Flat white, el café de moda que vino de las Antípodas

, 16 de julio de 2018

Flat White

Lo habrás visto invadir las redes sociales, te lo habrás encontrado en la carta de los locales de moda y hasta puede que lo hayas probado pensando que solo es una tendencia más. Hoy hablamos del flat white, el café de moda que no puede faltar en una cafetería de especialidad y que no deja de generar debates y polémicas. ¿Qué tiene de especial?

El Flat white vino de las Antípodas pero, ¿es australiano o neozelandés?

Si viajas a Australia no se te ocurra insinuar que el flat white es de Nueva Zelanda, y viceversa; australianos y neozelandeses llevan más de treinta años enfrentándose por el origen genuino de esta receta de café, hoy seña de identidad de la cultura cafetera de las Antípodas.

Flat White

El café de especialidad empezó a desarrollarse en Australia a partir de la década de 1980, imitando rápidamente el estilo americano y europeo. Pero parece que en Nueva Zelanda siempre han preferido el café más fuerte, menos dulce, y por eso algunos inclinan la balanza hacia el lado “kiwi”. En cualquier caso, el flat white llegó a Reino Unido y rápidamente conquistó el paladar de todo el mundo.

¿Qué es exactamente un flat white?

Un flat white es una preparación de café con leche, pero su receta exacta también genera muchos debates. Los australianos la preparan más ligera, con un golpe de café espresso, mientras que en Nueva Zelanda se hace con dos shots de espresso o incluso con dos ristrettos.

Flat White

La verdadera clave de este café está en la leche. A simple vista es difícil distinguirlo del cappuccino o del café latte, aunque este último se prepara en tazas más grandes. Lo que caracteriza al flat white es la cantidad de espuma, mucho más reducida que sus recetas afines.

Y es que precisamente el flat white se inventó porque en las Antípodas querían una bebida con fuerte sabor a café y una mínima cantidad de leche. Cuando los inmigrantes italianos introdujeron el cappuccino, los locales se sentían frustrados por la enorme cantidad de leche aireada. Ellos querían un cappuccino “flat”, que quiere decir “plano”.

Así que nada de tazas con espuma espesa: un auténtico flat white está coronado por una delgada línea de microespuma, la justa y necesaria para decorar con latte art.

Flat White

Si eres de los que disfrutan con un café intenso y no te convencen esas bebidas de moda demasiado dulces y diluidas, el flat white es para ti. Anímate a prepararlo a tu gusto con tu cafetera superautomática en casa: necesitas una taza de 150-170 ml, un espresso doble, un poco de leche y una corona muy fina de espuma.

Y a ti, ¿te gusta más la cremosidad espesa del cappuccino o eres más del gusto de los australianos y neozelandeses? ¿Has probado ya el flat white?

Fotos | Iain Farrel – Unsplash – Pixabay

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