Cómo cuidar de una alfombra de lana

, 4 de mayo de 2018

Alfombra de lana

Quien tiene una alfombra de lana, tiene un tesoro. Este tejido natural es uno de los más preciados porque aporta calidez y un toque de elegancia muy confortable al tacto, pero también es muy delicado. Para mantenerla siempre tan perfecta como el primer día, aprende cómo cuidar de una alfombra de lana con estos sencillos consejos.

Los cuidados básicos de una alfombra de lana

Hay que tener en cuenta que la lana es un tejido natural que puede durar muchos años sin estropearse con el tiempo, pero para es necesita un mantenimiento constante y ciertos cuidados básicos. Si la tratas bien, estará en tu familia varias generaciones.

Aspirador para la alfombra de lana

Lo más esencial es evitar a toda costa el exceso de humedad, ya que la lana no seca muy bien por la naturaleza de sus fibras, que atraen y retienen el agua. Para limpiarla y mantenerla como nueva, sigue estos consejos:

  • No coloques la alfombra en un sitio de paso con demasiada actividad que la pueda desgastar antes de tiempo, y evita exponerla al contacto directo con el exterior o corrientes de aire.
  • Instala la alfombra sobre un protector especial, que además ayudará a mantenerla fija en el suelo y dará más calidez.
  • Procura girarla y cambiarla de sitio cada cierto tiempo, para que no se quede marcada.
  • Para evitar el polvo y la suciedad cotidiana, pasa el aspirador por la parte superior como mínimo dos veces al mes, pero no más de una vez a la semana -salvo excepciones ocasionales-.
  • Utiliza un aspirador con cepillo especialmente adaptado a alfombras capaz de aspirar el polvo y otras partículas de suciedad sin dañar las fibras.
  • Realiza movimientos suaves sin presionar demasiado, dibujando una V para no aplastar las fibras.
  • Si es una alfombra especialmente delicada, valiosa o antigua, puedes aspirar el polvo a través de un protector de nailon.
Alfombras de lana
  • La parte posterior de la alfombra habrá que aspirarla también, al menos una vez cada dos meses, más si tienes mascotas en casa.
  • Puedes tenderla y sacudirla en el exterior si no es muy voluminosa, con golpes suaves pero firmes.
  • Si sufre alguna mancha húmeda, actúa rápidamente y concentrándote solo en esa zona. Utiliza una mezcla de agua con vinagre blanco y frota con un paño limpio húmedo, secándola muy bien después. Para las manchas de vino, frota con sal gruesa y aspira después.
  • A veces las fibras se quedan rígidas tras la limpieza; pasa el aspirador con suavidad para devolver la flexibilidad natural.
  • En verano, enróllala con hojas de seda y almacénala en vertical. Puedes recurrir a servicios profesionales que te la guardarán en perfectas condiciones hasta que llegue el otoño.

Un viejo truco muy antiguo consiste en dejar las alfombras bajo la nieve para que el frío acabe con las bacterias, pero siguiendo estos consejos no te hará falta mudarte en busca de climas fríos. Mantener como nueva una alfombra de lana es muy fácil si aplicamos los cuidados que necesita

Fotos | Pixabay

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