Antojos y fobias: las embarazadas nos los cuentan y un médico los analiza

, 26 de noviembre de 2015

healthy nutrition and pregnancy. pregnant woman's belly and vegetable salad

Es uno de los grandes mitos de las embarazadas: sus antojos a cualquier hora del día, que si no son saciados, pueden dar lugar a manchas en el bebé. Lo cierto es que hay muchas embarazadas a las que les entran grandes ansias de comer determinado tipo de alimentos, o por el contrario, hay ciertos olores y comidas a los que les cogen muchísima manía, desatando incluso hasta náuseas. Hemos preguntado en el Facebook de Philips Avent vuestros mayores antojos y fobias y éstas han sido las respuestas.

Las embarazadas nos cuentan sus mayores antojos y fobias

Mery L nos cuenta que: “Me pase todo el embarazo comiendo helados, manzanas y muchísima leche

Noemi Cascales confiesa que “Me tiré todo el embarazo buscando los caramelos Chimos. Los mejores de mi infancia

Iria Vázquez dice que “Me pasé el embarazo comiendo fresas, chocolate y sobretodo todo lo que llevara limón

María Guirao nos cuenta divertida: “Yo me desperté un día a las 4 d la mañana y quería una granada y me pasaba el día entero con el aspirador en la mano jajaja y del segundo también me desperté un día sobresaltada y quería una naranja”.

Carolina Torrejón nos cuenta que “A mí me dio por comer peras y beber leche“.

Ana Alvarez nos explica que “Yo moría por los encurtidos … ¡Y ahora es lo que más le gusta a mi hija! ¿Casualidad?

Como veis, son habituales los antojos por la leche, el queso, los pepinillos, las aceitunas, la fruta, y el chocolate, aunque lo que resulta realmente curioso son los casos de mujeres a las que no les gusta un alimento, y en el embarazo no paran de comerlo. Así nos lo cuenta Fany Núñez: “Nunca me ha gustado la sandía, y en mi primer embarazo me comía una entera para merendar. Di a luz y ni olerlas”.

antojos embarazo

En cuanto a las fobias, las embarazadas tienen el sentido del olfato mucho más desarrollado, así que es habitual cogerle mucha manía a los olores de los perfumes fuertes, a los desodorantes, y a los ambientadores. En cuanto a las comidas, muchas mujeres cogen fobia a comidas como la carne y el pescado durante su embarazo.

Mª Jose Reyes nos cuenta que “Le cogí manía al pescado y marisco, nadie podía comerlo delante mía y olerlo era directo a vomitar

Almu Esbre  explica que “Yo que soy súper carnívora no puedo ni ver la carne, me da un asco

Meritxell Casañas dice que “Le cogí manía al olor de la colonia y la crema facial que me ponía siempre

El caso de Marga Real  es curioso: “Un mes antes de quedarme embarazada me compré una colonia de Carolina Herrera y desde el embarazo no la he podido usar nunca más. Me daban ganas de vomitar”.

Aunque la manía más extraña es la de Katia De la Via: “Yo no quería nada de ropa de color negro, pero ni siquiera la interior. Me dio muy fuerte con eso.”

La explicación científica de los antojos y las fobias

Cuando estamos embarazadas tenemos bastante más hambre y más ansiedad por comer, así que es normal que si nos gusta un plato, tengamos muchas más ganas de comerlo todo el rato. También suelen decir que tienes alguna necesidad de algún nutriente o vitamina en especial y el cuerpo, que es sabio, te lo pide. Lo cierto es que los antojos y las aversiones son muy frecuentes entre las embarazadas (entre un 47 y un 86%), pero que no se conoce la causa por la que se producen estos fenómenos, aunque aparecen más frecuentemente en unas culturas que en otras.

Según algunos médicos, la aversión podría tratarse de un mecanismo de defensa contra sustancias que puede ser dañinas para la salud como el tabaco o el alcohol, contaminadas por microorganismos, como la carne o el pescado, o productos fitoquímicos tóxicos, que las embarazadas y el embrión tratan del evitar. Otros autores afirman que los antojos y aversiones se deben al aumento en la sensibilidad olfativa y gustativa y a los cambios hormonales habituales del embarazo.

La ginecóloga Leire Pascual nos comenta que, en principio, satisfacer o no satisfacer los antojos no tiene incidencias en nuestra salud o en la del feto siempre que se satisfagan con moderación y con sentido común. Mientras los alimentos ingeridos sean parte de una dieta habitual, no hay problema, aunque sí podría serlo si a la madre le da por comer tierra, hielo o arroz no cocinado (un trastorno conocido como Pica). En ese caso podría ser perjudicial para la madre y el feto y habría que consultarlo.

En definitiva, a ningún niño le saldrá mancha de nacimiento porque su madre no haya podido comer un helado a las tres de la mañana.

Fotos | iStock, Pixabay

En Mi Mundo Philips | El vídeo viral de un padre al que sus hijas no dejan dormir

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.