Cómo afrontar de la mejor manera posible la vuelta al trabajo tras la baja por maternidad

, 17 de septiembre de 2015

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La vuelta al trabajo tras la baja por maternidad suele resultar un poco dura. Estamos como en una burbuja, dedicadas en exclusiva a nuestro hijo, y de pronto, nos toca separarnos de él, volver a nuestras rutinas, a los horarios laborales y pensar en otras cosas que no sea sólo el niño. Se hace complicado para los pequeños y se hace aún más complicado para nosotras, así que ya que la vuelta al trabajo es inevitable, vamos a intentar que al menos sea más llevadera:

Suma el permiso de lactancia

Además del permiso de maternidad, existe el permiso de lactancia, que le corresponde a todas las madres ya den el pecho o no. Este permiso de lactancia se puede tomar repartido día a día o se puede acumular para retrasar unos días más la vuelta al trabajo. Estudia con tiempo lo que más te convenga a ti, al bebé y a la lactancia, y solicita por escrito el permiso a tu empresa.

También puede ser interesante coger días de vacaciones o algunos meses de excedencia para que tu bebé sea algo mayor cuando empieces a trabajar. Las 16 semanas de permiso de maternidad que tenemos en España son realmente insuficientes para tener una lactancia materna prolongada.

No dejes la lactancia materna

Bastante duro va a ser que no estés disponible las 24 horas para el recién nacido como para que encima le quites la lactancia materna, esos bonitos momentos en los que le proporcionas no solo la mejor alimentación, sino también cariño, calor, mimos, y mucho contacto.

Para continuar con la lactancia una vez que empiezas a trabajar puedes o bien crear un banco de leche, para que no le falte alimento cuando no estás tú, o sacarte la leche en tu propio lugar de trabajo, de manera que si la refrigeras enseguida, al día siguiente otra persona le puede dar la leche que te sacaste el día anterior para que todas las tomas sean con tu propia leche.

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Si ves que te va resultar muy duro sacarte leche para todas las tomas al bebé porque tu horario de trabajo es complicado, puedes irle quitando alguna toma de leche materna y ofrecerle leche de fórmula o empezar la alimentación complementaria (lo que tu pediatra estime conveniente según la edad del bebé). Aún así, puedes continuar dándole pecho a primera hora de la mañana, al mediodía y por las noches. El pequeño te lo agradecerá, su salud también y así no se hace tan duro el cambio de hábitos. La producción de leche se irá regulando según la leche que tome el niño.

Practica la nueva rutina

Vete acostumbrando al niño a los nuevos horarios y prueba a dejarle al cuidado de otras personas durante unas horas para ver que el niño se va haciendo a la nueva rutina (y tú también). También es conveniente que intentes darle biberón (si nunca lo has probado), primero con tu propia leche para que lo acepte más fácilmente y mejor con otras personas que no seas tú (el niño no entenderá que quieras darle biberón cuando la teta está tan cerca).

Descansa todo lo que puedas

No intentes seguir el ritmo que tenías antes de tener el niño, ahora las cosas han cambiado y la vuelta al trabajo con los madrugones, reuniones a horas intempestivas, comer a toda prisa puede agotarte completamente ahora que le sumas el cuidado del bebé. Intenta descansar todo lo que puedas. Te llevará un tiempo acostumbrarte de nuevo.

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Busca tiempo para ti

Vas a dejar de ser madre a tiempo completo, lo cual tiene cosas buenas y cosas malas, seguro que los sentimientos que tienes son contradictorios. No estés triste por dejar a tu bebé durante horas (seguro que él va a estar bien cuidado) y piensa en que ahora puedes mantener conversaciones diferentes a las tomas y los cambios de pañal. Vuelve al trabajo con ganas y si puedes, busca algo de tiempo para hacer otro tipo de actividades que te distraigan.

No desesperes

Cuesta mucho acostumbrarse de nuevo al trabajo y al ritmo laboral, las madres tardamos unos meses en volver a estar al 100%, y muchas veces tenemos la cabeza en otro sitio (nuestro hijo), pero cuando volvemos a centrarnos, podemos resultar mucho más eficientes, más productivas, aprendemos a delegar mejor, a dar la debida prioridad a cada asunto, a hacer más tareas a la vez y a pensar de manera más creativa.

Como ves, todas las madres pasamos por los mismos momentos y al final, podemos con ello. Así que si afrontar la vuelta al trabajo te produce dolor de cabeza piensa que lo más duro pasará pronto y enseguida te acostumbrarás a los cambios en tu vida.

Fotos | iStock

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