Guía para comer de tupper en el trabajo y no sufrir en el intento

, 12 de septiembre de 2016

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Con el otoño a la vuelta de la esquina y los niños ya de vuelta en el cole, poco a poco dejamos el verano atrás. Toca retomar rutinas y reencontrarse con la vida laboral, pero hoy en día poca gente tiene el privilegio de poder volver a casa la hora de la comida. Llevar el almuerzo preparado se ha convertido en toda una tendencia a la que cada año se suma más gente, ¿tú ambién te has animado? No te pierdas nuestra guía esencial para comer de tupper en el trabajo evitando los errores más comunes.

Las ventajas de comer de tupper

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En muchos países llevarse la comida de casa es una costumbre habitual que poco a poco va ganando más adeptos en nuestro país. Los ritmos de vida actual, sobre todo en grandes ciudades, hacen que sea difícil volver al hogar al mediodía, y por eso hasta ahora lo normal era recurrir a los menús del día en el entorno de la oficina. Pero cada vez somos más los que apostamos por comer de tupper con nuestra propia comida, y es que tiene muchas ventajas.

Fue la crisis la que empezó a sacar la tartera del armario porque nos permite un ahorro considerable a final de mes, ya que siempre será mucho más económico organizar nuestras propias comidas. Hoy en día comer de tupper se ha convertido en toda una tendencia, una moda que se deja ver en las fotos más populares que se suben cada día a las redes sociales y en la que no falta la estética, el estilismo y también un toque algo hipster.

Y es que además de ser más barato, comiendo en la oficina con nuestros propios platos podemos controlar al máximo nuestra dieta, apostando por recetas saludables y equilibradas, eligiendo solo lo que más nos gusta y adaptándonos a los alimentos de temporada. Es también una buena forma de reaprovechar la comida que preparamos en casa y nos permite ser más eficientes en el trabajo, pues ahorramos tiempo al no tener que salir a hacer cola a la cafetería de turno.

Aspectos preliminares a tener en cuenta

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Antes de comenzar a preparar nuestra comida para llevar, hay que detenerse y analizar algunos aspectos previos que debemos tener en cuenta. No te lances a lo loco a cocinar y plantéate primero estas cuestiones:

  • ¿Cuándo tienes tiempo para preparar la comida? Hay madrugadores afortunados que disponen de un buen espacio de tiempo por las mañanas antes de salir a trabajar; en ese caso se puede preparar el tupper en el mismo momento. Otra opción es hacerlo la tarde o la noche anterior, sobre todo si regresamos pronto a casa y no solemos estar muy cansados. Y la la alternativa más sencilla es destinar un día de la semana a organizar todos los menús, preferiblemente el domingo. Así no tienes que preocuparte el resto de jornadas.
  • ¿Tienes el recipiente adecuado? Hay muchísimas tarteras y tuppers especiales para comer fuera de casa disponibles en el mercado, solo tienes que elegir el modelo que más te guste y que se ajuste a tus necesidades. Procura que sea fácil de llenar y de comer dentro de él, que tenga un cierre hermético y que sea de materiales seguros que puedas introducir en el microondas. Además es recomendable disponer de una bolsa o mochila especial para llevarlo bien protegido, con compartimentos para los cubiertos o alimentos sueltos, como fruta o un panecillo.
  • ¿Hay nevera en el trabajo? Si no puedes refrigerar tu comida al llegar a la oficina es mejor optar por platos que aguanten bien a temperatura ambiente, desechando siempre los ingredientes crudos que puedan estropearse como carne o pescado. También puedes llevar una pequeña bolsa refrigerada o invertir en una sencilla nevera portátil como las que llevamos a la playa para conservar el frío.
  • ¿Podrás calentar la comida? Lo ideal es tener un rincón en el trabajo con un pequeño horno o un microondas, pero no siempre es así. No hay problema: opta por platos fríos o templados que puedas comer sin necesidad de darle más calor. Hay miles de opciones, no solo las típicas ensaladas. Los salteados con arroz, pasta y cereales son deliciosos a temperatura ambiente, al igual que las tortillas, los bocadillos y sándwiches, las tartas saladas y las cocas o empanadas. Otra opción es llevar un termo que conserve el calor para las sopas y cremas calientes.
  • ¿Necesitas accesorios extra? Si tu lugar de trabajo no dispone de cafetería o zona de pausa para comer, necesitarás llevar tus accesorios necesarios para comer. Es decir, haz una lista de todo lo que vayas a utilizar: servilletas, cubiertos, vasos y botellas rellenables, bolsas para la basura, etc. Compra accesorios especiales que usarás solo para llevar y evita los desechables para ser más sostenible con el medio ambiente.

Cómo organizar los menús

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Aunque seas un gourmet sibarita no te compliques demasiado y apuesta sobre todo por comidas equilibradas, sencillas y variadas, aprovechando los productos de temporada para conseguir el máximo sabor y evitando caer en la monotonía. Dedica un día a cocinar o a planificar los menús de toda la semana, así evitarás desequilibrios en la dieta o improvisaciones de última hora. Procura que tus tuppers incluyan siempre una buena variedad de verduras y hortalizas, proteínas magras como la carne de ave, pescado o tofu, legumbres y cereales o semillas.

Lo más sencillo es preparar un plato único que incorpore todos los nutrientes. Por ejemplo, un salteado de arroz integral o de quinoa con verduras de temporada, dados de pollo, hierbas aromáticas y frutos secos. Otra opción son los platos de legumbres, en ensalada o guisadas si puedes calentarlos, pero siempre en recetas ligeras que no provoquen digestiones pesadas. Piensa en qué vas a cenar después en casa: si hay carne, elige pescado para el tupper o un plato vegetariano con proteínas vegetales, y viceversa.

Apuesta por ingredientes saciantes pero sin grasas saturadas, con mucha fibra y vitaminas. Esto es fácil de conseguir si tus tuppers son coloridos, con muchas verduras y hortalizas distintas que nos aseguran una buena cantidad de nutrientes. Si quieres puedes preparar una ensalada sencilla en tarro o en otro recipiente más pequeño, llevando el aliño aparte. Para el postre elige fruta o un lácteo ligero, que deberás guardar siempre refrigerado. Ocasionalmente puedes incluir algún capricho dulce, como una onza de chocolate negro o galletas de cereales.

Errores frecuentes que debes evitar

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  • Recurrir con demasiada frecuencia a las sobras de casa. No pasa nada si nos han sobrado macarrones o bonito con tomate en la cena de casa y aprovechamos para llenar la tartera, pero es mejor no convertirlo en costumbre. Podemos caer en la monotonía y desequilibrar nuestra alimentación.
  • Preparar cualquier cosa con lo que haya en la despensa. Planifica bien las recetas y cuida mucho la presentación y los aderezos. Es importante encontrarnos con platos atractivos y apetecibles para comer con ganas y apetito, así rendiremos mejor en el trabajo.
  • Cerrar el tupper con la comida caliente. Siempre hay que esperar a que la comida preparada en casa se haya enfriado antes de cerrar el recipiente y guardarlo. Tampoco es buena idea mantener juntos alimentos calientes y otros crudos: hay que respetar la cadena de frío.
  • Aliñar las ensaladas horas antes. Las salsas y aliños siempre deben guardarse en un pequeño recipiente aparte para aderezar los platos en el momento. De lo contrario nos encontraremos hortalizas mustias y sin textura. Además hay que priorizar el aceite de oliva virgen extra y las hierbas aromáticas, no siendo recomendables salsas como la mayonesa.
  • Caer en la monotonía. Aunque tus platos sean variados pueden volverse algo aburridos con el paso de las semanas. Anímate a probar recetas diferentes, incorporando ingredientes nuevos o variando los aromas. Sé creativo, por ejemplo preparando de vez en cuando una empanada completa, burritos saludables caseros o incluso un buen bocadillo con pan de calidad. ¿Te aburren las ensaladas de legumbres? Prepara hamburguesas vegetales. ¿Estás harto del arroz como guarnición? Prueba el cuscús, el mijo o la espelta en grano.
  • Olvidarse del pescado. A veces nos solemos olvidar de que el pescado y el marisco también pueden ser platos de tupper. Aunque muchos productos del mar están más ricos recién hechos, hay muchas opciones para llevar: marmitako, guisos con patatas y verduras, un salteado oriental con gambas y tacos de atún, ensaladas con salmón ahumado, empanada de bacalao o una tortilla con bonito con algunas de las muchas opciones posibles.
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Aprovecha este año para sumarte a la moda de comer de tupper en el trabajo y podrás descubrir por qué cada vez tiene más adeptos. Es una forma estupenda de desarrollar la creatividad en la cocina y de poder disfrutar en el entorno laboral de un momento de tranquilidad relajado y sin estrés, disfrutando de la comida que más te gusta. Seguro que despertarás la envidia de tus compañeros y pronto estaréis intercambiando recetas.

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