Es tiempo de conservas caseras, ¿sabes cómo prepararlas de forma segura?

3 comentarios , 27 de agosto de 2013

Se acerca el otoño y con él la época de la recogida de muchos de los productos que han producidos nuestras huertas, pero también el momento de encontrar en las tiendas muchas de la fruta de verano, como la de hueso, a muy buen precio para preparar conservas caseras y poder así seguir disfrutando de ellas durante el invierno.

Hacer conservas caseras es relativamente sencillo. Incluso el menos ducho en la cocina va a ser capaz de elaborar una deliciosa mermelada, confitura o encurtido para disfrutar durante el resto del año, pero es necesario seguir unos consejos básicos para que nuestras conservas salgan perfectas y seguras. Así que hoy te explicamos qué pasos debes de seguir para que siempre triunfes con ellas.

Cómo preparar los envases para nuestras conservas caseras

Comenzamos por el principio, con los envases. Para ello podemos ir guardando recipientes de cristal de aquellas conservas consumidas en casa, mejor que no sean de gran capacidad, pero con la boca ancha para rellenarlos lo más fácilmente posible. Las tapas debemos de fijarnos que no contengan muescas de cuando las hemos abierto por primera vez y que tengan el recubrimiento plástico interior intacto, sin arañazos ni rozaduras.

Lo ideal es reutilizar los tarros de cristal pero comprando tapas nuevas para asegurarnos que van a estar en buen estado. Los recipientes más adecuados son aquellos que cuentan con tapa de cristal unida al envase por un anillo de goma y un tipo de muelle, vigilando que el cristal no esté rajado ni desconchado y que sean de vidrio que resista altas temperaturas.

Los lavaremos con agua y jabón o bien en un programa de calor de nuestro lavavajillas y posteriormente los herviremos en agua hirviendo para esterilizarlos durante diez minutos, colocándolos después boca abajo con cuidado encima de un paño limpio hasta que sequen. Esto es importante que se haga el mismo día de preparar la conserva.

Cómo preparar los vegetales y las frutas para las conservas caseras

Debemos escoger las frutas y verduras correctamente para elaborar nuestras conservas, por eso hay que fijarse que aparte de estar en su punto óptimo de maduración, es decir ni muy maduras ni muy verdes no tengan magulladuras, ni roturas ni agujeritos que pudieran estar provocados por parásitos.

Comenzaremos lavándolas con agua abundante y después dependiendo del tipo de fruta u hortaliza que queramos hacer en conserva pelándolas, picándolas o simplemente escaldándolas para retirarles la piel como es el caso por ejemplo de los tomates.

Si nos gustan las mermeladas y confituras espesas y con una textura parecida a la comercial, debéis de saber que no todas las frutas espesan de la misma manera ya que esto depende de una sustancia que se encuentra en ellas, la pectina, cuanto más cantidad poseen más espesa quedará nuestra conserva.

En el caso de fruta con poca cantidad como es el caso de las fresas, frambuesas, melocotones o albaricoques entre otros, puede ser conveniente que añadáis a la hora de cocer la fruta un trozo de manzana con piel o un limón que ayudará a que nuestra mermelada no quede tan líquida.

Recordad que las confituras y mermeladas necesitan del azúcar para evitar la proliferación bacteriana ya que actúa como un conservante, es por eso que en este tipo de conservas caseras la proporción para que se conserven correctamente no debe de ser mucho menos que la cantidad de fruta, es decir aproximadamente por cada kilo de fruta entre 700 a 1000 g de azúcar. Si es menos cantidad la que utilizamos es obligatorio esterilizarlas.

Para cocer la fruta o verdura lo ideal es emplear ollas de acero inoxidable, cristal o porcelana, y no menaje fabricado con aluminio que puede reaccionar con los ácidos de nuestros vegetales. Una vez cocida nuestra fruta con la proporción adecuada de azúcar o escaldadas nuestras hortalizas, procederemos al envasado.

Como envasar y esterilizar nuestras conservas caseras

Ya os comentaba antes que los tarros ideales deben de contar con un cuello relativamente ancho para que puedan ser rellenados con facilidad y sin peligro de quemaduras. Existen de todas formas en el mercado unos embudos especiales para rellenar nuestras conservas que se adaptan al recipiente.

La cantidad de ingredientes debe de ser suficiente para que no quede casi aire en el interior de la conserva, lo ideal es rellenar hasta un centímetro del borde para permitir cuando se cierre que se provoque el vacío. El método para saber si hemos logrado el vacío es observar la tapa, esta debe de estar hundida en el centro hacia abajo.

Una vez cerrados los recipientes debemos esterilizarlos, para eso podemos seguir dos métodos. El primero que es más rápido se lleva a cabo con una olla exprés, colocamos un recipiente metálico que quepa dentro de la olla y consiga elevar un poco de la base los tarros, yo en mi caso utilizo una rejilla que venía incluida para cocer al vapor. Así se alcanzan los 120 grados, suficientes para una correcta esterilización.

Colocamos los tarros con un paño en la base y cerramos la olla hasta que alcance la presión, contando veinte minutos desde ese momento. Dejamos perder la presión por si sola y permitimos que se vayan enfriando los tarros dentro del agua.

Si no disponemos de olla a presión debemos de hacer el clásico baño maría. También colocamos los tarros envueltos con un paño para que no se golpeen entre sí, vertemos agua hasta dos centímetros por debajo del borde de la tapa y hervimos tapado durante una hora u hora y media. Aquí alcanzaremos los 100 grados centígrados.

Cómo almacenar nuestras conservas caseras

Las conservas caseras no deben de almacenarse más de un año sin consumir. Lo ideal es etiquetarlas con la fecha de fabricación e incluso en los encurtidos u otras conservas vegetales con el tipo de líquido conservante, ya sea aceite, vinagre o salmuera. Existen unas etiquetas para poner estos datos y también webs que las ofrecen para imprimir en casa pudiendo personalizar los colores y las formas.

Guardarlos en una lugar oscuro, fresco y seco evitando apilar los tarros. Y por supuesto desechar aquellos botes que presenten la tapa abultada hacia fuera o que se vea contenido del interior rezumando o seco de haberse escapado en algún momento del interior del bote.

Esperamos que siguiendo estos consejos comencéis a preparar conservas caseras, son ideales también como un delicioso detalle para regalar a nuestras amistades en las fechas navideñas que ya pronto se acercan.

Imágenes | Esther Clemente | Calamity | Frankie Roberto | Porsche Line

En Mi Mundo Philips | ¿Sabes qué es un chutney? Te lo contamos y te enseñamos cómo hacerlo

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.