Todo lo que necesitas saber para tostar tu propio café en casa

No hay comentarios , 18 de Mayo de 2017

Con tu cafetera expreso automática puedes disfrutar del mejor café recién molido y adaptándolo a tus gustos. Eliges el origen de los granos, cuidas el agua, la intensidad y el grado de molido para conseguir tu perfect serve. Pero, ¿sabías que también puedes tostar tu propio café en casa? Te contamos todo lo que necesitas para empezar.

La importancia del tueste del café

Ya sabes que el grano de café, una vez fuera de su cáscara, es verde en su estado natural. Para poder usarlo y lograr ese característico color oscuro lleno de aromas hay que someterlo al tueste, y es una fase crucial en la obtención de un buen café.

Al tostarlo se producen una serie de reacciones químicas que transforman el café crudo en granos secos y crujientes, sacando sus notas aromáticas e intensificando los sabores que podemos identificar en una cata. Es cuando el grano se convierte en café de verdad, con todas sus propiedades que luego pasarán a la taza.

Pero claro, no existe un único método o nivel de tostado. La amplitud de tueste es muy amplia y depende de muchos factores según el resultado final que se busque en la infusión. Los tostadores y baristas no se ponen de acuerdo en cuál es el mejor tostado y tampoco hay unos nombres o valores fijos, porque cada profesional experimenta con sus propias creaciones.

A grandes rasgos podemos distinguir cuatro tipos de tueste: ligero, medio, medio-oscuro y oscuro, pero hay muchos grados intermedios con distintos matices. Cuanto más tostado, más aceite liberan los granos, menos acidez tiene y más intenso es el aroma ahumado. Pero hay riesgo de quemar el café y de que el sabor natural se pierda; parece un café más “fuerte” cuando en realidad tiene menos cafeína.

Por qué tostar tu propio café en casa

Animarse a tostar uno mismo el café puede ser muy interesante para aprender más sobre nuestra bebida favorita. Es fascinante comprobar de primera mano cómo se transforman los granos y empiezan a liberar esos deliciosos aromas, y da pie a jugar y probar diferentes resultados.

También conseguirás un café verdaderamente fresco, rico en matices, y podrás adaptarlo mucho más a tus gustos. Es muy útil a la hora de organizar una cata de café para descubrir cuál se adapta mejor a tus preferencias, y así sabrás exactamente cómo comprarlo en una tienda de especialidad.

Si tuestas tus granos puedes incluso ahorrar, ya que el café verde es más barato, y se evita acumular café en la despensa que ya sabes que va perdiendo aroma a medida que pasan los días. Y desde luego, es el hobby perfecto para un amante del café y para impresionar a los amigos.

Tostar café en una sartén

Es el método más sencillo y básico, y también de los más antiguos. En algunos países todavía se utiliza, como Etiopía, y es una buena forma para empezar. Todo el equipamiento que necesitas ya lo tienes en casa: una sartén metálica grande, un cucharón de mango largo, un colador, una bandeja o fuente amplia y un spray con difusor. Además del fuego de la cocina, claro.

Es tan simple como llenar la sartén con una buena capa de granos de café verde, sin pasarnos, y calentarlos a fuego medio sin dejar de remover, hasta conseguir el grado de tueste deseado. Entonces hay que retirarlos rápidamente al colador, rociarlos con un golpe de agua fría fina y después extenderlos en la bandeja.

Hay que tener la cocina bien ventilada o con el extractor de humos funcionando, y dejar que los granos se enfríen por completo en otra estancia, mejor al lado de una ventana abierta. También se puede usar un ventilador funcionando delante de los granos.

Tostar café con una máquina de palomitas

Si te gustan las palomitas estás de suerte, ahora tienes otra excusa para conseguir una máquina doméstica. Este sistema es un poco más técnico y rápido, y requiere usar también una cuchara de madera de mango largo, un colador de malla fina y otro metálico con pie o una olla metálica.

Los granos de café verde se echan directamente en la máquina como si fuera maíz para palomitas, colocando bajo la boquilla el colador grande o la olla. Dependiendo de la máquina usaremos unos 80-100 g de granos de café. Durante el primer minuto hay que remover, entonces empezarán a salir residuos de las cáscaras. Es un proceso rápido, puede tardar entre 4 y 8 minutos.

Cuando los granos estén oscuros a tu gusto, limpia el colador de residuos y vacía los granos en él. Suelen estar listos después de “saltar” dos veces. Ve pasándolos alternativamente de un colador a otro durante unos minutos para que se enfríen, y deja que pierdan por completo el calor en una fuente o plato amplio.

Consejos finales

El café no se puede usar inmediatamente, una vez frío guárdalo en un recipiente hermético y espera al menos un par de días antes de molerlo. Uses el método que uses, hazlo siempre con cuidado y nunca dejes los granos tostándose sin vigilancia.

Procura usar siempre la misma cantidad de granos de café, pesándolos con una báscula de cocina, y prueba con distintos grados de tueste, anotando los resultados. Aprende a diferenciar los grados de tueste combinándolos con niveles de molido distintos en tu cafetera para encontrar tu café perfecto.

El proceso del tueste es todo un arte que cuesta dominar incluso después de años de vida profesional, pero es una actividad bonita y muy interesante para practicar en casa. Juega, experimenta y apunta tus conclusiones, organizando por ejemplo una cata con amigos. ¿Te animas a probarlo?

Fotos | MarkSweep, Rich Bowen, Aidan, Rod Waddington, Michael Allen Smith

En Mi Mundo Philips | La razón por la que el café americano nos parece más aguado

En Mi Mundo Philips | Por qué en España se sigue sirviendo café torrefacto

Guardar

Guardar

Guardar

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.