Cine y café: diez historias de cine con mucha cafeína (II)

, 10 de abril de 2013

La cafeína no solo nos ha acompañado en el cine gracias a escenas impregnadas de aroma y sabor cafetero, también lo ha hecho a través de espacios o diálogos que forman parte de nuestra memoria colectiva.

Casablanca

Lo curioso de este film es que el Rick’s Cafe Americain que da nombre al cabaret ficticio donde se ruedan algunas de las escenas más emblemáticas de Casablanca era solo parte de un decorado de Hollywood.

Al menos hasta que en Casablanca, Marruecos, ante el peregrinaje de tanto turista ansioso de conocer este mítico ‘café’, se vieron un poco forzados a darle vida abriendo en marzo de 2004 un Rick’s Café que recrea la arquitectura y decoración de la película, con piano incluido.

Amelie

Fue también gracias a Amelie que el Café Les Deux Molins, cerca de la place Pigalle de París se ha convertido en un lugar de peregrinaje de quienes desean descubrir esa atmósfera tan particular que se recrea en el film. Eso sí, seguro que por muy entrañable que sea el personal actual, les va a costar estar a la altura del personaje interpretado por Audrey Tautou.

Café irlandés

Si, como ya hemos comprobado, a veces el café se utiliza para ambientar una película, en el caso de Café irlandés sirve incluso para darle nombre. Al menos en la traducción porque el título original, The Snapper, no parece darnos muchas pistas sobre la bebida. En cualquier lugar, ya haga referencia a un pub local o a la receta de café irlándes, invita a tomarse uno en compañía de la familia irlandesa protagonista.

Aterriza como puedas

Casualidad o no, dos ‘Jimmys’ protagonizan dos de las escenas más simpáticas del cine. A mí personalmente este pensamiento ‘compartido’ de la mujer de Jimmy en Aterriza como puedas me viene a la memoria siempre que me tomo una segunda taza de café y, he de confesarlo, siempre me arranca una sonrisa.

Pulp Fiction

El otro Jimmy no es otro que el mismísimo Tarantino, en el que el personaje que interpreta en Pulp Fiction ensalza el valor de un buen café en un contexto un poco particular. Mejor verlo que describirlo.

-Joder Jimmy, este café es una pasada tío, Vincent y yo nos hubiésemos conformado con cualquier café instantáneo verdad? y va y nos saca este líquido de gourmet sin dudarlo. ¿Qué aroma es éste?
-Déjalo ya Jules
-¿El qué?
-No necesito que me digas lo bueno que está el jodido café. Lo compro yo, ya se que es delicioso. Si Bonnie va a la compra, compra caca. Yo compro este café de gourmet para que al beberlo sepa a algo.

Sea cual sea tu forma habitual de tomar café, asegúrate al menos que tus desayunos y almuerzos sean más agradables que los que ofrecía Bette Davis a Joan Crawford en ¿Qué fue de Baby Jane? con los que conseguía mantenernos a los espectadores completamente aterrados, temerosos de destapar la bandeja y comprobar el contenido del menú. Ah, me dirás, pero aquellos no llevaban café, eran con té. ¿Estás seguro?

Joan Crawford

Vídeo | Youtube
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