Todo lo que debes de saber para conseguir un bizcocho perfecto

, 31 de julio de 2013

Cuando presentamos una tarta a nuestros invitados o los convidamos a un desayuno o merienda, quizá en lo que más se fijan es en la decoración y los adornos que le hayamos puesto. Y eso no es que no sea importante, por supuesto, pero hay un elemento que es la base de nuestro postre, el bizcocho y si este no sale bien el resto del pastel tampoco lo estará por muy bonito que lo pongamos.

La preparación de un bizcocho no es complicada, lo que es un poco más difícil es lograr el punto ideal para que no quede crudo ni demasiado cocido, no abombe su superficie o se nos hunda, y así muchos detalles más que pueden arruinar lo que hemos horneado. Es por eso que hoy os traigo unos sencillos consejos para que vuestro bizcocho quede perfecto ¿os vais a quedar sin conocerlos?

Consejos para antes de empezar a hornear nuestro bizcocho

* Antes de empezar debes de comprobar las medidas de tu molde. Este no debe de ser demasiado pequeño, pues el bizcocho al hornearse podría rebosar del molde y quedarte crudo por dentro, pero tampoco demasiado grande pues el bizcocho no subirá lo suficiente y quedará muy plano, con la consiguiente falta de miga y además que esta estará muy compacta.

* Como regla general la altura ideal para vuestro molde debería ser la máxima que alcanzará el bizcocho durante la cocción. Es por ello que los moldes no debéis de llenarlos por debajo de la mitad de su altura, si no os llega la masa a este nivel quiere decir que el molde es demasiado grande con las consecuencias que os explicaba en el párrafo anterior.

* Los molde ideales para cocer bizcochos son los de aluminio, ya que este es muy buen conductor del calor. Para que el bizcocho suba por igual lo ideal es colocarle unas bandas llamadas “magic cake” humedecidas, en su defecto podéis preparar unas caseras con un paño o toalla vieja cortada en tiras y humedecida envolviendo los laterales del molde, de esta manera se impide que los bordes se cuezan más rápido que el centro.

* Siempre engrasa y enharina tu molde, esto ayuda a que la masa no resbale por los laterales del molde tal y como pasaría si solo lo hubiéramos engrasado. Hay bizcochos como el de chocolate que se pegan mucho en la base del molde pues suelen ser más húmedos, para estos es ideal cortar un circulo del tamaño de la base de papel sulfurizado o de horno y así nos aseguramos que al darle la vuelta va a quedar perfecto.

Preparando la masa de nuestro bizcocho

* Debemos de tener en cuenta antes de empezar que los ingredientes deben de estar a temperatura ambiente para poder batirlos y que se integren bien entre ellos.

* No utilizar, a menos que se especifique lo contrario en la receta, harina de fuerza o media fuerza sino harina de la llamada de repostería, esta es más ligera al tener en su composición poca proteína. Además, para que vaya aireada y sin grumos, mejor siempre tamizada.

* En aquellas recetas que pidan batir las claras a punto de nieve hazlo preferiblemente con una batidora que cuente con un accesorio de varillas, quedarán mejor montadas que a mano y esto le dará esponjosidad a tu bizcocho.

* Utiliza levadura química en polvo que esté comprada recientemente y que no esté caducada.

* Mide y pesa los ingredientes cuidadosamente. Cada receta de bizcocho es como una fórmula química, es por eso que también es muy importante fijarse en que tamaño de huevos nos pide, no es lo mismo dos huevos M que dos clasificados como L, y este detalle tan tonto puede arruinar nuestra receta.

La cocción de los bizcochos

* Por lo general la mayoría de los bizcochos, exceptuando los de tipo plancha para brazo de gitano que se cuecen en el tercio inferior del horno, deberíamos de situarlos tan cerca de la parte central del horno como nos sea posible.

* Su temperatura ideal y que no deberíamos de superar es entre 170 y 180 grados centígrados. Y siempre mejor depositando el molde encima de una rejilla que encima de una bandeja ya que así el calor se propaga mucho mejor.

* Para comprobar si nuestro bizcocho ya está cocido deberemos de pincharlo con una brocheta de madera o una aguja de tejer fina, si no sale masa pegada a ella es que nuestro bizcocho está cocido. Eso sí, no debéis de abrir el horno hasta que no haya pasado tres cuartos del tiempo total de horneado ya que sino corréis el riesgo de que el bizcocho se desinfle.

* Aquellas recetas en donde nos pida una cocción de más de cuarenta minutos necesitaremos tapar nuestro bizcocho con un trozo de papel de aluminio engrasado ligeramente para evitar que se queme en la superficie. Al igual que antes no abrir el horno antes de que se haya pasado dos terceras partes del tiempo de cocción.

Desmoldar los bizcochos

* Dependiendo del tipo de bizcocho se necesitará desmoldar de una manera u otra. El clásico bizcocho genovés deben desmoldarse a los cinco minutos de acabar su cocción para evitar que se baje, después lo dispondremos encima de una rejilla para que se vaya enfriando.

* Aquellos que son muy grasos conviene dejarlos unos quince o veinte minutos antes de desmoldarlos que vayan enfriando en el molde pues corren el riesgo de romperse, después ya pasarlos a la rejilla para que acaben de enfriar.

* Los bizcocho muy aireados, hechos simplemente con claras batidas y muy poca harina conviene que enfríen en su propio molde y este boca abajo.

* Hay que dejar enfriar totalmente los bizcocho antes de guardarlos o congelarlos para que sigan conservando su textura correcta.

Con estos consejos a nadie se le va a resistir a partir de ahora preparar el bizcocho perfecto. Y tú ¿conoces algún truco más que puedas compartir con nosotros?

Imágenes | Esther Clemente | Cooks and kitchen en flickr | Calgary Reviews | Yortw
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