Errores frecuentes en decoración que un alérgico debe evitar

, 21 de Abril de 2017

No importa cómo sea nuestra casa: todos nos enfrentamos al polvo y a la suciedad cada día. A todos nos supone un incordio y una lucha constante para que el hogar luzca perfecto, pero para quienes sufren alergias además las molestias se multiplican. Para poder disfrutar de un ambiente limpio y saludable podemos aplicar una serie de buenas prácticas a la hora de decorar cada estancia, ¿qué errores pueden agravar las alergias y cómo evitarlos?

Objetivo: minimizar el polvo y la suciedad organizando bien el hogar

La primavera es una época especialmente complicada para los alérgicos. Sí, son días para recuperar la vida al aire libre y las calles, parques y jardines reverdecen y se llenan de flores, pero quien sufre alguna alergia sabe que tanta belleza conlleva consecuencias menos agradables. Por si fuera poco, el típico viento y las corrientes de aire que tanto abundan en estos meses complican aún más la situación, contribuyendo a esparcir sustancias volátiles de todo tipo.

Polvo, tierra, polen, pelo de animales, partículas del suelo, semillas, microorganismos… son muchos los alérgenos que amenazan con afectar a la vida normal de una persona alérgica, por eso se considera el hogar como un refugio a salvo del exterior. Pero no es inexpugnable, ya sabemos que con el trajín de la vida diaria todas estas sustancias se pueden colar en casa, de ahí la importancia de tener dispositivos como purificadores y humidificadores que ayuden a mantener el aire siempre limpio.

Para maximizar la acción de estos aparatos y mantener a raya las alergias todo el año, hay algunos trucos que podemos aplicar en cuanto a la decoración y organización del hogar. Cuando se trata de amueblar, reformar o redecorar una estancia, no hay que dejarse llevar solo por la estética o la moda, la comodidad y la practicidad son factores mucho más importantes. Y además nos pueden ayudar a reducir las alergias.

Cortinas gruesas no, mejor estores

Escoger las cortinas adecuadas para cada estancia no es una decisión fácil, ya que puede marcar mucho el aspecto y el tono de la habitación. Normalmente las dejamos fijas y no nos molestamos en ir cambiándolas, por eso es mejor acertar desde el principio combinando estilo y comodidad. El color o los diseños del estampado depende de vuestro gusto, pero no dejes el tejido al azar.

Ahora se llevan mucho las telas más gruesas, cortinas que recuperan aires tradicionales renovados con caídas pesadas y texturas más cálidas. Terciopelo, punto grueso, tramas entrejidas, linos pesados… pueden ser cálidos, pero a la larga pueden ser un incordio. Visualmente quitan espacio y también impiden pasar la luz, dan sensación de aislamiento y son mucho más difíciles de limpiar. Las cortinas más largas y pesadas acumularán más polvo, obligándonos a aspirarlas con más frecuencia.

Mejor apostar por tejidos livianos, suaves y vaporosos, con tramas más abiertas y con confección en trabilla o sin muchos fruncidos, para evitar los recovecos. Para dar más sensación de amplitud y elegancia sin tener que usar cortinas muy largas, pon la barra justo debajo del techo y que vaya de pared a pared.

Los estores son otra gran opción cada vez más de moda, especialmente en habitaciones pequeñas. Si no tienen varillas son mucho más fáciles de quitar y poner para lavarlos, y al enrollarse completamente quedan más protegidos del polvo cuando dejamos las ventanas abiertas para ventilar. En ventanas correderas grandes puedes optar por los paneles japoneses, muy fáciles de limpiar, y en las estancias pequeñas como cocinas o baños las tendinas son la mejor alternativa.

Moquetas, mantas, cojines… menos es más

Hoy en día hay tanta oferta de textiles para la casa que es difícil resistirse a ellos. Igual que ocurre con la ropa, los fabricantes nos tientan con nuevos diseños, colores y estampados cada dos por tres, pero hay que saber evitar los excesos. Las telas en el hogar transmiten calidez y son un recurso fácil para decorar y también para proteger los muebles, ocultar desperfectos o combatir el frío en invierno, pero también son el foco perfecto de polvo y suciedad.

En los meses más fríos es complicado renunciar a las alfombras, pero intenta no pasarte con ellas si no son verdaderamente necesarias. En tal caso, opta por alfombras sin pelo, o tejidos que no atrapen el polvo como, por ejemplo, de fibra vegetal. Salvo en los países más fríos, las moquetas tienen más desventajas que beneficios, así que piensa mejor en materiales cálidos y fáciles de limpiar para el suelo, como madera y laminados o baldosas resistentes, mejor que tengan un acabado suave.

¿Necesitas tantas mantas en el sofá? Ahora que hace buen tiempo estorban más que nada, así que aprovecha para guardarlas e intenta economizar cuando vuelva el otoño. Es importante en cuanto a la organización de las tareas sacudirlas bien cada día. Conviene dejarlas bien dobladas cuando no se están utilizando, y no dudes en aspirar el polvo usando los accesorios adecuados de tu aspirador.

El exceso de cojines y almohadas es otro foco de acumulación de polvo y suciedad. Si no te puedes resistir a combinar fundas y modelos, ve alternándolos a lo largo del año en lugar de sacarlos todos a la vez. Lo mejor es tener varias fundas en lugar de muchos cojines, así ahorrarás también espacio para guardarlos. Recuerda que también se deben aspirar con frecuencia para que no acumulen alérgenos.

Otra moda recuperada recientemente es la de emplear telas para decorar paredes o muebles. Banderolas y tapices están a la orden del día, sobre todo si nos gusta el toque rústico o étnico en casa, pero hay que cuidar mucho que no se conviertan en un nido de gérmenes y suciedad. Si no vas a limpiar los tapices a conciencia con frecuencia, mejor prescindir de ellos o protegerlos en un marco de cristal, a salvo del polvo.

Adiós al exceso de muebles y recovecos inaccesibles

Cuidado al dejarte llevar por la inspiración de fotos de revista, lo que mejor luce no es siempre lo más práctico. Obviamente nunca hay que llevar cada habitación de muebles hasta que no entre nada más, necesitamos espacio para movernos con comodidad sin darnos golpes cada dos por tres, pero también hay que pensar en la colocación. Poner demasiados muebles pegados a la pared para despejar las vías puede llevar a acumular polvo en exceso y dificultad la tarea de aspirar y fregar el suelo.

Escoge, siempre que puedas, muebles con líneas sencillas, rectas y superficies lisas. Los recovecos y los diseños intricados a la larga terminan cansando y son un nido ideal de suciedad. Intenta que no sean demasiado pesados y que se puedan mover con relativa facilidad, pues es importante limpiar y aspirar regularmente en las partes traseras y también por abajo. Intenta crear siempre espacios diáfanos que no obliguen a ir moviendo todo el mobiliario cuando toca limpieza.

Los acabados rugosos o antideslizantes y los estampados texiles en los muebles acumularán más suciedad y son más difíciles de limpiar. En los frentes de armarios y otros muebles mejor utilizar materiales brillantes y lisos, se ensucian menos y suelen ser más resistentes. Recuerda también cuando planifiques la organización que ocultar los cables desordenados detrás de los muebles es otro punto crítico donde se acumulará mucha suciedad.

Estanterías despejadas: no a las colecciones de objetos inservibles

Si has hecho una mudanza hace poco te habrás dado cuenta de la cantidad de objetos que somos capaces de acumular. Aunque nos propongamos apostar por el minimalismo, a la larga terminamos llenando las estanterías, baldas, mesas y armarios de todo tipo de cosas. Y eso no solo causa estrés decorativo y sobrecarga visual, también se acumulará mucha más suciedad. Para empezar, mejor prescindir de plantas artificiales, sobre todo si tienen muchas hojas pequeñas, auténticos imanes del polvo.

Los coleccionistas lo tienen difícil porque a todos nos gusta exhibir nuestros objetos más preciados, pero hay que intentar dejar despejados los muebles, dentro de lo posible. Una estantería llena de figuras y recuerdos se llena de polvo fácilmente y es un verdadero incordio limpiarlo todo. ¿La mejor solución sin ser radicales? Invertir en una buena vitrina hermética o rotar los objetos decorativos para exponer unos pocos cada vez. Así además tendremos la sensación de renovar el ambiente cada cierto tiempo.

En definitiva la decoración y organización de una casa debe ser una suma de factores en la que lo práctico debería primar sobre la pura estética, sobre todo si tenemos alérgicos en la familia. Evitando ciertos errores que nos llevan a acumular polvo y suciedad será mucho más fácil limpiar, aspirar y combatir los alérgenos en el día a día. Estas buenas prácticas sumadas a un purificador nos permitirán disfrutar de un aire limpio y saludable en casa cada día.

Fotos | Pixabay

En Mi Mundo Philips | ¿Alérgicos en casa? Estos son los beneficios del humidificador

En Mi Mundo Philips | Alérgicos y mascotas en casa ¿cuándo es incompatible?

Guardar

Guardar

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.