Adiós al té de las cinco: el café (vuelve) a conquistar Londres

No hay comentarios , 15 de Mayo de 2017

¿Cuál dirías que es la bebida oficial británica? Todos tenemos en mente esa imagen tan típica del té de las cinco, pero empieza a ser un estereotipo anticuado. El café está ganándole terreno a la infusión de hierbas a pasos agingantados, y ya ha conquistado Londres. En nuestro viaje cafetero de hoy nos adentramos en la city para descubrir cómo degustar el mejor café.

El café llegó primero y el té se aprovechó

El cliché del inglés pegado a su taza de té está tan asentado que se nos olvida que esta infusión no llegó a popularizarse entre los británicos hasta el siglo XVIII. Es más, curiosamente fue el café el que dio pie a que el té se extendiera en la sociedad inglesa. Sí, los británicos fueron primero bebedores de café, y las primeras cafeterías o coffeehouses se extendieron por pueblos y ciudades a partir del siglo XVII.

Igual que ocurría en otros países europeos, los cafés británicos eran puntos de reunión social, donde los vecinos podían encontrarse, leer el periódico, compartir noticias y rumores, debatir o simplemente relajarse después del trabajo. Entonces, en 1657, un nuevo producto empezó a venderse en un café de la capital; su avispado dueño había comprado uno de los primeros cargamentos de té verde que los comerciantes empezaron a traer desde China.

De este modo, el té llegó a los británicos gracias al café, y se vendía como un producto exótico mucho más saludable, un tesoro de la medicina china. La nueva bebida terminaría formando parte de la cultura inglesa gracias a que se convirtió en la favorita de la realeza, creándose todo el rito del té de las cinco o afternoon tea tan practicado entre las clases altas.

El renacer de la cultura cafetera

Desde que en los últimos años el café ha renacido como bebida de moda y producto gourmet, también está recuperando terreno en tierras británicas. A lo largo del siglo pasado Reino Unido siempre aparecía en los puestos más bajos del consumo de café en Europa, pero algo empezó a cambiar desde que entramos en el nuevo milenio.

Han sido las grandes ciudades, y particularmente Londres, las que han traído de vuelta la cultura cafetera. Una sociedad multicultural, urbana y cosmopolita como la londinense, donde los hipsters y millennials siguen y crean ellos mismos las últimas tendencias, no podían permanecer al margen del movimiento del café como bebida de moda.

Se ha dado un fenómeno curioso, con la capital inglesa llenándose de cafeterías y coffee shops que le están quitando el sitio a los tradicionales pubs y los espressos, lattes y capuccinos sustituyendo al té de las cinco. Londres se ha rendido ante la nueva cultura cafetera que ha conquistado Europa, pero le ha dado su toque particular.

Así se vive el café en Londres

Hasta los años 90 el inglés medio se limitaba a tomar café instantáneo, de máquina o el recalentado de color dudoso de la oficina. Era solo una dosis de cafeína para aguantar la jornada, pero ahora han aprendido a disfrutar de un auténtico café de calidad. En su competencia por ser la capital más cosmopolita y creadora de tendencias era inevitable que el café de especialidad se apoderara de las calles londinenses.

Primero fueron las cadenas y franquicias las que introdujeron poco a poco los cafés especiales con recetas y presentaciones atractivas, tentando con sus locales modernos de diseño. Así las cafeterías recuperaron su espacio como punto de encuentro y centro social donde pasar un buen rato en compañía, o donde poder relajarse o trabajar con su portátil y tabletas.

Y no tardaron en llegar jóvenes apasionados de la cultura cafetera, nuevas generaciones de británicos que han visto mundo o inmigrantes neocelandeses y australianos que saben valorar un buen café. De este modo han ido apareciendo locales pequeños que apuestan por granos de origen, tostados especializados y recetas de auténtico barista.

Las nuevas generaciones que viven al tanto de las modas se han dejado conquistar y ahora el café es un producto gourmet que merece ser tratado como tal. Es perfecto para acompañar los dulces típicos ingleses que antes se tomaban con el té, como las pastas, scones o muffins. Aunque a las generaciones veteranas les cuesta más despegarse de sus viejas tradiciones, los jóvenes no dudan en invertir en una buena cafetera para disfrutar de su café en casa.

Café para llevar, festivales y mercados

Si hay algo que les encanta a los londinenses es lanzarse a la calle en cuanto se intuye el buen tiempo. En Londres no llueve tanto como se cree, pero el cielo gris y el frío son una constante. Por eso aprecian tanto la oportunidad de disfrutar al aire libre de su café en cuanto pueden, lo piden para llevar o se lo llevan al parque. Si luce el sol, mucho mejor.

Otra cosa típica de la city es la pasión por los festivales, mercados y eventos de todo tipo. En casi todos los barrios se celebran mercadillos de street food y hay muchos puestos ambulantes con comida de carácter artesanal, y también ahí se ha hecho un hueco el café. De hecho, ya se celebran varios festivales alrededor de esta bebida, que gana adeptos año tras año.

Cursos de cata, degustaciones, competiciones de baristas, demostraciones de latte art, charlas informativas, exhibiciones de técnicas creativas, venta de granos gourmet, concursos de recetas… Todo acompañado de buena música en directo, buena comida y buenas dosis de moda, diseño y últimas tendencias.

En definitiva, Londres se ha ganado por derecho propio el lugar que le corresponde como destino para viajeros cafeteros. El mito de que en Londres no saben lo que es un buen café está ya más que superado y el té ve peligrar su reino. ¿Te apetece hacer una escapada a la capital británica?

Fotos | iStock.com/pql89TeamjacksonDenisMArtDGLimagesmartinrleeMoussa81anyaberkutdmbaker

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