Estas son las zonas de tu cocina que debes limpiar con más frecuencia

, 18 de enero de 2017

Cada familia es diferente y no todos pasamos el mismo tiempo en casa, pero está claro que la cocina es uno de los lugares más importantes de cualquier hogar. Como consecuencia del trajín diario seguro que en tu familia os preocupáis de mantenerla limpia cada día, pero quizá estéis pasando por alto algunos detalles clave para mantener una cocina limpia y segura. Por ser una zona especial de casa, hay zonas de tu cocina que deberías limpiar con más frecuencia.

Cocina limpia, cocina segura

Si tú también te has echado las manos a la cabeza viendo esos programas de televisión que se adentran en las cocinas más desastrosas y sucias de algunos restaurantes, piensa por qué es crucial el control sanitario en hostelería. La higiene en los lugares donde se manipulan alimentos es algo fundamental para asegurar algo mucho más importante que la calidad de la comida: la salud del público. Por eso los grandes chefs se toman tan en serio la limpieza de sus cocinas e incluso van limpiando y recogiendo a medida que sacan los platos durante el servicio.

Al preguntarnos por los espacios de casa que más limpieza necesitan, seguro que la mayoría visualizamos el cuarto de baño. Pues curiosamente los baños suelen ser las zonas más limpias de un hogar medio, ya que nos esforzamos mucho en mantenerlos impolutos. En el lado contrario, según diversos estudios parece que las cocinas de nuestras casas no siempre están todo lo limpias que deberían, y se convierten en focos potenciales de bacterias y otros patógenos.

¿Por qué ocurre esto? Porque no prestamos suficiente atención a las circunstancias específicas de la cocina. Al tratar con alimentos siempre debemos tener mucho más cuidado y ser meticulosos en el orden y la limpieza, ya que se puede producir contaminación cruzada de muchas maneras distintas. Además en la cocina se acumulan muchos objetos y zonas húmedas, que son los puntos críticos en cuanto a bacterias se refiere. Pero no te agobies, aplicando unas sencillas pautas te asegurarás de tener una cocina perfectamente limpia y segura.

Trapos, esponjas, estropajos y balletas

En una cocina profesional es raro que veas trapos o estropajos circulando fuera del turno de limpieza. Si un chef lleva un paño en la cintura, será para usarlo como protección a la hora de coger utensilios calientes, pero nunca lo utilizará para limpiar o secar nada, ni siquiera las manos. Y el motivo es bien simple: trapos y esponjas son el gran foco de bacterias de una cocina.

El problema es que hemos cogido la costumbre de tener siempre a mano algún paño de tela y una o dos bayetas para secar y recoger rápidamente los típicos goteos de salsas, zumos, jugos de verduras, salpicaduras, manchas de aceite, restos de agua, etc. O nos manchamos las manos después de trocear la carne y nos las secamos con el trapo, que luego usamos para limpiar el cuchillo. ¿Qué sucede? Que se cruzan restos de alimentos, y, sobre todo, se acumula la humedad.

  • Nunca limpies con trapos y estropajos que ya estén sucios.
  • Lávalos muy bien después de cada uso, retirando posibles restos de alimentos.
  • Separa los trapos y esponjas que estén en contacto con la zona de manipulación de alimentos crudos, y nunca te seques las manos con ellos.
  • Desinfecta después de cada sesión de cocina para asegurarte que están libres de bacterias.
  • Deja que se sequen totalmente en zonas ventiladas antes de usarlos.
  • Puedes desinfectar la esponja y los trapos usando el microondas a máxima potencia durante tres minutos.
  • Planchando los trapos de cocina limpios tendrás una higiene completa.
  • Considera cambiar los trapos y bayetas por papel desechable de cocina.

Limpiar el fregadero y los grifos

Lo normal es trabajar cerca del fregadero cuando estamos cocinando -salvo si tienes la suerte de disfrutar de una gran cocina con espacios bien separados-. Así además tenemos a mano el agua corriente para enjuagarnos o lavar los vegetales a medida que cocinamos. Pero es un área propensa a acumular suciedad y bacterias por la propia humedad del agua. ¿Cómo tener un fregadero limpio?

Nunca hay que dejar restos de platos y utensilios sucios acumulándose demasiado tiempo en el fregadero, mucho menos si tienen restos de comida. Lo ideal es fregar en cuanto terminemos, o usar el lavavajillas, y finalizar limpiando a fondo toda la zona. Utiliza detergente o productos específicos, frotando bien por dentro y por los alrededores, incluso en las zonas accesibles del desagüe. Termina secando toda la zona para evitar que se desarrollen posibles mohos y no haya riesgo de patógenos.

Tablas y superficies

Habitualmente recurrimos a las tablas para preparar los alimentos antes de ponernos a cocinar, incluso lo hacemos directamente sobre las encimeras si no tenemos que cortar o picar. El constante ir y venir de alimentos de todo tipo hace que sean potencialmente peligrosas para acumular bacterias y microorganismos, y sobre todo hay riesgo de contaminación cruzada.

Lo primero que debemos hacer es destinar unas tablas solo para tratar alimentos crudos, separando también los vegetales de carnes y pescados. Además, mejor optar por materiales de plástico y de calidad, pues la madera tiende a acumular más suciedad y humedad. Después de cada uso debemos limpiarlas a conciencia, con agua caliente y jabón, procurando que no queden restos de comida. Después se deben secar inmediatamente, y nunca dejarlas a remojo. También hay que limpiar a fondo cada superficie que entra en contacto con la comida, como las placas de vitrocerámica o inducción.

Campana extractora

La gran olvidada de la cocina merece nuestra atención, ya que puede acumular suciedad sin darnos cuenta. Con el uso no solamente irá cogiendo el polvo del ambiente y los humos de la cocina, también se acumulan aceites y grasas que podrían llegar a gotear sobre los alimentos si se alcanza un punto demasiado crítico. Y por eso se deberían limpiar a menudo, especialmente si cocinamos mucho en casa.

Además, una campana extractora sucia no funcionará bien, gastando más energía. Acuérdate de revisar cada cierto tiempo la campana y sus filtros, sacando todas las piezas y limpiando a fondo cada hueco y rendija para dejarla como nueva. Si lo haces con la periodicidad adecuada, será mucho más fácil y rápido que si esperas a que pase demasiado tiempo.

Cajones, armarios, tiradores y puertas

Estos puntos de la cocina no suelen llamar nuestra atención porque nos centramos en las zonas en las que cocinamos directamente, pero también pueden ensuciarse. Depende de cómo está configurada cada cocina, pero es habitual que caigan restos de alimentos o salpicaduras en los tiradores de los armarios, en huecos ocultos de los cajones o en las puertas de la despensa.

Cuanto toque limpiar la cocina no te olvides de repasar cada rincón, nunca se sabe dónde puede haber un punto clave para posibles bacterias. Y revisa bien que no haya escapes de agua del fregadero o goteos de algún electrodoméstico, pues ya sabes que la humedad es el gran enemigo de una cocina limpia y segura. Ya verás cómo aplicando estas sencillas pautas de limpieza en vuestro día a día es fácil mantener la higiene perfecta en la cocina de casa, y no hace falta obsesionarse ni complicarse demasiado.

Fotos | iStock.com/AlexRaths, djedzura

En Mi Mundo Philips | 11 errores frecuentes de limpieza que posiblemente tú también estás cometiendo

En Mi Mundo Philips | Cómo conseguir un reparto equitativo de las tareas del hogar

Guardar

Guardar

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.