¿Qué es el calostro y por qué es importante en las primeras horas de vida de tu bebé?

, 21 de noviembre de 2018

Calostro

Si estás embarazada, especialmente si estás a punto de dar a luz, seguro que has oído hablar del calostro en una de tus búsquedas incansables por obtener información sobre cómo afrontar el gran momento, una palabra casi mágica, por su significado e incontables beneficios, que forma parte de la primera lactancia y sobre la que te vamos a hablar en este artículo.

Pero, ¿qué es el calostro?

El calostro es la primera leche que tu cuerpo produce tras dar a luz, un auténtico tesoro para el correcto desarrollo de tu bebé y el mejor alimento para las primeras horas de vida del recién nacido, antes de la subida de la leche materna madura.

calostro

¿Qué contiene el calostro?

La composición del calostro es distinta al de la leche materna, ya que está naturalmente adaptado a las primeras necesidades alimenticias de tu bebé. Es una fuente de proteínas y nutrientes con los que conseguirás saciar el apetito del pequeño rápidamente. Es bajo en grasas y con los componentes necesarios para el correcto desarrollo del sistema inmunitario del recién nacido, gracias al gran aporte de inmunoglobinas A que contiene. Descubrirás que su textura es más densa y amarillenta que la de la leche materna que se produce tras unos dos o tres días y es muy fácil de digerir.

La producción diaria de calostro oscila entre los 7 y 120 mililitros y tiene el mismo sabor que el líquido amniótico que el bebé ha probado durante el periodo fetal, por lo que le proporciona cierta sensación de seguridad ante un sabor que ya le resulta familiar. 

¿Por qué es tan importante alimentar al recién nacido con calostro?

Aunque el recién nacido solo se alimenta con el preciado calostro durante sus primeros días de vida, antes de la transición a la leche materna madura, los beneficios son incontables, tanto para el primer año del bebé como para el resto de su vida.

  1. Protege las paredes del intestino y el sistema respiratorio. Gracias a la riqueza del anticuerpo sIgA que contiene el calostro, se consigue generar un revestimiento en el tracto gastrointestinal y el sistema respiratorio para protegerle de algunas enfermedades que puedas haber sufrido con anterioridad.
  2. Ayuda a combatir posibles infecciones. Los glóbulos blancos que se concentran en la composición del calostro protegerán a tu pequeño de infecciones de virus y bacterias, especialmente en problemas intestinales y diarrea, para que posteriormente pueda combatirlas por su propio sistema inmunitario.
  3. Gracias al calostro se evita la ictericia. La ictericia neonatal es un trastorno muy habitual en los recién nacidos que se crea por el exceso de glóbulos rojos en sangre que al descomponerse generan bilirrubina, compuesto asociado al característico color amarillento de la piel de algunos recién nacidos. Gracias a la ingesta del calostro y su efecto laxante el bebé puede defecar con más frecuencia, eliminando la bilirrubina a través de las heces, por lo que la ictericia acaba desapareciendo.
  4. Mejor crecimiento y desarrollo. El calostro contiene multitud de vitaminas y minerales que ayudarán al correcto crecimiento del pequeño. La vitamina A es fundamental para el desarrollo de su visión, piel y sistema inmunitario, el magnesio contribuye al correcto progreso de sus huesos y corazón y el zinc aporta incontables beneficios para su desarrollo cerebral, entre otras propiedades.

Hasta la más pequeña dosis del calostro que produce tu cuerpo aportará incontables beneficios a la salud de tu pequeño, por lo que procura que no se desperdicie ni una gota, como si se tratara del manjar más exquisito y exclusivo del mundo.

Imágenes: iStock/Zurijeta  |  iStock/Courtney Hale  |  iStock/Astakhova

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