¡Llega el calor y sobran las alfombras! Consejos para mantenerlas como nuevas hasta el otoño

, 4 de julio de 2013

Cuando llega el verano nuestra casa se inunda de luz y calor y nos invita a aligerar las estancias adecuándolas a esas nuevas temperaturas. Una de las tareas más habituales es recoger las alfombras que nos aportaron calidez durante el invierno y que ahora llega el momento de guardar, para así encontrarlas impecables cuando lleguen los primeros fríos.

Dependiendo del tipo de alfombra y su estado puede ser que tengamos que recurrir a una limpieza profesional, pero hay muchas tareas de mantenimiento que podemos realizar nosotros mismos para que nuestras alfombras queden perfectas hasta el otoño.

Limpieza de nuestra alfombra

Las alfombras son muy confortables, pero también si no se limpian adecuadamente un punto de acumulación de polvo y ácaros, es por eso que antes de guardarlas conviene hacer una limpieza a fondo siempre mejor con la aspiradora. Para ello utilizaremos un cabezal adecuado al material y daremos una pasada por toda la superficie, girando 90 grados para acabar pasando de nuevo la aspiradora en perpendicular.

Una vez aspirada y quitado el polvo, para mantener sus colores tan vivos como el primer día, nada mejor que una buena capa de sal gruesa ligeramente humedecida por toda la superficie de nuestra alfombra. Dejaremos actuar un rato y a continuación volvemos a pasar de nuevo el aspirador.

Quitando las manchas de nuestra alfombra

Bien, es hora de repasar si nuestra alfombra tiene alguna mancha que se nos haya pasado en su momento. Lo ideal es no recurrir a limpiadores agresivos que puedan dañar su fibra. Por lo general en las alfombras funciona muy bien para las manchas más comunes el agua oxigenada, esta se aplica dejándola actuar durante cinco minutos para después pasar un paño húmedo frotando la superficie de la alfombra. Este truco va genial en manchas del tipo café, chocolate, refrescos y salsas.

Sin embargo si nuestra mancha es alcalina como de cerveza u orina de nuestra mascota, lo ideal es neutralizarla con un ácido tipo el vinagre blanco, y al contrario, si nuestra mancha es ácida como por ejemplo de salsa de tomate, lo mejor es diluir agua con un poco de amoníaco. Aunque siempre lo ideal es limpiar las manchas antes de que sequen, ya que así nos aseguramos mayor éxito a la hora de eliminarlas.

Guardando las alfombras

Es momento de revisar las marcas que pudieran haber dejado los muebles con su peso. Para eliminarlas un consejo muy sencillo, colocaremos unos cubitos de hielo en cada una de ellas. Dejaremos que se derrita totalmente y la humedad hará que el pelo recupere su forma original. Cuando la alfombra haya secado totalmente debemos de pasar de nuevo el aspirador.

Por último controlaremos las esquinas que casi siempre tienden a levantarse resultando peligroso pues pueden provocar tropezones. Para evitarlo doblaremos la esquina y la humedeceremos con una mezcla de agua y alcohol, colocamos un peso encima y lo mantenemos un buen rato hasta que las esquinas se sequen por completo.

Ya tenemos nuestras alfombras listas hasta el otoño. Protégelas antes de guardarlas con papel de seda, unas bolas de naftalina y unas hojas de laurel, enróllalas, nunca las dobles, y mejor almacénalas en posición horizontal. Así cuando las saquemos con los primeros fríos, nos aseguraremos que nuestras alfombras se verán como nuevas.

Imágenes | horiavarlan en Flickr | Philips
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