Prepara tu sangría casera perfecta con estos cinco consejos

, 12 de julio de 2013

Cuando no hablan de sangría es inevitable pensar en el calorcito, la playa o el tapeo. Y es que la sangría es una bebida perfecta para las temporadas de verano y sobre todo cuando nos reunimos unos amigos de tertulia alrededor de unos buenos pinchos o en una terraza. Lo cierto es que en cada casa hay una receta propia y son muchas las combinaciones de bebida y fruta que se pueden llevar a cabo incluyendo cada uno sus preferencias, tanto en fruta que le incorporamos, como en las bebidas ya sean alcohólicas o gaseosas.

Así que si queréis prepararla vosotros mismos en casa no tenéis más que seguir estos sencillos consejos, ya veréis que una vez que se pruebe la casera se os olvida rápidamente la que os venden hecha en el supermercado. ¿Os animáis a conocerlos?

Para tu sangría escoge bien la fruta

Aunque la sangría por lo general es bebida que relacionamos con el calor y el verano también la podemos preparar en otras estaciones. Así que lo ideal para que esté llena de sabor es escoger fruta de temporada. En la época estival melocotones, nectarinas, fresas y cerezas darán color y sabor a nuestra sangría, sin embargo en el invierno recurriremos a las naranjas sanguinas, plátanos y manzanas por ejemplo.

A tu sangría dale tiempo

La sangría no solo consiste en mezclar las bebidas con fruta y ya está, lo ideal es que la fruta macere en el vino y así logremos una bebida llena de sabor. Déjala un par de horas en la nevera para que la fruta destile todo su sustancia antes de servirla. En el último momento justo cuando la vayas a servir, añádele el licor elegido si deseas incorporar algo más que vino y las bebidas gaseosas, ya que estas impiden que la fruta macere correctamente.

Añade sabor a tu sangría

Aunque los más puristas dicen que la sangría solo se compone de vino tinto puedes probar a variar de sabores combinando la base de vino con distintos licores como el antes citado brandy, pero también con licores de frutas como el de naranja que mezcla muy bien con la fruta de hueso. Debéis tener en cuenta que esto aumenta mucho su contenido alcohólico, por lo que no es demasiado recomendable.

En cuanto al vino no hace falta que sea una cosecha excelente, busca un tinto afrutado que te guste como un Garnacha o un Tempranillo, o si deseas preparar una sangría blanca decántate por el gallego Godello, un Verdejo, o incluso darle una chispa añadiendo un cava.

Sirve con estilo tu sangría

La sangría clásicamente se sirve en una jarra transparente con pico, aunque también hay bonitos recipientes en forma de grifo dispensador que quedarán muy chic en tu mesa. Deja a la hora de servirla una cuchara de madera en su interior para remover cada poco, y así volver a mover la fruta y el azúcar que pudo haberse depositado en el fondo. Para evitar esto, puedes calentar el azúcar antes de añadirlo con un poquito de vino hasta que se disuelva, y agregarlo al resto de la preparación.

Receta básica de sangría casera

* 1 litro de vino, 250 ml de una bebida refrescante gaseosa de limón o de naranja, 250 ml de una bebida blanca gaseosa tipo sifón o gaseosa, 1 limón, 2 naranjas, 1 manzana, 2 melocotones, 1 palito de canela, 4 cucharadas de azúcar.

Bueno pues con estos consejos y esta receta básica solo tenéis que haceros con los ingredientes y a disfrutar de vuestra sangría casera perfecta. Aunque eso sí, con moderación por supuesto, no olvidéis que el componente más importante sigue siendo el vino.

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Imágenes | Luis Hernandez en Flickr | Maureen Lunn en Flickr

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