En primera persona: recuperando las sensaciones de la lactancia materna

, 3 de junio de 2013

Hace dos semanas nació mi segundo hijo. Al igual que con el primero, he iniciado la lactancia materna con buen pie. El niño come bien, está cogiendo peso y todo va sobre ruedas, por su parte y por la mía. Me encanta la sensación de unión íntima que tienes con tu pequeño bebé recién nacido gracias a la lactancia, la manera de conectarse y de conocerse que se da entre hijo y madre estos primeros días.

Para iniciar con éxito la lactancia, nada tan importante como el contacto piel con piel de madre y bebé nada más nacer (asegúrate que tu hospital o clínica lo facilitan), proporcionar las tomas del bebé a demanda (es decir, cada vez que lo pide y todo el tiempo que él necesite, sin fijarte en horarios y relojes), y asegurarte que el bebé hace una buena digestión, poniéndole a eructar cuando termina con cada pecho.

A pesar de que la subida de la leche supone estar un par de días incómoda, a pesar de que ya estamos pasando la primera crisis o brote de crecimiento en la que el bebé puede tomar el pecho cada hora o cada dos horas, a pesar de que dormir supone echar tres siestas de dos o tres horas cada una, según el ritmo que marca el hambre del bebé, sigo pensando que merece la pena la lactancia materna, y más ahora, que gracias a la experiencia con mi primer hijo, sé que todo lo que sucede es normal y no es necesario agobiarse por cada dificultad que vaya surgiendo. Pienso que para que la lactancia funcione, es necesario estar tranquila (el bebé nota tu estado de ánimo) y tener la seguridad de que tu leche va a ser el mejor alimento que puede recibir tu pequeño.

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  • Leyre

    ¡Enhorabuena!

  • Chloe

    muchas gracias, Leyre