Lactancia en la playa: tómatelo naturalmente

No hay comentarios , 4 de Agosto de 2017

Dar el pecho a un bebé es lo más natural del mundo y algo intrínsecamente humano. Por eso, y en el marco de la celebración de la Semana de la Lactancia Materna, reivindicamos el derecho de las mamás a amamantar a sus pequeños también en los escenarios veraniegos. Deja los prejuicios lejos de la tumbona y disfruta con tu bebé del mar, la arena y el sol.

Lo primero que tienes que tener claro si tu hijo está en periodo lactante es que, salvando los engorros clásicos de la playa, no deberías encontrarte con ningún problema para darle el pecho. Estás en un lugar público y, por tanto, un espacio en el que puedes, con todo tu derecho, pues no estás haciendo nada obsceno ni fuera de lo común, amamantarlo. Además, con la lactancia llevas el alimento de tu hijo siempre junto a ti, así que puedes olvidarte de preparar comidas extra para el pequeño cuando vayas de cala en cala.

Con el calor, los bebés –igual que nos sucede a los adultos- necesitan hidratarse más. Por eso piden más tomas de pecho que, normalmente, son más cortas de lo habitual. No desesperes con la frecuencia de su alimentación: haz caso a los instintos de tu pequeño, que te hará saber cuándo necesita calmar su sed. Y ten siempre la nevera portátil a mano para poder reponer fuerzas tú también: lo recomendable es beber unos tres litros de agua al día para que ambos, la mamá y el pequeño, estéis bien hidratados.

La neverita –no es el más glamuroso de los accesorios del verano, pero sí uno de los más prácticos- será útil para que conserves tu leche, si tienes la costumbre de extraerla, a la temperatura adecuada. Así podrás darte un buen chapuzón mientras otra persona da el biberón a tu bebé.

Si siempre te ha gustado hacer topless en tus vacaciones estivales, no tienes por qué cambiar. Puedes seguir con tu estilo de vida siempre y cuando tengas la precaución de protegerte el pecho con crema sin que esta impregne el pezón o la areola. Si esto pasa, tranquila: asegúrate de limpiar ambas partes bien antes de dar el pecho. Problema solucionado.

bebé playa

La arena, que tanto nos gusta evocar en invierno y en los días fríos, es, quizás, uno de los principales frenos al pensar en dar el pecho en la playa. Pero no hay nada que temer. Para proteger al bebé de los granitos de la playa puedes colocar una muselina entre él y tú. Y, si lo que te preocupa es el calor, recuerda que siempre debes mantener al pequeño protegido del sol y, a poder ser, a la sombra.

Si hasta los emojis se han lanzado a dar el pecho… con sentido común y mucho mimo tendrás un motivo más para disfrutar de tus días en la playa: tu bebé.

 

Fotos | Pixabay, Unsplash – Danielle Maclnnes, iStock JaneUk86

En Mi Mundo Philips | Cómo hacer más llevadera la lactancia en la playa para ti y para tu bebé.

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