Depilación íntima: ¿Y tú cómo llevas el bonsái?

, 10 de octubre de 2012

Hasta ahora habíamos hablado de depilación corporal veraniega, de cómo íbamos a llevarla en invierno, de los cuidados faciales… pero no habíamos tocado aún un tema de gran importancia para todos los hombres, la depilación en la zona íntima masculina.

Esto no atiende a modas ni épocas del año y debe ser una parte a la que prestemos mucha atención y cuidado. No se puede hacer rápido ni con prisas y hoy vamos a darte los trucos para que seas el rey de la habitación. ¿Te apuntas?

Primer paso: escoge el lugar y la herramienta adecuada

No son los hombres que se atreven a recurrir a un profesional para la depilación y cuando se trata de esta zona mucho menos. Pues bien, no hay problema ninguno porque aquí te vamos a enseñar cómo hacerlo como un gran profesional para que el resultado sea de diez.

Es conveniente hacerlo en la ducha. Podemos primero darnos un baño de agua caliente que ayudará a la maquinilla a hacer su trabajo (sobre todo para el último paso). Una vez que vayamos a comenzar cogeremos nuestra herramienta de recorte.

Hoy os traigo una perfecta, una Bodygroom doble función que nos permite tanto recortar como afeitar y  lo más importante, que se adapta al cuerpo y es especialista en zonas sensibles.

Segundo paso: comenzamos a “podar nuestro bonsái”

Empezamos con la parte del recorte, ajustamos el peine guía al número que creamos conveniente y empezamos a recortar con mucho cuidado por toda la zona. Ellas los prefieren recortados, así que este sea el estímulo para que le dediquemos tiempo y ganas  a que quede bien.

Los más creativos y manitas pueden hacerlo incluso a varios números, todo para que quede lo más práctico, cómodo y estético posible.

Tercer paso: no vale solo recortar, sino tenemos que afeitar

¿Os acordáis que cuando os presenté nuestra Bodygroom os dije que venía con doble función? Pues para aquellos que no se conformen con recortar el vello sino que no quieran, ya sea por cuestión de higiene o para agradar a su pareja, tener ni un solo pelo, es la hora de utilizar el otro extremo.

Con el afeitado se complica la cosa, y es que la piel en esta zona es muy sensible y si vamos con prisas se pueden provocar pequeños cortes o rojeces. No te preocupes porque la que hemos elegido te va a ayudar mucho en esto.

Podemos de nuevo echarnos un poco de agua caliente, así quitamos los vellos del recorte y de nuevo preparamos los poros para un afeitado. Tensamos la piel y vamos pasando la maquinilla con la piel estirada por la zona a afeitar. Como Roma no se hizo en diez días, paciencia y tranquilidad…

El resultado

El resultado va a ser muy bueno. Vamos a notar muchos cambios que van a agradecer también otras personas. Muchos hombres han confesado que se han recortado o repasado esta zona antes de quedar con alguien, es más, notan un efecto visual muy satisfactorio en “nuestro bonsái” después de depilarse. Así que ya sabéis, todo sea por ser el rey de la habitación del que hablábamos al principio…

¿Qué te parece? ¿Cuáles son tus trucos? ¡Compártelos con nosotros! 

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