Alba Padró, experta en lactancia: “se ha perdido la tribu de mujeres como apoyo a la lactancia”

, 23 de noviembre de 2017

Alba Padró se encontró, como muchas madres recientes, con dificultades a la hora de dar el pecho a su hijo recién nacido. La ayuda de un grupo de asistencia a la lactancia le convenció de que las madres necesitaban asistencia en ese momento. Primero a través de ALBA Lactancia, después con una app para móviles y ahora a través de un libro: “Somos la leche”. Alba resuelve muchas dudas que nos surgen en esos momentos. Hoy hemos tenido el placer de entrevistarla y nos cuenta las cosas de manera muy sencilla, como nos las contaría nuestra amiga.

Cuéntanos brevemente tu trayectoria, cómo llegas a especializarte en la lactancia materna hasta el punto de crear una app específica

Cuando nació mi primera hija, entré a formar parte del grupo ALBA lactancia donde también atiendo el teléfono de urgencias. En el año 2008 me certifiqué como IBCLC porque quería ir más allá en mi formación y poder ayudar mejor a las madres y los bebés.

En 2014, junto a mi socia Maria Berruezo, nos lanzamos a crear los contenidos de una app móvil capaz de preguntar y responder lo que yo hago a través del teléfono de consultas y en 2016 lanzamos una versión gratuita disponible para Android y para iPhone para que las madres puedan encontrar respuestas personalizadas a sus consultas de lactancia.

Y finalmente este año, de la mano de la editorial Grijalbo, he podido cumplir el sueño de publicar un libro de lactancia, y es que llevaba muchos años escribiendo en blogs y revistas de maternidad y ya era hora de poder ofrecer una información estructurada y completa.

¿De qué manera puede apoyar a la lactancia toda esta ayuda extra?, ¿tener un apoyo es más importante ahora que en generaciones anteriores?

Las madres de hoy en día viven una situación inédita: por un lado se ha perdido lo que llamamos “la tribu” de mujeres. Antes las madres convivían con otras madres y conocían mucho mejor la normalidad de la lactancia y de la maternidad. Por otro lado, nunca antes las madres habían disfrutado de tanta información de lactancia como las madres en este siglo, pero con el gran riesgo de un exceso de información e incluso de información contradictoria, confusa o errónea.

Las madres navegan en mares de información y con una clara falta de apoyo del entorno. La información de lactancia es asequible pero no es personalizada y, por esa razón, creamos la primera app de lactancia que te ofrece respuestas personalizadas según diversas variables, la más importante la edad del bebé, porque no es lo mismo un bebé de 3 días, que un bebé de 3 meses o de tres años.

Desde LactApp queremos facilitar a las madres las herramientas necesarias para que puedan decidir lo que más les conviene, sea lo que sea, porque creemos firmemente que una madre con buena información en la mano siempre toma buenas decisiones.

¿Cualquier madre puede dar el pecho?

La mayoría de mujeres pueden potencialmente amamantar. Hay pocos casos en los que una mujer tenga dificultades físicas para producir leche suficiente para su bebé, pero aún así podría amamantar combinándolo con suplementos de leche artificial.

Conseguir dar el pecho no solamente depende de la voluntad de la madre, también interfieren otros muchos factores como la propia voluntad de la madre, sus expectativas, los consejos sanitarios, la situación económica y laboral, el apoyo de la pareja, el entorno familiar… todo puede llegar a afectar al buen establecimiento y continuación con la lactancia.

Lo primero que hay que plantear es qué quiere hacer la madre y, una vez lo sepamos, facilitarle todas las opciones posibles para que tome sus propias decisiones informadas. No existen buenas o malas decisiones sino que cada madre debería poder escoger lo que es mejor para ella y para su bebé.

¿Cuáles son las principales dificultades a las que se enfrenta una madre que amamanta?

La principal es la soledad, la falta de referentes y lo poco que cuidamos la maternidad. Ser madres es una de las vivencias más exigentes y complejas que puede experimentar una mujer. Y el posparto es un tiempo en el que dejamos muy solas a las madres en todos los niveles, un periodo en el que cuesta encontrar apoyos verdaderos.

La lactancia requiere de la ayuda de muchos sectores: la familia, los sanitarios, los gobiernos… y es que mantener la lactancia puede ser algo muy fácil o extremadamente complejo cuando surgen dificultades. Nos cuesta ofrecer una red de apoyo global en la que la madre pueda encontrar recursos y ayuda en el caso de necesitarla, ya sea para solucionar el dolor al amamantar o para mantener la lactancia al volver al trabajo.

Una de las causas por las que las mujeres deciden abandonan la lactancia es por la “falta de leche”.  La percepción de escasez de leche puede ser real o debida a un choque de expectativas versus realidad.

Amamantar a un bebé es una acción que requiere tiempo y dedicación, las primeras semanas el proceso puede ser extenuante. Nadie espera no poder hacer nada más que dar el pecho, parece imposible que un bebé pueda ser tan demandante; tampoco sabemos que existen baches de crecimiento, momentos en los que el bebé va a querer mamar aún más… y todo esto hace que podamos confundir situaciones habituales con problemas de producción de leche.

Y, por supuesto, y de la misma manera que hay un tanto por ciento de población que tiene problemas con algún órgano como el corazón o los riñones, también hay madres que van a experimentar dificultades para mantener una lactancia exclusiva, ya sea porque la glándula no tiene suficiente tejido mamario o porque hay una patología de base que puede interferir en la producción de leche.

¿Qué aconsejarías a una madre que se encuentra con dificultades a la hora de dar de mamar al bebé?

Que se pregunte “¿Qué quiero hacer?”, que sepa que el dolor no debería formar parte de la lactancia, que en ocasiones los sanitarios no disponen de todas las respuestas y que amamantar es un acto fisiológico y no patología.

Que ponga todas las cartas sobre la mesa y que pida ayuda, que a pesar de que el sistema no está bien montado y aún podemos mejorarlo mucho, que no deje de llamar a las puertas que se le ocurran en busca de soluciones a sus dificultades. Un buen sitio para empezar es un grupo de lactancia.

¿Crees que la lactancia y la duración de la misma está lo suficientemente extendida entre las madres? ¿Cómo se podrían mejorar los porcentajes?

Una cosa son lo que dicen las recomendaciones oficiales, la otra lo que las madres pueden o desean hacer. Las recomendaciones oficiales indican que lo ideal es amamantar de forma exclusiva durante los primeros 6 meses del bebé y continuar con la lactancia como mínimo 2 años o más. Pero la realidad que viven las madres no favorece demasiado estas recomendaciones y aunque saben que la lactancia materna es lo mejor para ellas y para sus bebés, necesitan mucho más apoyo profesional y del entorno.

¿Cuáles son los mitos sobre la lactancia que están más extendidos y que más erróneos resultan?

Los principales son los que hablan de que la lactancia es dolorosa y de la calidad de la leche. No digo que la lactancia no sea dolorosa en algunos casos, digo que hay que saber que no debería doler y que si existe dolor es una clara señal de que algo no va bien y hay que solucionarlo. Y si las mujeres supieran que no duele, buscarían ayuda.

De la misma manera, si tuviéramos integrado que la leche de mala calidad no existe, cuando un bebé no gana peso buscaríamos la razones en vez de dar la culpa a la calidad de la leche.

¿Aún sigue existiendo tabú sobre la lactancia o sobre dar el pecho en público?

El tabú social va asociado a la edad del bebé. Cuando se amamanta a un bebé pequeño, todo el mundo mira a la mamá con buenos ojos. A medida que crecen, comienzan las caras de sorpresa e incluso de rechazo, ya sea en público o en familia.

En la lactancia en público confluyen muchos temas a la vez: la asociación del pecho a la sexualidad, el pudor de sacarnos la teta por si se nos ve la tripa o el michelín, la concepción social de la lactancia como algo íntimo que debe hacerse en la privacidad del hogar, los prejuicios relacionados con la alimentación del bebé a demanda, y muchos más.

¿Qué tipo de ayuda puede recibir una madre reciente para que la lactancia sea más fácil?

Una madre necesita siempre ayuda. Amamantar es una tarea titánica y no siempre es como habíamos imaginado. Para que la lactancia no se haga cuesta arriba las madres necesitan apoyo desde todos los ámbitos. En primer lugar, encontrar el apoyo necesario, respetuoso y efectivo de los sanitarios durante el parto y el posparto,  la ayuda incondicional de la familia y amigos haciéndose cargo de las tareas del hogar o el cuidado de otros hijos, la conciliación familiar y laboral, la adecuación de los espacios, el control de los mensajes publicitarios que reciben cada día y un largo etcétera. La manera más sencilla de saber qué necesita una madre es preguntándoselo.

¿Qué podemos encontrar en tu libro Somos la leche?

Es un libro de lactancia pura y dura. El transcurso de la lactancia del inicio al final. La idea es disponer de información adecuada en cada tapa o en cada situación. De esta manera, las madres pueden disponer de claves para decidir sobre sus lactancias, sin miedos y desterrando mitos.

Es un libro escrito desde mi experiencia personal y el conocimiento adquirido después de estar con madres durante más de 17 años, desde un tono amigable, sin tecnicismos y con todo el humor que se merece el tema.

¿Qué tipo de cosas te hubiera gustado conocer sobre la lactancia en tu primer embarazo?

Creo que todo, y es que no sabía nada. Imagina que yo decía que daba el pecho a demanda pero lo hacía cada tres horas. A pesar de ello, tuve mucha suerte ya que a los 17 días de vida de mi hija ya empecé a frecuentar un grupo de apoyo a la lactancia. En él estuve informada y acompañada en todo momento. ¡Ojalá hubiera ido al grupo antes de dar a luz! Porque las primeras dificultades aparecen las primeras horas y días después del parto.

Según tu experiencia ¿hay tendencias respecto a la lactancia a lo largo del tiempo? ¿En qué punto estamos actualmente en España?

Es un proceso lento pero estamos avanzando sin duda. Cada vez los profesionales de salud son más conscientes de que es muy necesario que se formen en temas de lactancia. Y de manera paralela, cada vez más madres expresan su deseo de amamantar. Si consiguiéramos mejores políticas de conciliación ya lo tendríamos encarrilado, y es poco a poco conseguimos normalizar totalmente la lactancia materna

¿Un consejo que siempre das?

No soy demasiado amiga de los consejos, lo que realmente me gusta decir a las madres es que ellas deben hacer lo que quieran. Me gusta preguntarles “qué quieres hacer”, algo muy simple que normalmente nadie se lo pregunta y de esta manera darles voz en su lactancia.

Agradecemos a Alba Padró sus palabras sobre la lactancia materna que sin duda ayudarán a muchas madres a hacer la experiencia de dar de mamar a sus hijos más fácil.

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