Cómo afecta la lactancia materna a tu pecho

, 15 de noviembre de 2012

El embarazo y la lactancia suponen unos cambios importantes en nuestro pecho a los que no estamos acostumbradas. Si los conoces de antemano, afrontarás todo el proceso mucho más tranquila. Nuestra naturaleza está preparada para dar pecho, y de hecho, amamantar reduce el riesgo de cáncer de pecho, así que si puedes, no dudes en dar pecho a tu bebé.

Durante el embarazo

Uno de los primeros cambios en tu cuerpo durante el embarazo es el aspecto de tu pecho, éste crece (las que siempre hemos tenido poco pecho nos vemos encantadas con tanta voluptuosidad). En la fase final del embarazo, las areolas crecen y se oscurecen. También puede pasar que empecemos a segregar calostro (esto no me paso a mí, pero puede pasar), que es el primer alimento del bebé. En esta fase, descarta los sujetadores de aros y opta por sujetadores de maternidad o sujetadores deportivos, con los que te encontrarás más comoda. También conviene aplicarse dos veces al día una crema antiestrías, como la Crema Corporal con manteca de karité y aceite de papaya de Philips AVENT o aceite de almendras para evitar las estrías.

El calostro

Según nace el bebé, nuestro pecho empieza a segregar calostro, el primer alimento del bebé, un líquido compuesto por inmunoglobulinas, agua, proteínas, grasas y carbohidratos que permite al bebé recuperarse del trabajo del parto y generar defensas.

La subida de la leche

Al de dos o tres días de dar a luz, el calostro empieza a convertirse en leche. El líquido deja de ser casi transparente y va volviéndose blanco. El día que se produce “la subida de lecheel pecho se hincha muchísimo. Yo que, como decía antes, no tengo demasiado pecho, parecía Pamela Anderson (y no exagero). La verdad es que me asusté un poco, pero en un día o dos el pecho poco a poco vuelve a bajar y te ves con una o dos tallas más de lo normal solamente.

En esta fase es importante aplicar calor antes de dar el pecho y masajearlo para que la leche fluya bien. Utiliza sujetadores de lactancia adecuados y coloca discos absorbentes desechables en tus pechos, ya que es normal que los dos o tres primeros meses de lactancia el pecho segregue leche sólo con el calor de la ducha o con estímulos como el llanto del bebé.

Al de dos o tres meses, la lactancia se empieza a asentar en tu cuerpo, y ya no notas esas subidas e hinchazones del pecho. Muchas mujeres piensan que “se están quedando sin leche” y dejan de dar el pecho. No es cierto, el pecho sigue generando la leche que el bebé demanda, sólo que nuestro cuerpo está más acostumbrado al proceso.

El aspecto estético

A todas las mujeres nos preocupa el especto estético de nuestro pecho al amamantar (¿se me caerá el pecho? ¿se estropeará?). La verdad, yo dí pecho ocho meses y no he notado un empeoramiento del mismo, más que el que sucede con el paso del tiempo, la ley de la gravedad, y los cambios de peso que genera el embarazo. Nada demasiado evidente. Está claro que lo que se sujeta solo con veinte años, con treinta o cuarenta empieza a caerse, y la única manera de evitarlo es con ejercicio físico y cremas. Pero la estética no es una razón de peso para no dar pecho, considerando todas las ventajas que tiene para tí y para tu bebé.

Mi mundo Philips | ¿Cómo dar el pecho al bebé?

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  • Sharon

    ME SIRVIO DE MUCHISIMO ESTA INFO!!

  • Chloe

    Me alegro mucho, Sharon. Dar el pecho supone todo un montón de cambios en nuestro cuerpo, y conviene conocerlos. Las mujeres nos preocupamos siempre por el tema estético, y me parece lógico, pero la verdad es que dar pecho al bebé compensa.