Te contamos cómo cuidar las cuchillas de tu afeitadora

, 10 de Octubre de 2017

Te habían hablado de ella y, sin conocerla, ya te habías enamorado. Cuando la tuviste frente a frente lo tuviste claro: te encantaba. Aquello fue un flechazo y tras el primer contacto te diste cuenta de que estabais hechos el uno para el otro. Nadie acaricia tu cara como ella. Estás encantado con tu afeitadora pero, ¿cuidas sus cuchillas?

Realizar un cuidado y mantenimiento adecuado de las cuchillas es fundamental para que tu experiencia de afeitado sea lo más satisfactoria posible. Algunas, como las de la afeitadora OneBlade de Philips, son fáciles de limpiar. Sigue estos consejos para mantenerlas a punto y que las cuchillas no den tirones, corten a la perfección y se deslicen mucho mejor por tu rostro.

Límpialas después de cada uso

Es recomendable lavar la cuchilla de tu afeitadora cada vez que la uses. Puedes hacerlo en el lavabo o en la ducha, pero recuerda que es importante que lo hagas con agua templada. De esta forma, se retirarán los residuos de forma eficaz y evitas las temperaturas extremas de agua demasiado fría o excesivamente caliente que podrían estropearlas. No uses para limpiarla estropajos, aire comprimido, líquidos agresivos como acetona o limpiadores abrasivos.

Sécalas, ¡pero hazlo con cuidado!

Para que las cuchillas se mantengan en buen estado y duren más, no podemos olvidarnos de secarlas. De esta forma evitaremos que la humedad las deteriore y haga que sean menos eficaces a la hora del afeitado. Hay que tener cuidado a la hora de secar las cuchillas. Si utilizas una toalla para retirar el agua, hazlo suavemente, sin frotar, para no estropearla. Por otra parte, usar un secador es una solución rápida y eficaz para retirar la humedad del cabezal de tu afeitadora.

Guárdalas en un lugar seco

Aunque el cuarto de baño es el escenario habitual en el que llevas a cabo tu afeitado, puede que no sea el mejor sitio en el que guardar tu afeitadora. El motivo es que la humedad que se acumular por el uso del lavabo, la ducha o la bañera puede pasar factura a la cuchilla de tu máquina de afeitar. Al guardar la afeitadora, coloca la tapa protectora para evitar que se deteriore.

Cámbialas cada cierto tiempo

Cuchillas como las de la OneBlade de Philips pueden ofrecer un óptimo rendimiento durante cuatro meses. A partir del cuarto mes o cuando notes que ya no proporciona los resultados adecuados, es momento de cambiarla. De esta forma aprovecharás al máximo el potencial de tu afeitadora, evitando tirones en el vello y garantizando el corte correcto de la barba. Puedes encontrar paquetes de una e incluso de dos cuchillas… ¡así tendrás reservas para más tiempo! Recuerda que debes hacer el cambio con la afeitadora apagada.

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Imágenes | portada iStock.com/g-stockstudio; interior iStock/nevarpp, iStock/g-stockstudio

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