¿Por qué la lactancia ayuda a prevenir el cáncer de mama?

, 3 de febrero de 2017

Si bien en anteriores artículos hemos hablado de las grandes y variadas virtudes de la lactancia materna, lo cierto es que hoy, a tan solo unas horas de la celebración del Día Mundial contra el Cáncer (fijado el 4 de febrero), no podíamos dejar de hablar de una de sus mayores ventajas: la de prevenir el cáncer de mama.

Efectivamente, porque algo tan sencillo, natural y bonito como amamantar a nuestro hijo puede ser clave a la hora de alejarnos esta patología, una de las enfermedades más graves que en la actualidad afecta a cientos de mujeres cada año. Pero, exactamente, ¿de qué manera nos ayuda?

Consideraciones iniciales

De esta manera a pesar de que no se encuentra en nuestra mano cambiar determinados factores como la herencia genética, la edad, el sexo y otros condicionantes que según la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer) incrementan las posibilidades de sufrir esta patología; optar por la lactancia materna es una decisión voluntaria (siempre que sea viable) que es capaz de alejarnos de los tumores.

En todo caso y antes de entrar en mayores vicisitudes, debemos comentar que esto solo ocurrirá si la practicas durante un tiempo prolongado, es decir, por un periodo igual o superior a los 12 meses. En caso de imposibilidades con el trabajo, la diferida constituye una excelente alternativa.

Qué dice la ciencia

Dicho lo cual y volviendo al tema que nos atañe, existen numerosos estudios que avalan esta afirmación, y no solo eso, sino que concluyen también su influencia a la hora de reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario. Es el caso del realizado por la Massachusetts Medical Society ya en 1994, y que desveló que dar el pecho entre seis y 25 meses podía reducir el riesgo de cáncer de mama entre un 11 y un 24%.

Otro de los análisis más destacables fue el llevado a cabo en 2007 por la Escuela Kerck de Medicina de Los Ángeles. Un documento que tuvo en cuenta una muestra de hasta mil enfermas entre 55 y 64 años y otras 1.500 mujeres sanas. Lo que demostró es que, si bien las posibilidades de tener cáncer de pecho se incrementaba en las madres de más de 30 años de edad, este vínculo solo se producía en las que no amamantaban a sus hijos.

En todo caso, no son los únicos, sino que científicas de la Universidad de Granada llegaron a la misma conclusión. Otros sugieren que la incidencia se reduce en un 4,3% por cada 12 meses de lactancia.

Las razones

Al parecer, estos beneficios se relacionan con dos consecuencias de la lactancia materna: el retraso en el restablecimiento de la función ovárica y la disminución de los estrógenos, directamente relacionados con el cáncer. En el caso de las madres jóvenes (21 años) también tiene que ver con la maduración de las células mamarias. En concreto, la producción de leche tendría un efecto protector.

Algunos expertos sostienen, además, que durante el amamantamiento se producen ciertos cambios en el desarrollo del cuerpo de la madre, un factor que previene el crecimiento de las células cancerígenos. Otras investigaciones realizadas en ratas afirman que en este periodo se da una menor síntesis de ADN y, por lo tanto, se atenúan las posibilidades de producirse mutaciones o alteraciones genéticas relacionadas con la enfermedad.

Imágenes | iStock: evgenyatamanenko y Stas_Uvarov

En Mi Mundo Philips | Di sí a la lactancia prolongada. Estos son sus beneficios

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.