Guía de vasos y tazas para servir tu café

, 25 de octubre de 2018

Guía de vasos y tazas para el café

Disfrutar de un buen café depende de muchos factores; por eso hay que cuidar al máximo cada detalle para lograr ese perfect serve que tanto deseamos. Todo empieza con granos frescos y una buena cafetera superautomática pero, ¿qué pasa con el continente? Elige siempre el mejor recipiente para tu café con esta guía de vasos y tazas imprescindibles.

Por qué es importante escoger bien el vaso o la taza

Si los restaurantes de estrella Michelin invierten considerables sumas en tener una vajilla única, personalizada y de calidad extraordinaria, no es por puro postureo. El recipiente que sostiene la comida o la bebida influye mucho en la forma que percibimos todas sus cualidades, y una mala elección podría echar a perder el bocado o trago más gourmet.

Guía de vasos y tazas para el café

Cuando el diseño y la presentación son atractivos ya nos entra por los ojos; una buena taza o vaso debe enaltecer el propio color y los matices visuales del café. El tacto del material tiene un efecto directo en nuestra percepción, no es lo mismo un vaso de plástico barato que una buena taza firme, suave o más pesada.

Incluso el material puede afectar al aroma o sabor de lo que contiene, ya sea de forma real o por efecto de nuestra imaginación. El cerebro nos puede jugar malas pasadas ante un vaso desagradable, por excelente que sea el café que contiene.

El vaso frente a la taza: ¿en qué se diferencian?

Normalmente las tazas son de porcelana o loza opaca, mientras que los vasos pueden ser de vidrio o cristal transparente. Pero en realidad los materiales son hoy en día casi intercambiables, y lo que diferencia a vasos de tazas es la forma del recipiente.

Un vaso es un recipiente cilíndrico, en ocasiones con la boca más ancha o más estrecha. Una taza es una vasija pequeña o de tamaño mediano, de boca más o menos ancha, con asa y normalmente va emparejada con un pequeño plato.

Aunque existen los vasos de porcelana, son menos comunes porque pierden parte de su sentido: la taza está diseñada con un asa para poder cogerla sin quemarnos los dedos. Hoy en día, sin embargo, hay una gran variedad de diseños y propuestas para todos los gustos que multiplican casi hasta el infinito nuestras opciones.

Tazas y tazones

Taza pequeña de porcelana

La más clásica, asociada al típico espresso italiano o a su versión más reducida, el ristretto. De porcelana blanca, con asa pequeña, siempre va acompañada de su platito y tiene una capacidad de 40-60 ml. Pueden ser rectas o con un perfil ligeramente elíptico, con la base más estrecha pero la boca nunca debe ser muy ancha.

Café espresso

Si el espresso es doble, puede aumentar su tamaño hasta los 80 ml, llegando a los 120 para un café cortado o macchiato. Las paredes gruesas ayudan a conservar el calor durante más tiempo. La porcelana mantiene mejor el calor, concentrándolo en el interior, y ofrece un tacto agradable.

Taza grande de porcelana

Pueden ser rectas pero les beneficia un perfil curvado, especialmente en el interior, para permitir un mejor fluido del contenido líquido. Son tazas adecuadas para bebidas con leche, como el capuccino o el café latte. La boca debe ser ancha pero sin excesos, con un borde algo más grueso para mantener mejor la espuma y permitir una degustación más agradable.

Capuccino

El capuccino necesita unos 150-200 ml de volumen, mientras que un latte o latte macchiato puede pedir tazas ligeramente más grandes, con la boca ancha. Estas bebidas se pueden preparar en tazas más redondeadas. La porcelana o cerámica, conservan mejor el calor de la mezcla de café y leche dentro de la taza, y al cogerla por el asa no hay riesgo de quemarse.

Tazas metálicas

Taza de metal

Muy de moda ahora con el resurgir del peltre, son más adecuadas para llevar de acampada o para excursiones, ya que resultan muy resistentes. Si no son de calidad pueden transferir un regusto metálico al café. Es una taza menos apropiada para el espresso, siendo más recomendable para café tipo americano corto, de filtro o cold brew. Pueden quemar las manos si se sirve muy caliente.

Tazas de cristal o vidrio

Las de tamaño pequeño se imponen como tendencia para apreciar mejor la crema de un buen espresso, mientras que las grandes son más usadas para preparar tés e infusiones. Las tazas transparentes más grandes y altas son las preferidas para servir cafés especiales, como los lattes de varias capas, de forma que se pueda exhibir el contraste de colores y texturas.

taza de cristal

Se calientan muy rápidamente pero también producen una pérdida de calor más veloz con el paso de los minutos. Son más apropiadas para un cold brew o cafés fríos.

Taza tipo mug

Las típicas americanas que tanto hemos visto en el cine y la televisión se han impuesto como taza oficial de muchos desayunos. Son cilíndricas, altas y con gran capacidad volumétrica, pensadas para albergar grandes cantidades de café de filtro, tipo americano, o un café con leche abundante sin espuma.

taza mug

Estas tazas son de paredes gruesas, por lo que conservan bien el calor, por eso también son las preferidas para preparaciones de los meses más fríos y para tomar en casa sin prisas. Gran parte de su éxito es la originalidad de diseños que existen, con algunos modelos muy originales, frikis y personalizables.

Vasos

Vaso pequeño de vidrio

Un clásico de bar, de volumen no superior a 80 ml, con el interior ligeramente curvo hacia la base y la boca algo más ancha que el pie. Estos vasos fueron muy populares para servir cafés sencillos y especialmente las recetas enriquecidas con licor, como el carajillo. Es el recipiente más adecuado para el café bombón o el belmonte, ya que deja ver el contenido de la leche condensada.

En los últimos años se ha recuperado el vaso transparente para servir el espresso ya que permite ver claramente el color y la textura del café, la crema del espresso y todas sus cualidades visuales. Por contra, el vidrio o el cristal al principio calientan mucho por fuera el recipiente, y la bebida interior se enfría rápidamente.

Vaso alto de vidrio

Los vasos cilíndricos tipo tubo, con la boca más ancha, clásicos de los diner americanos, se han impuesto como el recipiente favorito para las bebidas más de moda de café. Cafés lattes y todas sus variantes de colores y sabores se suelen preparar en vasos de este tipo. Tienen una gran capacidad y permiten lucir la espuma o nata, aunque no son apropiados para el latte art.

vasos de vidrio

También son los vasos más adecuados para las preparaciones frías, sobre todo si van acompañadas de una cantidad de hielo, ya sea en estilo frappé o directamente en cubitos. También se prestan mejor a tomarlos con pajita.

Vaso de borosilicato de doble pared

El borosilicato es el tipo de vidrio más resistente que existe, reutilizable y apto para uso alimentario. Actualmente se utiliza en diseños de doble pared muy elegantes para presentar vasos pequeños, ideales para un espresso o un macchiato, incluso hay baristas que eligen modelos más grandes para preparar café latte.

Su ventaja es la elegancia e impacto visual, con una pared transparente que deja ver perfectamente el contenido, y que además conserva mucho mejor el calor. También evitan las molestas quemaduras ya que la pared externa no llega a calentarse, quedando el café mejor aislado.

Vaso o jarra de café irlandés

A medio camino entre una gran taza y un vaso de vidrio, este recipiente tiene forma de jarra por su gran asa pero además incluye el característico pie de las copas. Está diseñado específicamente para servir el típico café irlandés, aunque por extensión también es válido para otras recetas de café similares.

Ofrece gran capacidad, boca ancha para coronarlo con nata y otros adornos, y las paredes transparentes dejar ver bien el interior con todas sus capas.

Vasos metálicos

Puro capricho de diseño, lucen muy bien y siguen las tendencias de la decoración más industrial, aunque no son muy prácticos para degustar el café. Los fabricantes más especializados intentan ofrecer soluciones específicas para mantener las condiciones del espresso, aunque el material sigue siendo un hándicap para conservar el degustar el café.

Termos con tapa para llevar

En forma de vasos altos, más o menos grandes, estos recipientes suelen ser de plástico especial o con recubrimientos metálicos para conservar al máximo el calor y el aroma del café. Son de gran tamaño, adecuados para un café tipo americano o de filtro, o grandes mezclas de café con leche.

termos de café

No ofrecen ninguna ventaja visual ni gustativa por las propias condiciones, y la apertura para beber puede incluso impedir que el café se deguste correctamente, por eso solo está pensado para llevar y tomar fuera de casa.

Además de estos tipos de vasos y tazas podríamos mencionar los modelos desechables de plástico o cartón, pero ya sabemos que no son el recipiente más adecuado para degustar ninguna bebida y cumplen una función meramente práctica.

Al final, la elección depende un poco de nuestro gusto personal y de cómo nos guste preparar el café con nuestra cafetera. Porque lo importante siempre es disfrutar del café como se merece.

Fotos | iStock.com/Sonia DuboisxMarshallpunsayaporn – bhofack2 – IngfaphotoStephanieFrey

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