Comida real, la tendencia healthy que promueve hacer la comida en casa

, 15 de febrero de 2018

¿Cuál es la moda que más está triunfando en alimentación? No, no se trata de ingredientes exóticos, platos con nombres imposibles de pronunciar o dulces de colores. Parece que nos hemos cansado de tanta locura: ahora ha llegado el momento de la comida real, una tendencia healthy que nos anima a cocinar en casa con ingredientes naturales y olvidar los procesados.

¿Qué es la “comida real”?

Para entender el movimiento conocido en las redes como real fooding primero hemos de tener clara la definición de “comida real”. ¿Es que existe la “comida irreal” o falsa? No exactamente, pero lo que diferencia a la real food es que no son tanto productos sino alimentos naturales. Es decir, lo que entenderían tus abuelos como comida de toda la vida: lo opuesto a los ultraprocesados.

Un alimento es comida real cuando no se ha sometido a ningún sistema de procesamiento, ya sean artesanal o industrial, que empeore o modifique la calidad o de su composición. Tampoco deben haberse alterado negativamente las propiedades nutricionales saludables que estuvieran presente en el alimento de manera natural.

Para entenderlo mejor solo hay que mencionar algunos ejemplos. Una manzana es comida real, pero un “postre de manzana” al que se han añadido aromas, saborizantes, azúcares y almidones no. Un filete de pollo es comida real, pero nuggets congelados no. Los yogures naturales, compuestos solo de leche y fermentos lácticos, son también comida real, pero las natillas de chocolate no lo son.

La batalla contra los ultraprocesados

Comida Real

Uno de los grandes problemas de nuestra sociedad actual es la mala alimentación que hemos adoptado en las últimas décadas. Consumimos un exceso de grasas y azúcares que han dejado de lado a alimentos tan importantes como frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, que son la base de la dieta mediterránea.

Y además cada vez llenamos más la cesta de la compra con ultraprocesados, que más que alimentos son productos, y nos alejan de los hábitos de vida saludables. La mala alimentación ha disparado los índices de sobrepeso, obesidad y todo tipo de enfermedades derivadas, como diabetes, hipertensión o problemas cardiovasculares.

Comida Real

Esta situación ha llevado a un grupo de expertos en nutrición y dietética a reivindicar la comida real, los alimentos naturales, bajo el lema de real food. Lo healthy lleva estando de moda desde hace unos años pero ahora nutricionistas como Carlos Ríos, gran promotor de la comida real, quieren que nos olvidemos de dietas y productos milagrosos para volver a cocinar en casa.

Desde la página web RealFooding, Ríos lidera una batalla contra los ultraprocesados, a los que llama “malos procesados” para distinguirlos de otros que sí son comida real. Legumbres cocidas, conservas de pescado, lácteos naturales o verduras congeladas también son real food, ya que mantienen la calidad y los nutrientes originales de sus ingredientes.

¿Qué productos hay que evitar? Los malos procesados o ultraprocesados que han transformado por completo los alimentos originales, añadiendo sustancias y aditivos que quieren hacerlos más atractivos. Pizzas congeladas, sopas instantáneas, cereales azucarados, bollería industrial, chocolatinas, refrescos, precocinados, carnes procesadas…

Comida Real

¿Por qué hay que evitarlos? Son productos nada saludables, ricos en grasas saturadas, azúcares, sal y calorías vacías que en realidad no sacian y pueden crear cierta adicción. Nos acostumbran a sabores artificiales y desplazan los alimentos naturales de la lista de la compra.

Si el #realfood está triunfando en las redes es porque a todos nos preocupa alimentarnos bien y porque ya estábamos cansados de una alimentación artificial. Lo mejor de la comida real es que cualquiera pueda practicarla, se adapta a todos los estilos de vida y es una forma de reconectar con nuestras tradiciones. ¡Hay que recuperar la cocina casera!

Cómo practicar el realfooding en casa

Como proclama uno de los mandamientos del movimiento, la comida real se cocina. Algo que parece tan básico se está perdiendo, y por eso siempre es una buena idea implicar a toda la familia y también a los niños en el proceso. Anímate a volver al mercado para comprar productos de temporada y recuperar el sabor de la comida de verdad.

No hace falta complicarse o invertir muchísimo tiempo; con un poco de organización y aprovechando la ayuda de tus aparatos de cocina, practicar el realfooding es coser y cantar. Si no sabes por dónde empezar, aquí tienes unos consejos básicos:

  • Vuelve al mercado tradicional, a las tiendas a granel y los colmados. En muchas ciudades se organizan mercadillos y ferias donde puedes comprar directamente a los productores.
  • Apuesta por los productos de estación de cada temporada.
  • No compres nada que puedas hacer tú mismo en casa.
  • En el supermercado visita solo los lineales de frutas y verduras, legumbres al natural, frutos secos sin ingredientes añadidos y cereales 100% integrales. En carnicería y pescadería busca los alimentos al natural, que te pueden preparar allí mismo a tu gusto.
  • La comida real en su esencia más natural no suele llevar lista de ingredientes, o suelen ser cortas y con productos comunes y reconocibles.
  • Lee detenidamente las etiquetas de los productos si tienes dudas y desconfía de los reclamos publicitarios.

Ser un realfooder es tan fácil como comprar tu fruta y verdura preferida para preparar cada mañana tu propio zumo o smoothie casero. Con tu licuadora apenas tardarás un par de minutos y tendrás un zumo totalmente natural, con todas sus vitaminas y el mejor sabor, listo para toda la familia. Además puedes ir variando los sabores totalmente a tu gusto cada mañana, enriqueciéndolo con los ingredientes que más se adapten a ti.

Olvida las comidas precocinadas y recupera las recetas más tradicionales, como esos platos de cuchara tan nutritivos y reconfortantes. Prepara los vegetales con una picadora y aprovecha la batidora de mano para triturar en la olla una gran cantidad de verduras para tener cremas listas para toda la semana, o incluso puedes congelarlas en raciones.

¿Te apetece un bocado dulce para el desayuno del domingo? ¿Por qué comprarlo industrial si puedes hacer tu propia repostería mucho más sana? Con una batidora puedes hacer tortitas o crêpes, y con la amasadora es rapidísimo hornear un bizcocho con el que pueden ayudar los más peques de la casa. ¡Incluso puedes hacer tu propio pan!

Si antes caías en la tentación de comprar patatas fritas ultracongeladas y ultraprocesados como las típicas alitas de pollo o san jacobos, anímate a hacerlo todo casero. Lo que más trabajo da en realidad es la fritura, pero con ayuda de la Airfryer tendrás tus fritos caseros perfectos sin esfuerzo, y mucho más saludables.

Ya has visto que la comida real no es solo una moda más, es una tendencia destinada a triunfar y que todos podemos practicar en casa. Recupera el sabor tradicional de la comida y apuesta por la salud de los tuyos sin renunciar al placer de tus platos favoritos, ¿te apuntas al realfooding?

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