¿Sabes qué tiene de especial el café de proceso miel?

, 23 de marzo de 2017

Es posible que en tu búsqueda de cafés de especialidad te hayas encontrado con alguna variedad etiquetada como café de proceso miel o honey processed. Suele tener un precio elevado y hace las delicias de muchos sibaritas pero, ¿sabes en qué consiste exactamente? ¿Es un café con sabor a miel? A pesar de su nombre, no tiene nada que ver el dulce néctar.

El proceso miel, una variedad de los cafés lavados

¿Recuerdas cuál es el recorrido que sigue un grano de café desde la planta hasta tu taza? Todo empieza en el cafeto, la planta, con la recolección de sus frutos, las cerezas. Después hay que sacar la pulpa para extraer las semillas, que serán los granos. Pero antes de envasarlos y tostarlos es preciso secarlos, y ahí es donde entra en juego el proceso del café.

Los más comunes son el proceso natural o en seco y el proceso húmedo, al que pertenecen los cafés lavados. Pero hay otro método, más costoso y difícil, que produce café de gran calidad: el proceso miel o honey. Se puede decir que es una variedad de los cafés lavados aunque se sitúa a medio camino entre los otros dos. Consiste en dejar secar los granos sin retirar el mucílago que los recubre. Esa pulpa es clave en el proceso, y es la que le da el nombre.

¿Por qué es tan especial?

Este café no sabe a miel ni se utiliza la sustancia dulce en ningún momento, es café totalmente natural, normalmente de gran calidad. El apodo “miel” proviene del tacto de los granos, al estar recubiertos por ese mucílago son viscosos y pegajosos. Durante el secado de los granos, estos absorben lentamente las propiedades de la pulpa, su humedad natural, desarrollando nuevos aromas que determinan la calidad del café.

Se trata de un proceso más lento y más meticuloso, porque hay que calcular el tiempo exacto en el que los granos deben estar expuestos al secado, Un exceso puede causar fermentación, arruinando la cosecha de café. ¿Y merece la pena el esfuerzo? Sin duda: un buen café de proceso miel es naturalmente dulce, equilibrado y afrutado, con una acidez suave y aromas que pueden recordar a frutas tropicales como la papaya.

Hay tres variedades de este método de procesado: amarillo, rojo y negro, siendo el último el más caro y de mejor calidad. En cualquier caso, merece la pena probar granos de café de proceso miel para prepararlos en tu cafetera; será una buena oportunidad para poner a prueba tus dotes de catador comparándolo con otros cafés más corrientes. ¿Lo conocías?

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