Los cólicos, la pesadilla de los padres

, 27 de septiembre de 2012

Tu adorable bebé llora y llora sin motivo aparente. Te desesperas porque los gritos son intensos y porque no sabes qué hacer para aliviarle, ya que parece que nada consigue calmarle. Probablemente sean cólicos, un problema que afecta a uno de cada cuatro bebés recién nacidos y que se manifiesta por lloros incesantes, generalmente a la tarde y noche, después de que el bebé haya comido. Como síntoma de su incomodidad, el niño cierra los puños, se pone rojo, lleva las piernas a la tripa y se nota que su abdomen está hinchado.

La regla del tres

Para diagnosticar los cólicos, los pediatras suelen utilizar la regla del tres: un bebé que llora durante al menos tres horas al día, sin motivo aparente, durante tres días a la semana o más, desde hace tres meses.

Los cólicos suelen aparecer durante a la primera o segunda semana de nacer y se suelen solucionar solos hacia los cuatro meses, así que tranquilo, algún día vuestros malos ratos se terminarán. No se sabe con seguridad, pero parece que se debe a que el bebé no tiene todavía el aparato digestivo preparado para procesar la comida. También puede deberse a un exceso de aire ingerido al tragar.

Cómo prevenir los cólicos

La lactancia materna ayuda a prevenir los cólicos, igual que utilizar los biberones anticólicos Philips AVENT frente a otros biberones convencionales, como se ha demostrado en estudios clínicos. Los biberones de Philips AVENT están diseñados para que se reduzcan los cólicos y el malestar de los bebés, ya que limitan el aire que ingiere el bebé gracias a su válvula anticólicos, que hace que el flujo de leche sea lo más parecido posible a la alimentación con pecho.

Cómo aliviar los cólicos

1) Prueba distintas posiciones, por ejemplo, boca abajo, agarrándole con un brazo por debajo de la tripa.

2) El movimiento le suele calmar, así que toca pasearle mucho en brazos. Los mimos son la mejor cura para una criatura tan pequeña y tan indefensa.

3) Los sonidos rítmicos suelen tranquilizar al bebé porque le recuerdan a la tripa materna. Hay gente que le funciona colocar al niño al lado de la lavadora, o de la campana extractora en funcionamiento. Incluso hay aplicaciones para el móvil que ayudan, busca White Noise y otras similares.

4) Los masajes en la tripa consiguen expulsar los gases. Hacer la bicicleta con sus piernas levantadas, y pasarle la mano por la tripa en sentido de las agujas del reloj son métodos demostrados que ayudan en esos momentos críticos de gritos desgarradores.

5) Evita el exceso de ruido, de luces y tener mucha gente alrededor del niño, todo ello empeora los síntomas.

Mucho ánimo con tu niño si éste tiene cólicos, espero que pronto se le pasen lo malos ratos y seguro que pronto duerme apaciblemente. No hay mal que cien años dure, dicen.

Mi mundo Philips | La primera comida del bebé

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