Siete consejos para evitar los golpes de calor en niños

, 19 de julio de 2017

Este verano estamos alcanzando temperaturas récord y parece que las olas de calor van encadenadas una detrás de otra. Los niños son mucho más propensos a sufrir un golpe de calor que los adultos y debemos estar especialmente atentos a los síntomas para evitarlos, así como tomar las medidas necesarias para prevenirlos. Estos consejos nos ayudarán a evitar los golpes de calor en niños:

  1. Ofrecer agua a los pequeños durante todo el día. Ellos no suelen acordarse de beber, así que debemos ser nosotros quienes les ofrezcamos constantemente en forma de agua, zumos, o fruta con gran cantidad de agua, como las sandías o el melón.
  2. Evitar las horas centrales del día para salir, buscar las sombras y las zonas verdes para jugar y caminar por la calle. En verano debemos elegir actividades acuáticas frente a otros juegos al aire libre que les hagan sudar (como jugar con la pelota o correr).
  3. Estar atentos a los síntomas del golpe de calor. Si vemos que el bebé sufre mareos, enrojecimiento, sudoración excesiva, temperatura corporal por encima de los 39 grados, desorientación, sequedad en la piel, etc. puede que esté a punto de sufrir un golpe de calor y debemos bajar la temperatura con agua fría en la nuca y en la sien y buscando un lugar más fresco.
  4. Utilizar ropa con tejidos naturales como el algodón o el lino que permite la transpiración, y cubrir la cabeza con gorros y viseras.
  5. Pasar el tiempo en zonas con aire acondicionado, como centros comerciales.
  6. Nunca dejarles en el coche, ni aunque sean cinco minutos. A veces lo hacemos para terminar antes los recados, pero el coche alcanza temperaturas altísimas en su interior si está aparcado al sol.
  7. En caso de golpe de calor, traslada al niño a un lugar a la sombra y más fresco. Colócale en posición tumbada con la espalda recta y las piernas levantadas, para favorecer la circulación de la sangre. Moja su cara con un paño húmedo y dale de beber a pequeños sorbos. Si notas el pulso débil o está muy pálido, avisa a urgencias.

En cuestiones de salud, es mejor prevenir que lamentar, y tomando las medidas necesarias haremos que los niños no sufran el exceso de calor del verano.

Fotos | iStock master1305

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