Por qué deberías acompañar siempre tu café con un vaso de agua

, 24 de octubre de 2016

Café con vaso de agua

Como buenos sibaritas del café que sois, seguro que tenéis vuestro propio ritual al pedir una taza en un lugar nuevo. Yo me fijo en muchos detalles, pero el primero de todos es comprobar si me sirven un vaso de agua sin pedirlo, una prueba que pocos pasan. Y no es pura manía; ¿sabes por qué deberías acompañar tu café con un buen vaso de agua? Hay varios y buenos motivos.

La cultura del café y el vaso de agua

Café con vaso de agua

En nuestras rutas por los países más cafeteros nos hemos detenido con especial interés en Italia, la cuna del espresso y del capuccino, y centroeuropa, con Austria a la cabeza. Ciertamente, no te debe extrañar si al sumergirte en la cultura del café vienés siempre, siempre te sirven un vaso de agua. Y además es independiente de la variedad que hayas pedido. En países vecinos como Alemania o Suiza también es una costumbre habitual, igual que hacen los italianos. Incluso muchas cafeterías de París y otras zonas de Francia lo tienen asumido como costumbre normal.

Es curioso encontrar el aviso en las cartas de las cafeterías más famosas, pero normalmente solo se indica en inglés de cara al turista. “No hace falta que pida agua, nuestros cafés siempre se acompañan con un vaso”. Lo habitual es recibir un vaso de agua mineral, del grifo pero de excelente calidad, en vaso bajo de vidrio. También es posible encontrarse con agua carbonatada, y es que, sobre todo los germanos, no conciben beber agua sin un toque de gas.

Hablamos de cafés donde lo importante no es tomar una dosis rápida de cafeína, es toda una cultura que va más allá. Se va a pasar un buen rato agradable, solo o en compañía, a leer, estudiar, trabajar o charlar y, puede ser el preludio de una cena o comida. Por eso en los mejores templos del café te servirán tu taza con una porción de crema, azúcar blanco y moreno, una chocolatina o galleta y, por supuesto, un vaso de agua. Son esos detalles los que marcan la diferencia.

Mitos y curiosidades sobre su posible origen

Café con vaso de agua

El origen de esta tradición está rodeado de cierto misterio, con algunos mitos y leyendas que pretenden buscar una explicación algo literaria. Hay quien dice que fue la nobleza del antaño glorioso Imperio astrohúngaro la que comenzó la costumbre. Cuando los señores y damas de la nobleza vienesa incorporaron el café a su vida social, se encontraron con un problema: ¿qué hacer con la cucharilla manchada de crema después de remover la taza?

La respuesta normal sería “limpiarla con la boca” o, sencillamente, depositarla sobre el platillo, pero eso podía ser considerado muy poco elegante e indigno. De este modo, los hosteleros empezaron a ofrece un vaso de agua para que sus clientes pudieran respirar tranquilos, dejando las cucharas dentro para evitar manchas indeseadas.

Hay quien sostiene que en realidad ese vaso de agua tenía que ver más con una visión de negocio. Los lujosos cafés del siglo XIX y principios del XX dependían enteramente de su clientela, los nobles y burgueses más reputados y adinerados de la ciudad. Era esencial mantener el flujo de comensales y evitar las mesas vacías, así que los empleados procuraban que se sintieran como en casa. Ofrecer los periódicos del día y el vaso de agua formaba parte de la estrategia para que el cliente no tuviera ganas de marcharse.

Cómo acompañar correctamente tu café de un vaso de agua

Café con vaso de agua

Cualquier negocio de hostelería debería ofrecer un vaso o jarra de agua corriente a clientes recién llegados para desayunar, almorzar, cenar o merendar, como pura cortesía. Sin embargo, en el ámbito cafetero esta buena costumbre tiene otra explicación. Y no tiene nada que ver con la moda de tomar agua a todas horas por salud o belleza. El vaso de agua nos ayuda a apreciar mejor el café.

El agua puede ser una bebida muy humilde pero tiene más valor que solo calmarnos la sed. Además de ser imprescindible para mantenernos hidratados, tiene un gran poder de limpieza del paladar, preparando nuestra boca para recibir cualquier sustancia como se merece. En cualquier cata profesional nunca falta el agua corriente, ¿por qué no imitar ese hábito también en casa o al salir fuera?

Si nos hemos preocupado de adquirir una buena cafetera expreso, buscamos el mejor café en grano y ajustamos el molido y la intensidad a nuestro gusto, sería una pena que no pudiéramos apreciarlo correctamente. Por eso los verdaderos sibaritas saben que el agua se debe tomar antes del café, para degustar todos sus matices de aroma, cuerpo y sabor. Así no se enmascaran sus propiedades: es también una buena forma de destapar cafés de mala calidad.

Café con vaso de agua

Por lo tanto, beberse el vaso de agua después del café no es solo un error, también podría ser ofensivo para el hostelero o el anfitrión. Es una forma de expresar que no has disfrutado de la taza y necesitas “eliminar” su sabor. Hay una excepción que sí está socialmente aceptada; cuando nos quedamos un buen rato en la mesa después de terminar el café y después pasamos a comer o cenar. Entonces sí se admite limpiar el paladar para prepararlo al siguiente bocado.

Así que ya sabes, acompaña siempre tu café con un vaso de agua, del tiempo o fresca, no demasiado fría, con o sin gas, y pero que sea sin sabor. No dudes en pedirlo cuando salgas a tomar un café fuera y anota un punto positivo al local si te lo sirven sin necesidad de solicitarlo. Un buen barista siempre querrá que sus clientes aprecien su valioso café como se merece.

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