¿Armario compartido? Cuatro claves para mantener el orden (en tu ropa y tu relación)

, 3 de diciembre de 2019

armario compartido

A todos nos encantaría tener un vestidor inmenso para nosotros solos, donde almacenar nuestra ropa sin problemas de espacio y donde contar también con un lugar para arreglarnos, peinarnos o maquillarnos. Pero la realidad es, tantas veces, bien distinta, y las dimensiones de los pisos y apartamentos no nos permiten cumplir ese sueño. En su lugar, una de las soluciones más comunes es compartir armario con la pareja.

¿Puede suponer esto una fuente de conflictos? Como tantas cosas en la convivencia de pareja, sí, pero la clave será encontrar el modo de que ese armario compartido no sea un lastre. Que podamos mantener el orden en nuestra relación y nuestra ropa.

Mismo armario, distintos espacios

Una de las claves para que el experimento de compartir armario salga bien será que cada uno mantenga su propio espacio, aunque el armario sea de dos. Esa independencia nos permitirá organizar la ropa como a cada uno más le guste, pero también sentir que tenemos, en cierto modo, nuestro propio armario.

armario compartido

Áreas para colgar diferenciadas, baldas para que cada uno apile sus camisetas, cajones con la ropa interior que son propiedad exclusiva de cada uno… Parecen pequeños gestos, pero nos ayudarán a mantener la calma.

Además, contar con muebles accesorios que amplíen la capacidad de almacenaje y que nos ayuden a guardar esa ansiada independencia de armarios será una buena solución. Por ejemplo, podemos contar con dos cómodas, dos percheros, dos zapateros…

Orden en común

Aunque cada uno tenga su espacio dentro del armario compartido y decida cómo organizarlo, pactar unas pautas de orden también será fundamental para una buena convivencia de vestidor. No saturar los percheros, establecer un día concreto para lavar y planchar la ropa (y optimizar el tiempo que dedicamos a estas tareas), almacenar la ropa sucia en un único cubo, hacer limpieza anual de prendas que ya no sirvan, para evitar una acumulación excesiva…

armario compartido

En lo que respecta a tareas como el planchado de ropa, compartir armario puede ser positivo. Empleando sistemas de planchado como el PerfectCare Elite Plus de Philips podremos planchar todas las prendas (de ambos lados del armario) en una misma tanda. Porque este sistema no lleva ajuste de temperatura, por lo que se puede planchar cualquier prenda sin necesidad de seleccionar el tipo. Así se evitarán quemazos indeseados y, con ello, discusiones.

armario compartido

Del mismo modo, otra solución de planchado muy útil son las planchas verticales Easy Touch Plus de Philips, con las que podemos alisar nuestras prendas sin necesidad de invertir horas en la tarea de planchado.

Rincones especiales

Tanto si empleamos una habitación como vestidor común como si, sencillamente, compartimos el armario del dormitorio, para una buena convivencia también será importante que cada mitad de la pareja tenga su rincón especial.

armario compartido

Un tocador en el que maquillarse y peinarse, puede ser uno de esos rincones. No es necesario un amplio espacio: con una balda colocada en la pared y un espejo colgado será más que suficiente. Un galán donde colocar el traje y los cinturones puede ser otro de esos pequeños espacios que nos ayudan a sentirnos especialmente contentos con nuestro armario, aunque sea compartido.

Anticiparse a los pequeños conflictos

Al compartir armario, pueden surgir algunos pequeños conflictos. Y la clave para evitarlos será anticiparse a ellos. El cambio de armario puede ser uno de esos instantes peliagudos: podemos evitar la tensión pactando una fecha para realizarlo, y creando nuestro propio sistema de almacenaje para guardar la ropa que no es de temporada.

Cajas para los abrigos, bolsas de tela para los zapatos de verano, cajas pequeñas de madera para guardar los bañadores… Encontrad el método y mantenedlo de año en año.

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Otro conflicto puede surgir a la hora de preparar las maletas para un viaje: poco espacio para que dos personas puedan organizarlas. Se pueden establecer turnos y elementos en común en la maleta, como una plancha de viaje Steam&Go de Philips. Con ella en la maleta, la preocupación por si la ropa sale arrugada del armario desaparece; además, os permitirá trasladar a los viajes vuestra rutina de planchar la ropa de ambos en una misma tanda.

Imágenes | Unsplash – Annie Spratt, Adrienne Leonard, Sarah Brown

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