¿Te da apuro dar el pecho en público? Consejos para superarlo

, 31 de enero de 2013

La verdad es que yo es un tema que ni me plantée, sabía que la lactancia materna era la mejor opción para el bebé, y no me paré a pensar el tema, pero entiendo que haya gente que le da apuro dar pecho en público. En ese sentido, vamos mejorando día a día porque cada vez la lactancia se ve cómo lo que es: el alimento natural del bebé, y lo mismo que nadie se escandaliza por ver comer el biberón a un pequeñín, tampoco debería de escandalizarse porque la alimentación que tome sea la que nos corresponde como mamíferos que somos.

La opción más cómoda

Una de las muchas ventajas de dar el pecho es que la comida siempre está preparada, a la temperatura adecuada y en la cantidad que el bebé necesita. Además, es la opción más higiénica, saludable y cómoda.

Si te sientes incómoda, existen algunos trucos que te ayudarán a dar el pecho de manera discreta. La mayoría de las personas ni se darán en cuenta de que estás dando el pecho, ya que su cabeza tapará todo el pecho, y creerán que simplemente le estás dando mimos y abrazando.

Para evitar miradas indiscretas, puedes utilizar un pañuelo o paño para taparte, que además te servirá para limpiar las posibles regurgitaciones del niño. Además existen mochilas portabebés que facilitan la labor de dar el pecho, con el niño pegado a tí. Si lo prefieres, puedes elegir asiento y mesa dando la espalda o el costado a la mayoría de la personas que se encuentran en el restaurante o café. En nuestra cuadrilla (de hombres y mujeres), hemos dado todas las madres el pecho y todos los hombres (a los que conocemos de hace muchos años), lo han visto como algo natural y en absoluto violento o molesto.

Elige una postura cómoda, no te reclines demasiado porque si la toma dura un tiempo, posteriormente te puede molestar la espalda. No metas prisa al bebé, la toma debe durar lo que que dure (aunque como orientación, la toma suele durar entorno a los diez minutos por cada pecho). El bebé debe vaciar completamente un pecho para pasar al otro. Recuerda que la leche que va tomando de cada pecho va cambiando en su composición (al principio de la toma, la leche es más ligera y al finalizar, va teniendo más grasa y nutrientes). Para concluir la toma, introduce un dedo meñique entre tu pezón y su boca, para que termine con la succión y no te haga daño.

No olvides utilizar ropa cómoda (con tirantes desmontables, con botones o cremalleras que se abran por el pecho, o simplemente subiendo la camiseta, que te ayudará además ), sujetadores de lactancia y discos absorbentes desechables de Philips AVENT que hacen más fácil e higiénico el proceso de amamantar.

De todas formas, cada vez son más los centros comerciales y lugares públicos que ofrecen salas de lactancia donde poder dar el pecho al bebé cómodamente, de manera discreta y con tranquilidad, así como cambiarle el pañal o limpiarle.

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