Destino cafetero en Carnaval: descubre el Mardi Gras de Nueva Orleans

, 21 de febrero de 2017

Estamos en plena época de carnavales y hay lugares donde se vive por todo lo alto. Aprovechando que pronto se celebra el Martes de Carnaval os proponemos un nuevo viaje virtual con un destino muy cafetero: el Mardi Gras de Nueva Orleans. La cultura del café tiene una personalidad propia en esta animada ciudad sureña de Estados Unidos, que vive ahora su semana grande más festiva.

Nueva Orleans, el alma multicultural de Luisiana

A pesar de que la capital de Luisiana es Baton Rouge, Nueva Orleans es la ciudad más destacada del sur del país americano, tanto por su tamaño y población como por su importancia económica, cultural y social. Fundada a principios del siglo XVIII por colonos franceses, la influencia gala ha dejado una gran huella en la historia de la ciudad y en las tradiciones de sus habitantes.

Por su situación estratégica en el delta del río Mississippi, su puerto se convirtió pronto en motor económico de la ciudad y ha marcado también su crecimiento urbano. Además, Nueva Orleans fue creciendo a un gran ritmo al atraer a numerosos colonos, inmigrantes y esclavos procedentes de otras colonias y estados cercanos. La multiculturalidad es uno de los grandes rasgos que definen a la ciudad, mezcla de influencias española, francesa, caribeña, hispana, africana y estadounidense.

Esa combinación de culturas y tradiciones han convertido a Nueva Orleans en una ciudad única, totalmente diferente a cualquier otra, con su propia personalidad. Hoy es uno de los principales destinos turísticos del país, y es que sus habitantes transmiten una alegría de vivir y un espíritu festivo que contagian al visitante. La música se vive con pasión a todas horas, en locales y en la calle, especialmente jazz y blues con influencias latinas.

La gastronomía es otro de sus puntos fuertes, con platos propios que recogen esa herencia de culturas en recetas únicas, de raíces humildes pero llenas de sabores y aromas. Y como no podía ser menos, también el café es otra cosa en Nueva Orleans, con su famoso café au lait, la tradición de mojar en la taza los populares beignets, o el típico King Cake de Mardi Gras cuando llega el Carnaval.

El Mardi Gras de Nueva Orleans, un evento festivo único

El Carnaval en Nueva Orleans y en toda Luisiana tiene su nombre propio; aquí lo que se celebra es el Mardi Gras. Es un término francés que literalmente significa “martes graso”, pues así se conoce el día grande, el martes, la víspera de Miércoles de Ceniza que da inicio a la Cuaresma. La idea está clara: festejar por todo lo alto y pasarlo bien bailando y comiendo antes de empezar la abstinencia.

El martes es el final de las fiestas pero se conoce como Mardi Gras toda la semana de festejos que llenan la ciudad de todo tipo de actividades. Estos días sus calles están aún más desbordadas de visitantes que no se quieren perder los desfiles, conciertos, bailes, juegos y delicias gastronómicas callejeras que se suceden por todos los rincones. En realidad, los eventos empiezan casi inmediatamente después de Navidad, con las primeras peñas haciendo sus desfiles y bailes de máscaras.

Hay muchos grupos distintos en el Carnaval de Nueva Orleans que representan diferentes culturas. Las más especiales son las comunidades de indios, los “Indians” formados por comunidades de afroamericanos que rinden tributo a sus antepasados esclavos. Ellos viven el Mardi Gras de forma muy íntima, casi mágica, con cierta aura de secretismo para el público. Trabajan duro todo el año en sus fastuosos trajes de plumas y cuentas de colores, y verles desfilar y bailar es un espectáculo.

Desfiles, máscaras, collares y King Cake con café con leche

Como cualquier Carnaval que se precie, el Mardi Gras es sobre todo una ocasión para entregarse a la fiesta y pasarlo bien. Los locales reciben con los brazos abiertos a los turistas y visitantes que cada año abarrotan las calles para compartir el espíritu festivo. ¿Y qué no puede faltar en un buen auténtico Mardi Gras a la Nueva Orleans? Los desfiles, máscaras, collares de cuentas y hartarse a comer King Cake mojado en café con leche son puntos imprescindibles.

Hay tantos desfiles con carrozas, grupos de música, bailarines, acróbatas, disfraces y demás, que es imposible poder asistir a todos. No hay riesgo de aburrirse durante el Mardi Gras, y casi conviene tomárselo con calma para aguantar el ritmo. Lo mejor para mezclarse en el ambiente es hacerse con una máscara vistosa y conseguir la mayor cantidad de collares de cuentas de plástico posibles. La ciudad está llena de ellos, sobre todo con los colores típicos de la fiesta: amarillo, violeta y verde.

Para no desfallecer con tanta fiesta hay que parar de vez en cuando y relajarse con otro de sus placeres, la rica comida. En Nueva Orleans se come de maravilla y en carnavales mucho más, cuando no puede faltar el famoso King Cake acompañado de café local. Muy parecido a nuestro Roscón de Reyes, el King Cake se reconoce por el glaseado con los colores tradicionales, y se toma a todas horas. Tanto baile abre el apetito y este pan dulce es perfecto para recargar energías mojándolo en una buena taza de café au lait.

El café de Nueva Orleans, único en el país

Decimos café au lait porque es casi una de las bebidas oficiales de la ciudad. Conserva el nombre francés como tantas otras tradiciones en la región, pues fueron los colonos galos quienes introdujeron este producto al traer los granos con ellos cuando empezaron a establecerse en la zona del Mississippi. Con el tiempo se convirtió en una de las bebidas favoritas de sus habitantes, siendo una especie de nexo de unión común entre las culturas.

No se puede ir a Luisiana y no pasar por el Café du Monde de Nueva Orleans. Abierto en 1862 al aire libre en el Barrio Francés, se ha convertido en toda una institución y gran punto de atracción turística de la ciudad. Abre las 24 horas del día y es famoso, sobre todo, por su café y beignets, de los que sirven centenares cada día. Es un poco como la tradición de nuestro chocolate o café con leche con churros.

Pero cuando pruebas el café de aquí notas que es diferente. Y es que guarda un secreto: el café de Nueva Orleans se prepara con achicoria. El gusto nació de la necesidad, cuando en plena Guerra Civil la ciudad sufrió la escasez de café por el bloqueo de las rutas comerciales. La gente se las ingenió para añadir otros productos a la infusión y así alargar las reservas de granos, probando incluso con remolacha o bellotas.

La achicoria se convirtió en el recurso favorito para combinar con el poco café que tenían entonces, ya que no alteraba demasiado el sabor y dejaba un regusto más agradable y dulce. Con el tiempo, la gente se acostumbró tanto a mezclar la raíz de achicoria con los granos de café que hoy es ya toda una costumbre. Es cierto que en los últimos meses la influencia millenial también está dejando su huella con nuevas cafeterías de especialidad, pero sigue primando lo tradicional.

Si vas a Nueva Orleans en Mardi Gras tienes que tomar el café a la manera local, en el Café du Monde o en cualquier otro local típico de los que llenan la ciudad. Solo hay dos opciones: black (negro, solo), o café au lait, en una proporción de café/leche al 50%. Eso sí, que no falte el dulce para mojar, bien los famosos beignets fritos y cubiertos de azúcar, bien el típico King Cake de Carnaval. Te recomendamos que pruebes los dos, mejor si lo haces con buena música de fondo.

Fotos | iStock.com/f11photo, SeanPavonePhoto, Photoservice, tyalexanderphotography, rschwartzscenics

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