Esterilizar los utensilios del bebé es la cuestión: yo no tengo la menor duda

, 15 de septiembre de 2012

Da igual cómo sea tu carácter, precavido o intrépido, tener un hijo te hace miedoso. Ves peligros por todas partes (sobre todo cuando los niños comienzan a coger cosas con las manos, a desplazarse gateando o a correr). Los recién nacidos tienen su mayor amenaza de la mano de los gérmenes, virus y microbios, la amenaza invisible que acecha a nuestros delicados hijos. Esterilizar es la palabra clave: los chupetes, los biberones, las tetinas, los mordedores, los utensilios que utiliza para comer, en fin, todo lo que se llevan a la boca debe pasar un proceso de esterilización que limpie bien los objetos y evite problemas como diarreas, molestias intestinales u otro tipo de enfermedades infecciosas.

Esterilizadores, el mayor enemigo de los gérmenes

La gran ventaja de los esterilizadores es su comodidad, seguridad y rapidez. Si estás dando biberones a tu bebé y ves cómo éstos se acumulan en el fregadero sin limpiar, un esterilizador te cambiará la vida. Los esterilizadores a vapor eléctricos de Philips AVENT eliminan el 99,9% de los gérmenes en sólo 6 minutos, lo que supone además un gran ahorro de energía. Su tamaño ajustable permite adaptar el esterilizador para limpiar chupetes con el tamaño pequeño, extractores de leches, cubiertos y platos con el tamaño mediano, y hasta 6 biberones de 330 ml. con el tamaño grande.

Si vas de viaje, el esterilizador para microondas de Philips AVENT te permitirá limpiar a fondo hasta cuatro biberones en 2 minutos gracias a su diseño compacto. El contenido se conserva esterilizado durante 24 horas si no se abre la tapa.

Los esterilizadores de Philips AVENT utilizan el método de los hospitales de esterilizar a vapor, un método rápido, fácil, eficaz y sin la utilización de agentes químicos de ningún tipo.

Cuestión de higiene

Otras recomendaciones que te servirán para aumentar la limpieza del entorno del bebé son lavar toda la ropa del bebé antes de su uso, tener limpios los suelos de casa, no utilizar calzado de calle en casa, guardar los chupetes en un guardachupetes, y lavarse las manos cuidadosamente con agua y jabón cada vez que cogemos al bebé o manipulamos utensilios que él vaya a llevarse a la boca.

Se suele decir que con el primer hijo, esterilizas todo, con el segundo, eres más permisivo, y con el tercero, ni te preocupas de los gérmenes, sin embargo, las investigaciones han demostrado que un bebé puede tardar hasta un año en desarrollar el mismo tipo de sistema inmunitario que un adulto. En fin, por simple sentido común, cuando son recién nacidos, tan delicados, con el sistema inmunitario inmaduro, y no tienen puestas ni siquiera las primeras vacunas, hay que tener bastante cuidado con todo lo que se llevan a la boca. A partir del año ya nos podremos ir relajando y bastará con lavar bien los biberones y chupetes con agua y jabón.

Mi mundo Philips | Mi primer gran amigo, el chupete

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