La abuela no sabe lo que es el colecho pero lo practicaba

, 27 de febrero de 2017

 

Confieso que el momento de ser madre me pillo tan descolocada (¿cómo se supone que debo cuidar a alguien tan pequeño e indefenso?), que recurrí a todas las fuentes de sabiduría que pude: leí un montón de libros sobre maternidad y lactancia, pregunté a la matrona, asistí tan atenta a las clases de parto como si me estuviera sacando el carnet de conducir, y sobre todo, abrasé a mi madre con todo tipo de dudas sobre cómo nos crió a nosotros. La maternidad ahora y antes ha cambiado mucho, pero hay muchas cosas que permanecen iguales. Así que las conversaciones con tu madre sobre maternidad pueden ser realmente interesantes.

Mamá, ¿tú practicabas la crianza con apego?

Respuesta de mi madre, “¿apego? ¿qué quieres decir?“. Entonces le explico: crianza con apego quiere decir respetar al bebé, adaptarse a sus ritmos, a sus necesidades, darle cariño, amor, abrazos… Y me comenta que “en sus tiempos” también había la teoría de que a los niños había que dejarles llorar, porque sino se acostumbraban a estar en brazos. Pero que mis padres (y muchos otros) eran incapaces, y que mi padre me paseaba por el pasillo cuando estaba con cólicos y no dejaba de llorar.

Sobre el colecho, dice que tanto mi hermano como yo dormíamos muy bien en nuestra cuna, pero que había mucha gente que dormía junto a los bebés, pero sin llamarle colecho. Cuando son las cinco de la mañana, quieres dormir, y la única manera de que el niño se calle es durmiendo contigo, creo que todo el mundo acaba desistiendo. Sobre todo si le das el pecho y es la forma más fácil y cómoda de dormir los dos.

Sobre la lactancia prolongada

En la lactancia es donde encontramos las principales diferencias en la crianza actual respecto a la de hace unas décadas. Entonces no existía tanta información como ahora, y mi madre comenta que el reloj era el que mandaba. Por recomendación del pediatra, había que dar el pecho cada tres horas y diez minutos por cada pecho. El resultado: en la crisis de crecimiento de los tres meses yo lloraba sin parar de hambre, y mi madre decidió pasarme al biberón. Precisamente lo contrario de lo que hay que hacer: poner más tiempo el bebé al pecho para que la producción se adapte a la demanda.

 

Nuestras abuelas en cambio, hicieron una lactancia mucho más prolongada. Sobre todo por necesidad. En tiempos de carestía, la leche materna era una manera de ahorrar dinero y se mantenía todo lo posible.

¿Qué opina una abuela de las actuales tendencias de crianza?

Hablando con mi madre sobre temas como la comida ecológica, de la crianza consciente, del porteo, del baby led weaning, de la escucha activa, me dice que nos complicamos mucho la vida. Nuestras madres nos daban la mejor comida a la que tenían acceso, y por lo general, alimentos naturales en lugar de purés de bote, nos iban dando a probar lo que comían los mayores, pero poco a poco y sin un método, pero también afirma que les preguntamos demasiado a los niños y les dejamos opinar cuando la voz cantante siempre la han tenido los padres.

¿Las madres de hoy en día son más perfeccionistas?

Ser madres antes era más fácil o más complicado, según cómo lo mires. Ahora tenemos muchas cosas que nos facilitan la labor, grandes inventos tecnológicos, más muebles y utensilios diseñados pensando en los bebés y sus padres, aspectos en los que se va avanzando en seguridad, pero todo eso también puede complicarte mucho la vida. Hace que las madres, que siempre queremos dar lo mejor a nuestros hijos, estemos pendientes de muchas más cosas que antes.

Mi madre dice que nos agobiamos demasiado, que parece que hay que leerse mil manuales antes de ser madre cuando ellas siempre se han dejado guiar por el instinto, por los médicos, y por los familiares que habían sido padres anteriormente. Y evidentemente, con mi madre no puedo discutir, siempre le termino dando la razón.

Fotos | iStock IPGGutenbergUKLtd, iStock DGM007, iStock Halfpoint, iStock Avatar_023

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