Los cuidados del suelo pélvico y su preparación para el parto

, 11 de marzo de 2016

y in a hospital roomUna de las estructuras que más descuidamos las mujeres, y que por el contrario es de vital importancia para nuestra calidad de vida, es la que llamamos suelo pélvico. El suelo del periné es el conjunto de estructuras que conforman la cavidad abdominal en su parte lateral y la cierran en su parte inferior. Sostienen toda la parte baja del abdomen haciendo de apoyo para la vejiga, el útero y el intestino inferior.

Al estar situados en la parte inferior de la cavidad pélvica, estos músculos realizan su acción siempre “antigravedad”, lo que implica que deben estar especialmente dotados para soportar carga.

Por todo lo anteriormente expuesto, entenderéis que la integridad de estos músculos tiene un papel fundamental en el mantenimiento de las vísceras pélvicas, en los mecanismos de continencia y en la actividad sexual; las consecuencias de una disfunción en nuestra musculatura del suelo pélvico, puede dar lugar a prolapso genital, incontinencia urinaria, fecal y de gases, y alteraciones sexuales.

Entre las causas que alteran nuestro periné están:

  • Estreñimiento.
  • Ejercicio físico que implique “dar botes” como el running, aerobic, boxeo.
  • El embarazo y el parto.
  • Ir poco al servicio y contener mucho la vejiga.

La preparación del periné tiene como objetivos:

  1. Tonificar y fortalecer la musculatura del suelo pélvico previniendo las incontinencias urinarias durante el embarazo y después del parto.
  2. Aportar elasticidad  a la zona perineal para evitar la realización de una episiotomía o disminuir en lo posible cualquier desgarro producido por la salida de la cabeza fetal.
  3. Favorecer la adecuada y pronta recuperación de la musculatura perineal.

Las técnicas para fortalecer y prepararlo para el parto:

Ejercicios de Kegel: fundamentarlos hacerlos, si es que no se hacían ya, desde el principio del embarazo. Podemos distinguir tres tipos fundamentales:

    • Rápidos: Consisten en hacer contracciones mantenidas de la musculatura de vagina y recto durante 2 segundos. Se recomiendan hacer fases de 10 contracciones y descansar.
    • Lentos: contracciones mantenidas durante 5 segundos, soltando lentamente la contracción posteriormente.
    • En ascensor: es una mezcla de las dos anteriores: se contrae el periné durante dos segundos, y sin soltar se realiza una contracción más intensa y mantenida durante 5 segundos más, para posteriormente relajarla lentamente.

Masaje de periné: Yo aconsejo siempre realizar este masaje a partir de la semana 34, y en días alternos hasta el día del parto. La duración del masaje debería ser de entre 2-5 minutos de media. Lo habitual es que las primeras veces moleste un poco, por lo que se debe realizar durante menos tiempo. Pero podréis comprobar cómo en unas semanas ya no hay dolor, y la elasticidad que ha ganado el introito vaginal es palpable.

Igualmente yo siempre recomiendo que sea la pareja la que realiza el masaje, puesto que es más cómodo y va a valorar el grado de elasticidad mejor que a veces una misma. Si esto no es posible, la postura más recomendable para el automasaje es la de sentada en el váter. En primer caso, el masaje lo realizará la pareja introduciendo las yemas de los demos índice y corazón en la zona del introito vulvar. En el segundo caso, la propia embarazada podrá utilizar su dedo pulgar. Lo primero, es humedecer los dedos con aceite (recomendado el aceite de rosa mosqueta o alguno específico para la zona vaginal).

A continuación, los movimientos básicos a realizar son:

    • Movimiento de vaivén, en forma de U, de lado a lado del introito.
    • Mantenimiento de cierta presión de la zona de entrada de la vagina hacia abajo.
    • En el caso de cicatriz de episiotomía previa, siempre recomiendo masajear también el recorrido de la cicatriz.

Reconozco que con mis pacientes, soy excesivamente insistente en todo este tema. Como matrona, os puedo asegurar lo importante que es el que acudáis al parto con vuestro periné bien preparado. En el momento en el que las matronas tenemos que tomar la decisión de si realizar o no una episiotomía, es crucial la flexibilidad que presenta la embaraza en la zona vulvar. Y esta flexibilidad se adquiere con una buena preparación, basada como os he expuesto, en la realización diaria de los ejercicios de Kegel (recomendamos 100 contracciones diarias) y en el masaje perineal.

En el caso de la recuperación posterior al parto, no son pocas las mujeres que desgraciadamente presentan problemas de incontinencia urinaria y/o dificultad en el inicio o mantenimiento de relaciones sexuales. Por todo esto, os insisto que seáis disciplinadas con la salud de vuestro suelo pélvico, y no solo durante el embarazo y el postparto, sino con el resto de vuestra vida.

En Mi mundo philips / 17 cosas que puedes hacer para mejorar el parto y el postparto

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