Organizando una cata de cafés para combatir el frío invierno

, 7 de diciembre de 2012

taza cafe espresso Philips

Al igual que ocurre con el vino, el Whisky, el aceite u otros productos alimentarios, el café también es protagonista en infinidad de catas por parte tanto de profesionales del sector como de aficionados.

Para ello, existen unos protocolos que describen las condiciones óptimas de cata y que favorecerán la calificación, siempre subjetiva, de aspectos como la acidez, el aroma, el cuerpo, el gusto o el retrogusto; otros introducen términos como fragancia, retronasal, postgusto. ¿Pero tenemos suficientes habilidades la mayoría de los mortales para apreciar los diferentes matices en tantas áreas?

Antes de que nadie se desanime, comentar que todos los expertos en café coinciden en que cualquier persona entrenada puede ser catadora de café. Se trata de no ser excesivamente ambicioso al principio, conocer algunos conceptos básicos, educar el paladar y sobre todo, disfrutar de la experiencia.

Al cole por vacaciones

Pero si realmente estáis interesados en conocer más sobre el mundo del café y os gustaría aprender a apreciar las diferencias entre cafés de distintas procedencias, variedades o tipos de tostados, sabed que se organizan cursos de catas, como el que nos propone el Instituto Español de Café, de 8 horas y media de duración, en el que se tratarán temas tan variados como la relación del proceso de tueste con el sabor final o las mejores mezclas para preparar un espresso, terminando con un examen y certificado.

Y si lo que buscáis es simplemente una excusa, como es mi caso, para degustar diferentes tipos de café e invitar a amigos a casa a pasar una tarde diferente, a la vez que combatimos este frío tan característico de la época, entonces el procedimiento a seguir es más personal y adaptado a las necesidades de cada uno.

Para realizar una cata en casa, lo mejor es optar por una de espresso, que podamos disfrutar, saborear y tragar, ya que en este caso, al no ser profesional, no veo la necesidad de escupir y valorar infinidad de variedades.

Yo empezaría por seleccionar solo dos cafés muy diferentes entre sí, para poder apreciar con relativa sencillez los diferentes matices. Así, por ejemplo, contrastar cafés muy dispares como un arábica de gran altura frente a una mezcla con robusta común, un café de origen brasileño frente a un colombiano, dos de grado de tostado muy distinto…ante la duda, podemos consultar en un establecimiento especializado y preguntar por dos variedades muy diferenciadas entre ellas.

Tiene un sabor…¿cómo diría yo?

espuma café espresso Philips

Puede que al principio no encontremos términos adecuados para describir nuestras percepciones y que simplemente podamos elegir cuál es más de nuestro agrado, pero sí podemos fijarnos por ejemplo en si la espuma es persistente y compacta, que es signo de calidad, o distinguir entre acidez y amargor, siendo la primera un rasgo considerado deseable, mientras que el segundo se asocia a cafés de menor calidad.

En páginas especializadas como en Infusionistas, te explican sobre qué aspectos tienes que centrar tu atención y qué rasgos se aprecian como cualidades positivas y cuáles negativas.

Por último, recuerda que en la obtención de un buen espresso influye tanto la elección de la variedad de café como la de la cafetera utilizada en su elaboración, ya que debe contar con una bomba de presión adecuada y otras características que definen el espresso perfecto y que puedes consultar en la web oficial de Philips.

Mi Mundo Philips | Jamaica Blue Mountain: probablemente el mejor café del mundo

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.