Si eres enemigo de las barbas, a lo mejor sufres pogonofobia

, 7 de abril de 2017

¿Eres de los que se cruza con una barba y tiene la necesidad de salir corriendo? ¿Sudores fríos? ¿Dolor de estómago? Vale, pues no te asustes por el nombre que voy a decir a continuación, pero es posible que tengas pogonofobia. ¿Cómo? A continuación te lo explico.

Con solo asomarnos al balcón para echar un vistazo, podemos darnos cuenta de la cantidad de hombres que optan por la barba como estilo de vello facial. Largas, cortas, de tres días, más o menos perfiladas… Las hay de todo tipo y nos encantan. ¿Pero sabías que también hay quien siente fobia hacia la barba?

Afortunadamente, en los tiempos que corren tenemos explicación para casi todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Por supuesto, también hay respuesta para esas reacciones más o menos irracionales que sufrimos ante determinados estímulos. Y sí, en el caso de la fobia a la barba también la hay.

¿Pogono… qué?

Pogonofobia. Me refiero a la pogonofobia. O lo que es lo mismo, el miedo persistente, injustificado y anormal a las barbas (aunque también a los bigotes o cualquier otro tipo de vello facial). Vale, es cierto que si lo hubiesen llamado barbafobia todos lo habríamos pillado a la primera. Pero bueno, es lo que hay.

Este término se usa, ni más ni menos, que desde el año 1851 para definir una fobia que, aunque es de las poco habituales, sí se encuentra entre los 250 tipos de fobias que hay identificadas.

Síntomas de la pogonofobia

Como cualquier otra fobia, los síntomas que puede sentir una persona con pogonofobia son muy diversos y depende de cada quien. Tampoco la intensidad o la gravedad de los mismos son iguales para todo el mundo.

Así, se puede sentir ansiedad, pánico, problemas digestivos (náuseas, vómitos, dolor estomacal, diarrea), sudoración, escalofríos, dificultad para respirar, necesidad de huir y un largo etcétera. Síntomas, todos ellos que, en mayor o menor grado, pueden llegar a dificultar el día a día de una persona.

Causas y tratamiento

Al igual que ocurre con los síntomas, las causas pueden ser muy variadas y habría que estudiar cada caso concreto. En general, puede ser provocada por alguna experiencia negativa o traumática en la que ha estado implicado un hombre con barba; porque haya alguien en nuestro entorno a quien no le gusten las barbas y acabemos aprendiendo este hábito, o por razones culturales del entorno (si la barba se asocia con suciedad, por ejemplo).

Lo positivo es que al igual que otras fobias, la pogonofobia puede tratarse con éxito y llegar a curarse. Para ello, hay que ponerse en manos de un profesional de la Psicología para que estudie el caso concreto y determine cuál es la terapia más apropiada para la situación.

Imágenes | iStock.com/SIphotography | iStock.com/panic_attack
En Mi mundo Philips | Ventajas del afeitado en húmedo

Deja tu comentario

Al dejar tu comentario aceptas las políticas de uso y de privacidad de Disqus.