¿Cena de San Valentín en casa? Ideas para crear el ambiente perfecto

, 9 de febrero de 2017

Aunque hoy podamos pensar que la festividad de San Valentín es un invento de los centros comerciales, en realidad su historia se remonta a la antigüedad romana. ¿Qué tiene de malo dedicar un día a celebrar el amor en pareja? Podemos convertirlo en una velada muy especial organizando una cena en casa, pero para eso necesitas crear el ambiente perfecto. Elige bien las recetas y apunta estas ideas para triunfar en la noche más romántica del año.

Los preparativos: deja la casa perfecta

Antes de liarte a decorar y montar la mesa empieza por lo básico: pon la casa a punto. Cualquier celebración en el hogar requiere hacer antes limpieza a fondo y dejarla como los chorros del oro. Quita los trastos fuera de la vista, ordena bien y acaba con el polvo de muebles y superficies. No te olvides de pasar el aspirador por cada suelo y esmérate especialmente con las alfombras y los rincones que solemos pasar más por alto.

No hace falta darse una paliza a limpiar el mismo día de San Valentín, comienza la víspera poniendo orden y limpiando el polvo de los muebles para terminar el gran día aspirando el polvo de toda la casa y dejando el baño impoluto. Cambia toallas, sábanas, manteles y, si puedes, fundas de cojines y sofás. Aprovecha para limpiar a fondo los detalles que en los que en el día a día nos esmeramos menos para dejar la casa perfecta. La cocina resérvala para después de preparar el menú.

Cuida la decoración, pero sin pasarte

Cualquier celebración especial merece destacar con una decoración acorde con la ocasión, y San Valentín no iba a ser menos. Los comercios nos lo ponen fácil lanzando todo tipo de accesorios para decorar con un toque romántico cualquier rincón, pero hay que tener autocontrol. Es el Día de los Enamorados y se nos permite ponernos un poco ñoños para crear ese ambiente perfecto, siempre sin pasarnos. En San Valentín la línea que separa lo romántico y adorable del exceso de cursilería es muy fina. Un consejo: olvídate ya de las láminas de mensajes motivadores.

Flores, colores rojos, corazones y velas: sí, pero con moderación

Los elementos más típicos de esta festividad son los que siempre funcionan: ramos de flores vistosas, especialmente rosas, colores rojos por todas partes, corazones de mil formas y velas se repiten año tras año en las propuestas decorativas. No hay nada de malo en recurrir a ellas pero, de nuevo, con moderación. Un ejemplo pueden ser las flores, y es que las rosas bonitas de verdad no son precisamente muy económicas. Invierte en algunas unidades de calidad para decorar la mesa y elige otras variedades de flores para montar ramos y jarrones, además serán más originales.

Para que los corazones no sean demasiado cursis apuesta por un ambiente rústico, que sigue estando de moda y crea un ambiente más hogareño y acogedor. Detalles decorativos de tela, fibras naturales, maderas con efecto envejecido… Puedes colocar alguna guirnalda usando un cordón de cáñamo o usar mini pinzas de mandera pintadas o estampadas. Seguro que incluso puedes reaprovechar algo de la decoración de Navidad, y si tienes buena maña con las manos, apuesta por las manualidades DIY.

La mesa de San Valentín

La estrella de la velada va a ser la cena, y todo empieza por la puesta en escena. Recibe a tu pareja con la pesa preparada para ir creando expectación, con un estilo elegante y romántico pero equilibrado y práctico. Juega con elementos que puedas aprovechar en otras ocasiones y ten cuidado con no recargar demasiado el espacio. Buscamos crear intimidad dando un toque de distinción.

Lo mejor es usar un mantel de hilo fino, bien planchado para la ocasión, de color blanco, marfil o crema. Es como un lienzo sobre el que destacarán los demás elementos, así que puedes colocar un camino de mesa o manteles individuales en tonos rojos, a juego con las servilletas. Si tienes una mesa de madera rústica aprovéchala creando contrastes con la vajilla. Una buena idea puede ser invertir en algunos cubiertos decorados con detalles más clásicos, que puedes colocar con lazos o combinándolos con flores naturales.

Puedes poner alguna vela en la mesa siempre que no sean muy voluminosas, y la misma regla sirve para los ramos de flores. Un bonito jarrón elegante puede quedar bien, siempre que no quite espacio ni resulte incómodo a la hora de cenar. Recuerda no colocar en la mesa velas ni flores muy aromáticas, pues pueden afectar al gusto de la comida. Un buen detalle sería preparar una carta de menú elegante al estilo de las bodas, mejor si va acompañado de un regalito.

La atmósfera lo es todo: música, iluminación y aromas

Con la casa limpia, ordenada y decorada, solo falta potenciar esa atmósfera romántica que creará el ambiente perfecto. Hay que aprovechar todos los sentidos para enamorar, empezando por el olfato. La primera impresión que nos llega al entrar a un espacio nuevo es a través de su aroma, así que elige una fragancia suave y agradable que llene toda la casa. Ambientadores, saquitos de esencias o popurrís son buenas opciones, pero lo mejor son las velas aromáticas.

Con un buen juego de velas repartidos por cada estancia consigues además crear esa iluminación tenue que ayuda a toda la atmósfera romántica. Baja las luces para buscar una luz cálida, sin dejarlo todo en penunmbra -querréis ver la comida de los platos-. Una lámpara de mesa o de pie de intensidad ajustable en un rincón es otra opción para iluminar sin deslumbrar. Y de fondo, buena música, que sea relajante sin aburrir y sin llevarse demasiado protagonismo. Aquí no hay nada escrito sobre gustos, pero el jazz siempre es una buena opción.

La ocasión lo merece, viste de punta en blanco

Acuérdate de en San Valentín que tú eres el centro de la función y no te olvides de que también tienes que lucir para la ocasión. Después de una buena ducha y arreglarte bien, cuida la ropa que vas a llevar. Que sea elegante pero cómoda, y por supuesto, limpia y bien planchada. Puedes darle el toque final antes de cambiarte con un vaporizador de prendas que eliminará la última arruga dejando cualquier tejido como recién comprado.

Planifica el menú perfecto

En cuanto a los platos de San Valentín, sé original sin arriesgar demasiado. En una ocasión especial merece la pena montar un buen menú completo, con aperitivos, primer plato, plato principal y postre, pero siempre controlando las porciones. Para no complicarte mucho deja preparados los primeros platos para que se puedan tomar fríos, y escoge un principal que puedas dejar casi listo una hora antes de la cena. ¿Qué tal un menú lleno de ingredientes afrodisiacos? Si no quieres que sea muy pesada, apuesta por pescados y mariscos, aperitivos frescos y un postre frío en el que no puede faltar el chocolate.

Todos nos merecemos darnos un homenaje en San Valentín y celebrar en pareja una cena romántica para compartir juntos. No hace falta complicarse demasiado para conseguir ese ambiente especial, lo importante es disfrutar de una velada en buena compañía, y para eso no hay nada como la comodidad del hogar. ¿Dónde se está mejor que en casa?

Fotos | iStock.com/egal, Svetl, StephanieFrey, smiltena, Elena_Danileiko, Maya23K, kieferpix

En Mi Mundo Philips | 5 trucos para tener siempre el armario ordenado

En Mi Mundo Philips | Las ensaladas también son para el invierno: nueve recetas originales y sabrosas

Guardar

Guardar

Guardar

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.