Guía para cuidar tus abrigos favoritos este invierno

, 17 de enero de 2019

Cómo cuidar los abrigos

Por mucho que adoremos nuestros vestidos de manga larga, las faldas de pana y los pantalones, hay una prenda que reina sobre el resto cada invierno: los abrigos. No concebimos la época fría del año sin ellos y, mucho menos, con ellos en mal estado. Por eso, a mitad de la estación, conviene darles unos mimos. ¿Sabes cómo cuidar tus abrigos?

Para eso estamos aquí: esta es nuestra guía de cuidados para tus abrigos y chaquetones. Muchos te sonarán a consejos de la abuela (y lo son), pero eso no quita para sean útiles y efectivos.

Limpia los abrigos durante el invierno

Sí, parece obvio, pero no siempre vencemos a la pereza cuando se trata de limpiar nuestros abrigos. Hazte con uno de esos rodillos que ayudan a eliminar los pelitos y el polvo y empléalo cada pocas semanas. Así evitarás que se acumule la sociedad y salgan las primeras bolitas.

Cómo cuidar los abrigos

Truco extra: si no tienes a mano uno de esos rodillos, bastará con un poco de celo o cinta aislante. Colócalo rodeando tu mano y violà: te servirá para eliminar pelos y polvo.

Cuida tus prendas de abrigo a diario

El día a día es muy importante para el buen mantenimiento de nuestros abrigos. No los abandonemos a su suerte en el perchero y prestémosles un poco de atención. Colgarlos en una buena percha y abrocharlos para que conserven su forma original es clave. Además, guárdalos en el armario dejándoles un poco de aire, sin apelmazarlos, para que respiren.

Por otro lado, para mantenerlos perfectos, puedes ayudarte de las planchas verticales de Philips, que te permitirán, con muy poco esfuerzo y en unos instantes, dejar tu abrigo sin esas arrugas que se acumulan (siempre en el mismo sitio) después de pasar horas y horas en el metro.

Cómo cuidar los abrigos

Antes de recoger… lavar

Cuando termine la temporada de los abrigos y cambiemos las minifaldas de pana por las de algodón será también el momento de recoger nuestros abrigos. Eso sí, nada de guardarlos tal y como están después de haber sobrevivido a otro invierno. Antes de almacenarlos hay que limpiarlos.

Según las características de tu abrigo y su material, lo ideal será que lo laves en seco en tintorería o que lo hagas en casa. Sigue la opción que más se adecue a él… y prepárate para el siguiente paso.

Guárdalos en bolsas de tela

Uno de los trucos de la abuela: guarda tus abrigos en bolsas de tela en el armario para protegerlos del polvo y el resto de sustancias. ¿Por qué no bolsas de plástico? Porque generan humedad y evitan que los tejidos respiren, algo especialmente contraindicado en abrigos de piel y cuero.

Cómo cuidar los abrigos

Además, evitando el uso de bolsas de plástico contribuyes a un mundo más #plasticfree. La sostenibilidad también llega a tu armario.

Adiós a las polillas

Si temes a las polillas, aquí va el segundo truco de abuela: coloca hojas de laurel en los bolsillos y capuchas de los abrigos para evitar que esos bichos se hagan con tu ropa. Si no eres muy seguidor@ de remedios old school, también puedes apostar por un antipolillas químico.

Consejos generales

Si no lavas toda tu ropa de invierno igual (porque no se cuida del mismo modo a unos vaqueros o a un jersey), ¿por qué habrías de limpiar todos los abrigos de la misma manera?

Un plumas y un abrigo de pelito —ese de leopardo que no te quitas este invierno— tienen necesidades diferentes, así que cuídalos como se merezcan… y como te indique la etiqueta de cada prenda.

Imágenes | Unsplash – Ian Keefe, Isaac Cabezas, Gerardo Marrufo, Dmitriy Ilkevich

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