Escapada a París: los siete cafés que no te puedes perder

, 23 de noviembre de 2017

Hay muchos motivos para visitar París, una ciudad mágica que siempre tiene algo que ofrecer para volver. Pero más allá de sus museos y monumentos, merece la pena hacer una escapada solo para perderse por sus calles y entregarse a una de la actividades favoritas de los parisinos, disfrutar de un café sin prisas. ¿Te apetece hacer una ruta por los cafés imprescindibles de París?

La cultura del café en París: tradición y modernidad

París siempre ha sido una de las capitales europeas más míticas asociadas a la cultura del café, dentro del ambiente bohemio y chic que da vida a la ciudad. Pero durante muchos años lo realmente importante no era tanto el café en sí mismo, sino todo lo que lo rodea, el ritual y el ambiente.

Los parisinos suelen arrancar el día con un café au lait y un croissant, y les encanta relajarse después del trabajo en su cafetería favorita o el local de moda para leer, charlar, escuchar música o ver la vida pasar, sin prisas. Hay rincones donde ver y ser visto, y otros que atraen más por los exquisitos dulces o las vistas de su terraza.

Pero un sibarita del café podía llevarse una decepción si buscaba calidad en su taza. Al menos hasta ahora, ya que en los últimos años la tercera ola del café también ha llegado a París y el panorama está cambiando. Por eso merece la pena escaparse a la ciudad de la luz para recorrer tanto los cafés más míticos como las propuestas más modernas que apuestan por el café de especialidad.

Coutume Café

Tiene el honor de ser el primer local parisino que apostó por ofrecer algo diferente, trayendo la tercera ola del café a Francia con granos recién tostados de origen, baristas entusiastas y diferentes sistemas de preparación que rápidamente conquistaron al público local y visitante.

Decorado siguiendo las tendencias habituales de Nueva York, el Coutume quiere evocar un ambiente entre lo moderno y lo vintage, con toques industriales. Abierto todos los días, aquí se pueden elegir cafés de diferentes orígenes así como especialidades de filtro, Chemex, o Aeropress. Son muy populares sus desayunos, meriendas y brunchs, con platos coloridos que triunfan en las redes sociales.

Café La Rotonde

Vamos ahora con un clásico imprescindible, aunque solo sea por fotografiar su conocido frente con las míticas sillas rojas mirando a la calle. La Rotonde está situado entre los bulevares de Raspail y Montparnasse y es uno de los históricos de París, pues abrió en 1911 y ha acogido a algunas de las figuras más relevantes del panorama cultural de la ciudad.

Si lo que buscas es volver a los días en los que artistas como Picasso o Modigliani aún eran desconocidos y se juntaban para charlar alrededor de una taza de café, La Rotonde es tu sitio. Su decoración art decó te transporta a aquellos años, y no hay nada como contemplar el atardecer de la ajetreada vida parisina desde su terraza.

The Broken Arm

Volvemos al presente más actual con la propuesta de The Broken Arm, un multiespacio de 200 metros cuadrados que combina cafetería con una tienda de moda, accesorios y libros cuidadosamente seleccionados por sus jóvenes propietarios. El espacio del café es un lugar muy acogedor, luminoso y diáfano, recordando un poco al estilo escandinavo, que conecta con las propuestas de su menú.

Aquí puedes relajarte lejos de los turistas con un café de especialidad cuidadosamente tostado y preparado en cafetera expreso o de filtro, acompañado del menú del día o un tentador desayuno con propuestas saludables y frescas. Sus dulces y postres caseros se llevan muchas alabanzas. Imprescindible para cazadores de tendencias.

Le Procope

Otro clásico histórico que sobrevive con el paso de las generaciones. Le Procope presume de ser el primer café literario de París y uno de los primeros de Europa, y sus mesas han acogido a personalidades de la talla de Voltaire o Napoleón. Lo cierto es que fue un siciliano quien abrió sus puertas en 1686, pero hoy su fachada es de las más fotografiadas de la ciudad y es casi un emblema.

A pesar de que actualmente funciona más como restaurante, merece la pena darse el lujo de acercarse en horario de desayuno o merienda para tomar un café desde su terraza. Siempre decorada con estilo en la línea más tradicional y clásica francesa, nunca faltan las flores y una iluminación muy cálida que te transporta a otra época.

Dose Dealer de Café

La Rue Mouffetard es una de las más antiguas de París y hoy muy popular por la cantidad de restaurantes, bares y bistrots que acoge, algunos demasiado enfocados a turistas. Pero aquí también se encuentra uno de los locales del Dose Café, cafetería de especialidad formada por un equipo de baristas que cuidan hasta el más mínimo detalle todo el proceso de preparación de la taza perfecta.

Su mantra es ofrecer el café de la mayor calidad posible, y para ello trabajan con granos de origen cuidadosamente seleccionados, tostados en el momento controlando con precisión la temperatura, y calibrando sus cafeteras cada mañana. Además ofrecen una buena selección de platos dulces y salados para completar la experiencia cafetera, y sirven para llevar.

Café de Flore

En el barrio de Saint-Germain-des-Prés encontramos el Café de Flore, otro histórico de la ciudad cuyos orígenes se remontan a la Tercera República. Vivió su época de esplendor después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se convirtió en el lugar favorito de la sociedad intelectual y artística de la época, con una vida nocturna muy animada.

Hoy sigue siendo uno de los cafés favoritos de la ciudad y conserva ese aire entre bohemio y chic del París más clásico. Su coqueta terraza suele estar muy solicitada y se dice que es el mejor sitio para sentarse con un sencillo café y ver la vida parisina desfilar ante tus ojos. Ha aparecido en varias películas, anuncios y vídeos musicales.

Le Peloton Café

En una línea diferente está Le Peloton, uno de los cafés favoritos de los millennials que no se pueden despegar de su bicicleta, pero también de cualquier coffee lover. Sus dueños vienen del mundo del ciclismo y regentan una compañía de tours en bici por la ciudad, pero les picaba el gusanillo de su otra gran pasión, el café. Así nació Le Peloton, un rincón muy especial donde siempre te reciben con una sonrisa y café recién hecho.

Trabajan con los mejores granos de origen de la ciudad, siempre recién tostados, con recetas de barista sin cobrar precios desorbitados. Puedes acompañar tu espresso, latte o café crème con un gofre casero, croissants artesanos y otras propuestas dulces y saladas, para tomar en la agradable cafetería o para llevar. Y después puedes quemarlo todo recorriendo París en bicicleta.

Si se dice que “París bien vale una misa”, también merece la pena improvisar una escapada para descubrir su verdadera esencia de París paseando sin prisas, y no hay nada como montar una ruta de cafés para ir reponiendo fuerzas. Clásicos históricos o modernos y originales, la capital de Francia tiene mucho que decir en el panorama cafetero. Y cuando te entre morriña al volver, siempre te esperará tu cafetera expreso para revivir esos cafés en casa.

Fotos | iStock.com/SuchanencrierPel_1971 – Coutume – The broken Arm – Francesco Dazzi – Le PelotonDose Café

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