¡Tan pequeños y con crisis! Los estirones o crisis de crecimiento de los bebés

, 1 de octubre de 2013

Recuerdo que un amigo mío que tuvo un hijo antes de que yo fuera madre me contaba un día que su bebé de tres meses estaba en una crisis de crecimiento. Me acuerdo que pensé, pobrecito, tan pequeño y ya con crisis. Mira que es dura la vida ya desde que naces. Pues sí, uno de los problemas que puede presentar la lactancia materna es éste, aquí te indicamos cómo resolverlo.

Estirones del bebé

El pequeño está pasando por una época de de crecimiento repentino, está dando el estirón, y demanda más tomas de lo habitual, parece que no se sacia y siempre tiene hambre. Esto suele suceder en determinados momentos de su recién estrenada vida: a los quince días, al mes y medio y a los tres meses. Si quieres saber por qué se producen estas crisis, te resultará muy interesante leer esto. En realidad se produce un desajuste entre la demanda del bebé (que quiere más leche) y la producción de leche materna (ya que el pecho estaba acostumbrado a producir una cantidad menor y ahora se tiene que reajustar a las nuevas necesidades del bebé).

Este desajuste tarda uno o dos días en arreglarse, mientras tanto, lo que se puede hacer es tener mucha paciencia y poner el bebé al pecho todo lo que demande. Hasta que el pecho envíe al cuerpo la señal de que hay que producir más leche, pueden pasar unas horas. Mi primer hijo era muy tragón, así que alguna noche recuerdo haber estado dos horas con el niño al pecho, pasándole de una teta a la otra todo el rato y con el niño llorando porque se le notaba que tenía hambre. Pero al día siguiente se solucionó, y todos contentos.

Es muy importante para la madre durante estas crisis beber mucha agua, hidratarse y comer bien, así como descansar todo que las circunstancias le permitan (lo de dormir bien 8 o 9 horas seguidas ya sabemos que es imposible). Así estará preparada para generar toda la leche que el bebé demande.

Lo que no hay que hacer

Durante los brotes de crecimiento es habitual que las madres se desesperen porque ven que el bebé pasa hambre. Unido a mensajes desalentadores de familiares diciendo que “tu leche ya no alimenta” o “te estás quedando sin leche“, hacen que sea el momento que muchas madres comienzan a darle biberones al bebé y abandonan la lactancia materna. Pero si le das el biberón, el bebé mama menos y tu cuerpo es incapaz de producir más leche, así que has conseguido justo lo contrario a lo que querías.

Si quieres leer más consejos útiles sobre la lactancia materna, puedes leer la guía de Philips AVENT con la resolución de las dudas más comunes.

Foto | Mothering Touch
En Mi mundo Philips | Tomas nocturnas: que no te amarguen la noche

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