Cómo afrontar el primer día de guardería de tu bebé

, 4 de septiembre de 2017

Nuestro bebé crece y ha llegado el momento de que empiece en la guardería. El primer día del bebé en la guardería es seguramente más duro para nosotros que para el pequeño. Este mes de septiembre muchos pequeños se separarán de sus padres por primera y aprenderán lo que es compartir espacio con otros bebés. Con estos consejos podemos afrontar el primer día de guardería con más tranquilidad.

Período de adaptación

La mayoría de las guarderías empiezan las clases con un período de adaptación. El niño se queda una hora, dos horas al día siguiente, y así va ampliando poco a poco la estancia en el aula para irse acostumbrando y familiarizando al entorno. Las cuidadoras de la guardería suelen ser muy cariñosas y tienen amplia experiencia, así que podemos estar seguros de que los bebés se quedarán en buenas manos, recibirán todos los cuidados que necesiten y pronto se encariñarán con ellas. Debemos explicarles si el bebé requiere cuidados especiales: alergias, pieles atópicas, sus costumbres a la hora de comer y dormir, etc.

Llevarse su peluche favorito o su manta de las siestas a la guardería puede hacer más fácil ese período de adaptación, para que tengan algo familiar y con un olor conocido a lo que aferrarse cuando estén tristes.

Transmitir tranquilidad y seguridad

A los padres nos preocupa mucho dejar a nuestro bebé en otras manos, pero lo cierto es que la mayoría de los pequeños se adaptan bien. Delante nuestro están a todo llorar pero en cuanto nos damos la vuelta, se distraen con los juguetes y dejan de hacerlo. Pero es importante que el momento de quedarse en la guardería no se convierta en un drama: debemos transmitir tranquilidad y seguridad, porque si nos ven nerviosos se pondrán ellos más nerviosos todavía.

Ellos no conocen el concepto del tiempo, y no saben si les estás dejando en el aula con extraños para un rato o para siempre. Poco a poco irán viendo que en la guarde no se está tan mal, hay muchos juegos y canciones, y que después sus padres vuelven a recogerles. Eso es lo que les tenemos que explicar (si son capaces de entenderlo).

El momento de la despedida debe ser breve y firme. Podemos darle un beso, una despedida corta diciendo que luego le vamos a buscar, porque si el bebé te ve dudar o si se alarga demasiado, se pondrá nervioso.

La alimentación en la guardería

Para no hacer más dura aún la separación, podemos seguir alimentando al bebé con leche materna aunque empiece en la guardería. Solo debemos utilizar un sacaleches, guardar la leche bien conservada y llevarla a la guardería. Allí la pueden refrigerar en la nevera y dársela en biberón. Una manera de que el bebé pueda seguir teniéndote cerca aunque estés trabajando.

Si el bebé ha empezado con la alimentación complementaria, la toma de la guardería puede sustituirse por un puré de frutas o de verduras, para continuar con la lactancia materna fuera del horario lectivo. Así no se hará tan dura la separación.

Cosas que ocurrirán… inevitablemente

Empezar en la guardería traerá sin duda algunas cosas negativas: más enfermedades contagiosas (mocos, fiebres, diarreas…), algún que otro arañazo, golpe o huella de mordiscos fruto de las peleas entre bebés, etc. Por muy atentas que estén las cuidadoras, es de lo más frecuente.  Y nuestro bebé puede ser tanto la víctima como el causante. No le demos demasiada importancia si no es grave, y enseñemos al bebé que eso no se debe hacer, aunque probablemente sea muy pequeño para comprenderlo.

La guardería no les ayudará a relacionarse con otros niños, porque no aprenden a socializar hasta los tres años de edad, sin embargo, muchas veces es la única solución que podemos encontrar para incorporarnos al mercado laboral. Intentemos hacer de ese momento algo agradable y poco traumático, y compensemos ese tiempo que no está con nosotros con más tiempo y cariño el resto del día.

Fotos | iStock olesiabilkei, iStock Nadezhda1906, iStock evgenyatamanenko

En Mi Mundo Philips | El primer día de guardería: sin traumas

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.