¿Nuevo en el gym? Esto es lo que no debes hacer en los vestuarios

, 19 de septiembre de 2017

Los excesos del verano se han manifestado en cuanto te has subido a la báscula a la vuelta de las vacaciones. Esos dos o tres kilos de más han dicho que digas basta y… ¡por fin te has apuntado al gimnasio! Estás dispuesto a conseguir un cuerpazo como el de aquellos chicos que veías en la playa y esta vez vas en serio. Si es tu primera vez en el gym, toma nota, porque vas a descubrir el fascinante mundo de los vestuarios. Te contamos qué es lo que no tienes que hacer en ellos.

 

No te olvides de las chanclas

Si nunca has pisado el vestuario de un gimnasio este consejo es el primero que necesitas conocer. Lee atentamente: nunca, nunca, nunca te olvides de ponerte las chanclas antes de ir hacia la ducha. Si lo que quieres llevarte de tu paso por el gym es un extra de músculo y no un puñado de hongos y bacterias, no andes descalzo por el vestuario. La humedad puede ser un foco de infección que podría hacer que tus pies acaben llenos de papilomas si se produce el contagio.

No ocupes todo el banco

Seguro que ya te has dado cuenta: no estás solo. Los vestuarios de los gimnasios no suelen contar con un banco demasiado grande en el que poder sentarte y dejar la cosas. Así que recuerda aquello de que compartir es vivir porque vas a tener que aplicarlo cada vez que acabes de entrenar y te dirijas hacia ellos. Si mucha gente, no invadas los bancos y deja sitio para los demás. Cambiarse en una esquinita haciendo equilibrismo para no caerse no es lo que más apetece después de entrenar, así que todo el mundo agradecerá tener un pequeño hueco donde sentarse o dejar sus cosas.

 

No te pases de mirón

A veces se te van los ojos. No puedes evitar curiosear y mirar cómo están físicamente esos cachas de tu gimnasio una vez que se quitan la ropa. Aunque comparar el físico de tus compañeros de pesas con el tuyo mientras se cambian es algo que te sale solo, no te pases de mirón o les harás sentir incómodos. A ti tampoco te gustaría sentirte observado en los vestuarios, ¿verdad?

No creas que estás en el baño de casa

Guárdate algo para casa, hombre. Lo de afeitarte en los lavabos del gimnasio puede ser un engorro para los demás usuarios con los que compartes espacio. A no ser que el cuarto de baño de tu casa esté fuera de servicio o que las prisas lo precisen, evita llevar a cabo el afeitado facial en los vestuarios del gym. No hace falta decir que las duchas del club tampoco son el lugar adecuado para hacerte un arreglo íntimo ni para depilarte el cuerpo. Ya, ya, pero te avisamos, que en los vestuarios uno se encuentra de todo.

No tires todo por el suelo

Ya no eres un adolescente para dejar desparramada toda tu ropa por el suelo antes de meterte en la ducha. El vestuario del gimnasio no es tu casa, por lo que debes dejar tu ropa usada en la taquilla. De esta forma, nadie tendrá que encontrarse con tus prendas sudadas ni con tus zapatos tirados por el espacio común. Venga, que recoger tus cosas no forma parte del entrenamiento pero seguro que quema alguna que otra caloría.

No creas que estás en el bar

Hablar con los compañeros de gimnasio está bien. Hacer amigos con los que compartir entrenamientos hará que estos sean más llevaderos. Sin embargo, las largas conversaciones junto a las taquillas pueden resultar molestas para los compañeros que simplemente quieren ducharse, cambiarse e irse a casa. Los vestuarios son lugares de paso, por eso es mejor dejar los corrillos para el bar y no obstaculizarlos.

No uses el secador del gimnasio como toalla

Puede que en tu incursión en el mundo de los vestuarios de gimnasio te encuentres con que alguien utiliza los secadores de pelo que hay allí… ¡para secarse el cuerpo! Sí, sí, has leído bien. Hay gente para todo, pero no sigas su ejemplo. Lleva tu toalla de casa y utilízala para lo que sirve. Recuerda que los secadores de pelo son precisamente para eso, para el pelo… ¡pero de la cabeza!

No dejes todo el vestuario lleno de agua

Secarte antes de salir de la ducha es lo que harías en casa para no dejar todo lleno de agua. ¿Por qué no hacer lo mismo en los vestuarios del gym? Lleva siempre contigo la toalla a la ducha y sécate antes de volver a las taquillas para coger tus cosas y cambiarte. De esta forma, evitarás dejar los pasillos encharcados y los usuarios del vestuario no tendrán que cruzarlos en canoa.

No dejar las botellas vacías en la ducha

Si te has acabado el gel o el champú durante la ducha, recuerda coger los botes vacíos y llevártelos para tirarlos en la papelera. En los vestuarios de los gimnasios suele haber alguna, ¡así que no tienes excusa! A nadie le gusta llegar a la ducha y encontrársela llena de envases vacíos que te dejan sin hueco para poner tus cosas.

No te comportes como si estuvieras en un spa

Vale, que sí, que el momento ducha está para relajarse. Ya bastante caña te has dado en la clase de spinning como para encima ir acelerado una vez que has acabado. Pues hombre, sí, no se trata de que vayas corriendo por el vestuario, pero tampoco creas que estás en un spa. Tómate el tiempo necesario para cambiarte, ducharte y arreglarte, pero no te recrees demasiado ya que hay más gente que necesita utilizarlo.

En Mi mundo Philips | Septiembre y vuelta al gimnasio: consejos para que no quede en una intención

Imágenes | portada Unsplash; interior PixabayiStock.com/.shock, iStock.com/gpointstudio, iStock.com/LukaTDB

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.