Los secretos del empanado perfecto

, 27 de enero de 2016

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El empanado o rebozado es una técnica de cocina básica en todos los hogares que gusta a toda la familia. Nos trae además buenos recuerdos de la infancia, con esas recetas de nuestras madres y abuelas que preparaban los mejores san jacobos, libritos, filetes, croquetes y demás delicias. Es una elaboración sencilla pero también tiene sus trucos, y sólo si dominas los secretos del empanado perfecto conseguirás los mejores resultados en tu cocina.

Antes del empanado: organización

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Para rebozar cualquier alimento necesitaremos seguir una serie de pasos usando diversos ingredientes, por eso es importante organizar primero la mesa de trabajo en la cocina. Prepara la sartén o freidora con una buena cantidad de aceite y coloca en una superficie despejada varios platos hondos con todos los elementos necesarios: harina, huevo, pan rallado, y otro plato para depositar los alimentos ya rebozados.

El orden es la clave

Hay quien prefiere rebozar sólo con huevo y pan rallado mientras que otros apuestan por un empanado doble, pero en cualquier caso el orden en cada paso es clave para tener éxito. Ya sean filetes de carne, pescado, verduras o croquetas, siempre pasaremos primero por harina, luego por huevo y por último por pan rallado. Hay que procurar sacudir bien los excesos de cada ingredientes después de cada paso, y asegurarnos de que todas las partes están bien cubiertas por el rebozado.

Dominando la fritura

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Una fritura perfecta se hará en un espacio suficiente para que los alimentos se muevan con facilidad. Si usamos una freidora de la gama Philips con cubeta desmontable el proceso será mucho más sencillo. Podemos emplear aceite de oliva virgen extra o de girasol, si preferimos un sabor más neutro. Es importante que el aceite esté muy caliente antes de freír, así lograremos un empanado perfecto, crujiente y ligero. Para saber si está a la temperatura adecuada sólo hay que echar una miga de pan y esperar a que empiece a frerírse. Entonces podemos cocinar los empanados.

Una vez se hayan dorado bien a nuestro gusto, sólo hay que retirar los alimentos rebozados del aceite con una espumadera o unas pinzas, dejarlos reposar sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite, y continuar con el resto de rebozados hasta que hayamos terminado. Siguiendo todos estos pasos con orden y sin prisas conseguirás siempre el empanado perfecto en tu cocina.

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