Probando el Purificador de aire Philips Serie 3000 en plena alerta por alta contaminación

, 12 de diciembre de 2017

Las alertas de contaminación en grandes ciudades como Madrid son cada vez más un tema de actualidad que ha pasado de ser algo noticioso que vemos en la televisión, a algo que afecta a nuestra vida diaria. No solo influye en cómo iremos a trabajar al día siguiente debido a las restricciones de tráfico, sino que está afectando a nuestra salud de forma palpable.

Llevamos en Madrid un inicio de otoño donde el efecto de la inversión térmica y la falta de lluvias han provocado que la contaminación acumulada en la atmósfera sea mayor de la habitual. Esto hace saltar las alarmas que inician el protocolo para controlar la velocidad del los vehículos o, en caso de un escenario más grave, restringir el acceso al centro de la ciudad. A fecha de hoy (26 de noviembre) llevamos ya tres semanas con diferentes escenarios activados, donde se ha superado el nivel de NO2 atmosférico permisible de forma continuada (puedes consultar el histórico aquí).

 

En este punto es interesante conocer qué son las partículas PM 2,5, ya que ayudará a entender el funcionamiento del Purificador de aire de Philips AC 3256 que he estado probando durante la última semana. Estas partículas son especialmente dañinas a nuestra salud porque su llamado “diámetro aerodinámico” es tan fino que puede penetrar más en profundidad en nuestros pulmones.

¿Me preocupo por el aire que respiro en casa?

El aire que respiramos por naturaleza nunca es puro, está el polen de las plantas por ejemplo, pero especialmente en zonas urbanas hay muchas partículas de diferente diámetro que hace que su calidad sea menos “deseable” para la salud respiratoria: polvo, ceniza, hollín, cemento y entre otras muchas, el Dióxido Nitrógeno generado por los vehículos diésel, catalogada como PM2,5. Es la partícula que las autoridades consideran como “referencia” para medir la calidad del aire. Por ejemplo, si se superan 400 microgramos por metro cúbico de NO2 durante 3 horas consecutivas en 3 estaciones de medición de Madrid, saltaría una alerta por alta contaminación.

Una vez explicado lo anterior, la verdad es que el hecho de “airear” la casa durante estos días me ha planteado un serio dilema. Me puede totalmente la necesidad de renovar el aire y eliminar ese olor mañanero que identifico de “pijama” añadido al de cocinado que siempre queda de la cena.

En casa tenemos a una pequeña de dos años con mocos eternos y yo misma, que por ser alérgica, siempre arrastro una tos casi constante por la mañana cuando comienza el frío, a la que ya empiezo a achacar a la contaminación. A esto se añade nuestro perro, que no ayuda a mantener un ambiente limpio, más ahora en otoño que suelta pelo continuamente y hace que tengamos que aspirar la casa a diario. Por eso me parecía buena idea probar en casa este purificador de Philips, ya que es de sentido común pensar que el acto de airear la casa en Madrid no asegura un aire más puro, todo lo contrario.

Comprendiendo cómo funciona un purificador de aire

El primer contacto con el purificador siempre genera intriga. Estamos acostumbrados a otros tipos de electrodomésticos, humificadores por ejemplo, pero nunca había visto uno. Es sorprendentemente fácil comprender su funcionamiento y sobre todo, el que te ayude a ser consciente de forma “visual” de la calidad del aire estás respirando. ¿Cómo? Tiene un piloto luminoso que va variando de color en función de la calidad de aire: pasa de azul a rojo indicándote si el aire es bueno, aceptable, nocivo o muy nocivo. He de decir que durante estos días de prueba hemos estado pasando del nocivo al bueno de forma variable. Nunca hemos llegado al peor escenario.

Junto a este piloto, en la parte del panel de control, cuenta con un indicador numérico de partículas finas, o las que he comentado antes conocidas como PM 2,5. Obviamente a la vez que varía este indicador varía la luz, pero su sensor inteligente con Aerosense también tiene en cuenta otras partículas. Esto lo entendí mejor cuando vi los filtros que tiene en su interior.

El filtro principal es el HEPA NanoProtect, que elimina la mayoría de las partículas incluso más finas que las PM 2,5. Aquí incluimos por supuesto alérgenos, moho, polvo y algo muy importante, bacterias y virus.

El segundo filtro, el más oscuro, es el NanoProtect, puedes ver las pequeñas celdas con carbón activo que elimina los olores y los llamados compuestos orgánicos volátiles. Estos últimos me interesan particularmente, porque acabamos de reformar la casa y todavía la pintura es reciente y los muebles puede decirse que estamos estrenándolos.

Por último está el prefiltro, es la primera barrera física que retiene el polvo y el pelo en este caso de mi perro. Lo he podido comprobar al quitarlo al cabo de una semana de uso aunque este prefiltro hay que lavarlo con agua cuando aparece el piloto de alerta F0. Es muy fácil hacerlo, con un clic desmontas la carcasa del purificador desde abajo y es lo primero que te encuentras.

En relación a los filtros, lo primero que indica el manual de instrucciones es que al utilizar por primera vez el purificador debes quitar los envoltorios de los mismos y volver a montarlos.

Primeros pasos con el Purificador de aire Philips Serie 3000

El panel de control del purificador se encuentra en la parte superior y es de muy fácil acceso. Los botones e indicadores son lumínicos y solo cuando está encendido son visibles, excepto el de encendido y apagado que siempre se muestra. El interfaz táctil es tan fácil de usar que mi hija encontró en él una distracción más, animada también por la señal acústica que acompaña a su manejo. Aquí agradecí muchísimo contar con la función de bloqueo infantil, vital para utilizarlo en una casa con niños.

En cuanto a los otros botones, el más usado es el que controla la velocidad del ventilador y del modo, ya que este puede ser A (automático), manual o AL (para eliminar alérgenos). Los otros botones son  la función de temporizador y de reinicio, esta última necesaria cuando cambias los filtros.

La primera vez que lo utilizamos fue en modo automático, solo había que encender el purificador y esperar unos segundos a que se iniciara. Es cuando el sensor comienza a medir la calidad del aire, y selecciona por sí solo la velocidad de ventilación en función a si es peor o mejor, lo que también se refleja en las unidades medidas de PM 2,5. El primer día de la prueba fue el 19 de noviembre (también es escenario de alta contaminación), durante el periodo de medición, los indicadores suben a nivel máximo de 23 PM 2.5, con en color del piloto rojo violáceo y luego va variando, hasta al cabo de uno 20 o 30 minutos que se regula a un índice más bajo en torno a 9 unidades. Durante ese día, lo tuvimos las 24 horas en marcha, de ahí identifiqué ciertos momentos en los que tener un purificador es interesante.

Cinco momentos en los que es muy recomendable tener un purificador de aire

1- Un fin de semana de frío durante periodo de alta contaminación

Es interesante para no tener que abrir las ventanas al menos en toda la casa. La mía en este caso es bastante diáfana, de menos de 90 m2 por lo que su acción puede llegar a todas las estancias. Según la Organización Mundial de la Salud, una casa puede estar 5 veces más contaminada que el interior por la acumulación. Además si no quieres perder el calor de la calefacción es una buena alternativa. Aquí el modo automático es el ideal.

2- Durmiendo con un bebé

Los resfriados en los bebés pueden alargarse hasta el infinito durante el invierno. Es cierto que no se pueden librar en las guarderías, pero en casa adecuado cuidar la calidad del aire. Así que hice la prueba durante tres noches y resolví la gran incógnita de si se puede dormir con el purificador en marcha sin que moleste. El sonido es casi imperceptible en la posición 1 del ventilador, además esta posición la considera como “modo nocturno” y al cabo de unos segundos se apaga todo el panel de mando y piloto lumínico… y con la noche llega la paz.

3- Operación alérgenos y pelos de perro

Me hubiera gustado probar el purificador durante la primavera porque durante los picos de polen típicos de Madrid hubiera podido comprobar de forma más empírica el efecto del purificador sobre la calidad del aire del hogar. Pero el pelo de mi perro y los amigos ácaros que siempre habitan en él también eran una buena prueba. Con la función AL, el ventilador se regula para esta prueba y he decir que durante la limpieza de prefiltro extraje muchos pelos del perro, seguramente el filtro HEPA hizo ahí su trabajo con las habitantes más pequeños.

4- Olores, tabaco y cena

Cada vez soy más maniática con el olor a tabaco dentro de la casa. Creo que a todos los no fumadores nos pasa, sobre todo desde que prohibieron fumar en los bares. Pero tampoco soy una talibana en ese sentido y algunos amigos fuman cuando vienen a cenar. Estaba deseando que llegara ese momento para hacer esta prueba y que el filtro de carbono hiciera su trabajo. Para ello, activé el purificador a velocidad mínima durante casi toda la noche, ya que pude programarlo para que se apagara automáticamente a las 6 horas.

5- Zafarrancho de limpieza

Es algo para lo que a priori no había pensado en el purificador, pero al bajar del armario una caja llena de ropa se me calló encima una bonita capa de polvo que me hizo estornudar, entonces se me encendió la bombilla. Lo comprobé también al aspirar por ejemplo o limpiar el polvo, ya que todo se revuelve. El purificador se alteró de forma sorprendente variando el piloto de color, signo de que estaba trabajando. Cambiar de armario en invierno puede ser otro buen momento, yo personalmente estoy estornudando durante unos días después y lo achaco a los jerséis de lana que van cargaditos de ácaros hasta que lo utilizas varias veces.

Otras cuestiones del mantenimiento

Ya he hablado de lavar con agua el prefiltro cada vez que el purificador avise (yo personalmente lo haría proactivamente antes del aviso viendo lo que había atrapado durante una semana). Pero los dos filtros principales no se pueden lavar, ¿cómo sé entonces que están funcionando de forma óptima?. El purificador cuenta con una Alerta HealthyAirProtect ya que calcula la vida útil de cada filtro y te avisa 14 días antes: con el indicativo de alerta A3 para el HEPA y el C7 para el  NanoProtect. Si pasados esos días no se cambian, el purificador se bloquea.

Otro punto muy importante es la limpieza del sensor de calidad de aire mediante un bastoncillo de algodón. Para ello te recomiendo leer detenidamente las instrucciones.

¿Voy a recomendar el purificador de aire?

Sin duda, aunque es un electrodoméstico sobre todo indicado para aquellos que tengan en casa algún tipo de problema de salud a nivel respiratorio. Y no estoy hablando de enfermedades importantes: a un niño pequeño que en la guardería tenga que batallar a diario con virus y microbios, le ayudará contar por la noche con un aire más puro. En la prueba nocturna que realicé he de decir que la sensación al despertar fue más despejada (yo también lucho contra los virus que trae la pequeña) y en ella noté más alivio esos días en que no paraba de toser. Así que creo que para aquellos que tengan asma, neumonía y afecciones similares puede ser muy interesante.

Otro de los aspectos en los que más me ha convencido Purificador de aire de Philips AC 3256 es en el tema de los olores. La mañana siguiente al haber celebrado una cena, el ambiente era más despejado de lo habitual, y no sentía la necesidad imperiosa de ventilar para que desapareciera el temido olor a tabaco. También lo comprobamos un día al volver un día de trabajar, cuando no habíamos aireado la casa por la mañana y dejamos programado el purificador.

Una de las cuestiones que dejo sin definir es el tema alergias de primavera. El modo AL sirvió para atrapar pelusas y pelos del perro, pero no es época de polen, que es lo que  más ataca a nariz y ojos. Aún así nos quedamos con el purificador para ponerlo a prueba esta primavera.

En Mi Mundo Philips| Combate el asma y abre la ventana a un aire más limpio con este purificador

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