Brinner, la moda de cenar el desayuno: cómo practicarlo en casa

, 16 de febrero de 2017

Sabemos que el arte del brunch lo tienes más que dominado pero, ¿sabes lo que es el brinner? Es la última moda que nos llega desde Estados Unidos y que no deja de ganar adeptos. Si antes la tendencia era juntar las dos primeras comidas del día en una sola, ahora lo que se lleva es cenar el desayuno. Descubre por qué cada vez más gente se apunta al brinner con todas las claves para practicarlo en casa.

¿Qué es exactamente el brinner?

A los angloparlantes les encanta jugar con el vocabulario y no dejan de inventarse palabras combinando términos a su antojo. Recordemos que el brunch nació de la unión de breakfast y lunch (desayuno y almuerzo o comida), así que no es de extrañar que se haya usado la misma técnica para bautizar la nueva moda gastronómica. De la unión de breakfast y dinner nace el brinner, algo así como el “cenayuno” o “desacena”. Hay que admitir que en inglés suena mejor.

Lo importante no es el nombre, sino el concepto: tomar en la cena platos típicos de la primera comida del día, o lo que es lo mismo, cenar el desayuno. En realidad la práctica de “breakfast for dinner” tiene una larga tradición entre la sociedad estadounidense, y no es raro encontrar referencias en el cine o series de televisión. Pero ahora se le ha dado un lavado de cara trendy y se reivindica que también puede ser muy saludable.

Para mucha gente el desayuno es su comida favorita. Hablamos, claro, de esos desayunos sin prisas, sin despertador, cuando tenemos tiempo de preparar con calma un buen banquete para arrancar el día. Algo así como el desayuno en familia de los domingos o el típico desayuno de hotel con una gran variedad de platos. La comida de desayuno tiene ese algo especial reconfortante que tanto nos gusta, por eso está triunfando tomarlo a la hora de la cena.

Por qué el brinner se ha convertido en tendencia

Para arrancar el día con buen humor no hay nada como darse el placer de tomar lo que más nos gusta, ya sean tostadas con mermelada, cereales, un croissant o un pincho de tortilla. ¿Por qué no darse el mismo capricho al final de la jornada? El brinner sienta especialmente bien esos días de mucho trabajo, si tenemos las defensas bajas o si hemos pasado por una mala racha. También es perfecto para compartir un momento especial, y además es muy práctico cuando no hay ganas de cocinar.

Si se ha convertido ahora en tendencia quizá es porque el mismo desayuno se ha puesto de moda, pero renovado. Las redes sociales están llenas cada mañana de deliciosos desayunos saludables, de esos tan apetecibles que te entran por los ojos con envidia. Tampoco faltan las tentaciones dulces, reivindicándose la bollería artesana, sin olvidar la moda de los smoothies de colores. Incluso está de moda recuperar los sabores de la infancia con los cereales, por si nos cansamos de la granola y el muesli.

Todo el mundo tiene su desayuno favorito, dulce o salado, y siempre es reconfortante y muy sabroso. ¿Por qué limitar esas delicias solo a primera hora de la mañana? Muchas veces no tenemos tiempo de disfrutar del desayuno como se merece, así que la idea de llevarlo a la cena no es tan descabellada. En Nueva York llevan ya tiempo triunfando los restaurantes y cafeterías que han añadido menús de brinner a sus cartas, y cada vez más locales en Europa se están sumando a la tendencia.

Las claves para disfrutar del brinner en casa

Lo más probable es que ya hayas practicado el brinnnig sin saberlo, ¿quién no ha cenado un buen cuenco de cereales o un vaso de leche con galletas de vez en cuando? Claro que un brinner propiamente dicho, de esos dignos de compartirse en instagram, debe ir un poco más allá. No pasa nada por cenarse una taza de chocolate con bizcocho si nos lo pide el cuerpo y no hay ganas de ponerse a cocinar, pero mejor apunta estas claves:

  • Como cualquier cena, nunca deberíamos brinnear demasiado tarde. Procura hacerlo al menos dos horas antes de irte a la cama.
  • Controla las porciones para tomar los suficientes nutrientes pero evitando digestiones pesadas. Evita el error típico de los desayunos buffet de hotel en el que nos llenamos demasiado, ya que por la noche una cena copiosa nos puede pasar factura.
  • Haz buenas combinaciones entre lo dulce y lo salado. Por ejemplo, si te encantan las tortitas con chocolate, acompáñalas de unos huevos revueltos, una tortilla o un smoothie verde. Si eres muy goloso opta por yogur natural o queso fresco con frutos secos y semillas al natural.
  • Intenta hacer un brinner equilibrado, con hidratos de carbono, proteínas y vegetales. Un cuenco de cereales o muesli con avena, quinoa y frutas frescas y secas es ideal, sobre todo si añadimos algún lácteo rico en calcio como el requesón o una alternativa vegetal, como la leche de almendras. ¡También puedes rellenar salado una masa dulce como el croissant!
  • Aprovecha las sobras que tengas en casa. El brinner es perfecto para ahorrar un poco reaprovechando sobras, por ejemplo con una tortilla de restos de verduras, un buen bocadillo o sándwich con sobras de pollo asado o de fiambre, una ensalada de lo que tengas por la nevera… casi todo está permitido.
  • Juega con tu tostadora preparando un buen surtido de tostas de panes diferentes para rellenar con ingredientes dulces y salados. También puedes aprovecharla para calentar gofres congelados, tostar bagels o descongelar bollería.
  • Si eres de los que no perdonan el café en el desayuno, no renuncies a él, simplemente pásate al descafeinado si te preocupa no conciliar bien el sueño. Un café con leche sin cafeína antes de ir a la cama puede ayudar incluso a relajarnos y domir mejor.
  • El brinner está pensado para no complicarse, pero eso no quiere decir que podamos servir los platos de cualquier manera. Una mesa bonita con la presentación cuidada ayuda a disfrutar mucho más de la comida.
  • Aprovecha para probar recetas de zumos y batidos diferentes a los que sueles tomar por la mañana. Por ejemplo, si el zumo de naranja es un básico en tu rutina mañanera, prueba a combinar otras frutas y verduras en tu batidora o licuadora en la cena para enriquecer tu dieta con otros vegetales.

Ideas de platos y recetas para preprar un delicioso brinner en casa

 

Si necesitas inspiración para empezar a practicar el brinner en casa, toma nota de estas ideas para planificar tus propios menús y no caer en la rutina. ¡Hay opciones para todos los gustos!

  • Prepara una buena cantidad de crêpes con tu batidora y monta una cena-desayuno con muchos ingredientes para rellenarlos al gusto. La misma masa os servirá para dulce y para salado, así ya tienes también el postre.
  • Como las noches todavía son frías puedes acompañar el brinner con un batido calentito y bien reconfortante, las especias le dan un toque muy especial.
  • El sándwich es otro clásico de los desayunos y almuerzos que encaja en cualquier cena. Apuesta por el típico jamón y queso a la plancha o añade todo lo que te apetezca, desde tortilla francesa hasta salmón ahumado o aguacate y queso.
  • ¿Qué tal un poco de sabor tropical? Combina frutas exóticas como el mango, como y piña con verduras de hoja verde para preparar un supervitaminado smoothie muy saludable.
  • El aguacate sobrevivió a la moda y ya es un imprescindible de los desayunos más healthy. Las tostadas y bocadillos con aguacate machacado o en lonchas nunca faltan en instagram, pero puedes añadirlo también a ensaladas, batidos, bocadillos o tortillas.
  • La pizza se convierte en un plato rapidísimo con estas apetecibles ideas que puedes hacer en 10 minutos. Solo tienes que usar de base alguno de tus desayunos favoritos, como el bagel o una tostada de pan de molde, y cubrirla con los sabores de tu pizza preferida.
  • Hablando de tostadas, no te quedes solo en ellas para montar el brinner. Saca el máximo partido a tu tostadora con otros platos como quesadillas, torrijas o gofres.
  • Si tienes mermelada casera el menú subirá muchos puntos, y puedes hacerla con las frutas que más te apetezcan. Los frutos rojos nunca fallan y no hace falta complicarse para que quede perfecta.
  • Dale el toque goloso al brinner con un buen dulce casero, por ejemplo un bizcocho de piña y kiwi o un irresistible brioche con pepitas de chocolate.
  • Monta una ruta internacional con brinners temáticos inspirándote en los desayunos más típicos de otros países. Por ejemplo, huevos fritos con bacon a la inglesa, croissants franceses, porridge de avena con frutas, tortitas americanas con arándanos, huevos benedictinos con salsa holandesa…
  • Y no te olvides de dejar salir al niño que todos llevamos dentro de vez en cuando. ¿No te apetece recordar tus desayunos favoritos de la infancia? Recupera esos cereales, galletas o magdalenas que tanto te gustaban cuando eras peque.

¿Qué te parece la moda del brinner? ¿Será este el año que termine de consolidarse como tendencia? En cualquier caso, te animamos a que lo practiques en casa siempre apostando por la cocina casera.

Fotos | iStock.com/PeteerS, Foxys_forest_manufacture, lolostock, scraps2share, fotek,

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