El colecho favorece la lactancia materna y nuestro descanso

, 1 de abril de 2016

Young mum nurses the child on a white background

Cuando esperamos a nuestro primer bebé compramos moisés, cuna, etc. Incluso decoramos su habitación con todo lujo de detalles para que nos quede monísima. Ponemos nuestra ilusión en prepararnos para la llegada del bebé, pero luego nace y donde prefiere estar es junto a nosotras, durmiendo a nuestro lado, sintiendo el calor, oyendo el latido del corazón al que ya se acostumbraron cuando estaba en la tripa, oliendo que su comida está cerca. El colecho facilita la lactancia, y sobre todo el descanso nocturno del niño y de la madre.

Colecho y lactancia materna

Aún la gente se extraña cuando dices que tu bebé recién nacido duerme en tu cama, pero si lo pruebas, terminas aceptando que es la mejor solución. Tras noches y noches en vela en la que te tienes que levantar para coger al niño en brazos, darle el pecho, hacer que suelte los gases, volverle a acostar en la cuna, hacer que se duerma para que en una hora o dos se vuelva a despertar y empiece otra vez el ciclo, llega un momento que no puedes más. Y te duermes con él abrazado, dándole el pecho. Y ves que has conseguido que tanto él como tú os durmáis antes. Entonces ves la luz.

Puedes estar tranquila, no le va a pasar nada al niño. Dormir juntos, y sobre todo, la lactancia materna, disminuye el riesgo de muerte súbita del lactante. Sólo en algunos casos está desaconsejado practicar el colecho, como que la madre sea fumadora o que no haya sitio suficiente en la cama.

Como indican los estudios científicos, practicar el colecho tiene beneficios para el bebé y para los padres, porque hace que los ciclos de sueño de madre y bebé se sincronicen, que el bebé llore menos, que su temperatura corporal esté mejor regulada y porque ayuda a alargar la lactancia materna.

Con mi primer hijo traté de que siempre durmiera en su cuna, pero con el segundo enseguida lo metí en la mía. Y desde luego, descansé mucho mejor con el segundo. Cuando se terminó la lactancia, se terminó el colecho, y los niños no tuvieron ningún problema para aceptarlo. Lo que sí os recomendaría es probar una posición en la que estéis cómodas para dar de mamar de los dos pechos tumbadas, sin tener que cambiar al bebé de posición simplemente girando más o menos el cuerpo. Cuando te acostumbras consigues así amamantar casi sin despertarte.

Foto | iStock Dmitriy Melnikov

En Mi Mundo Philips | La lactancia materna, garantía de vida alrededor del mundo

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.