Todo lo que debes saber para hacer pizza casera

, 5 de agosto de 2015

Cómo hacer pizza casera

Como a todo el mundo le encanta la pizza, queremos enseñarte todo lo que debes saber para hacer pizza casera, porque una vez pruebes a hacerla tú mismo y disfrutes con la calidad que se obtiene al prepararla en casa, no querrás volver a oir hablar de pizzas congeladas, precocinadas o a domicilio.

En realidad, hacer pizza es una tarea muy fácil, y prácticamente te quedarán deliciosas desde el primer momento, pero cuando domines los pasos que os vamos a explicar, conseguiréis sin esfuerzo una pizza de calidad. Si nunca has preparado tu propia masa o base de pizza y quieres saber cómo puedes mejorar tu receta, no te pierdas este pequeño manual y aprenderás a preparar la mejor pizza en tu propia casa de una vez por todas.

La clave está en la masa

Hacer masa de pizza casera es muy sencillo. Dejándonos de acrobacias a la hora de estirarla, (dejemos eso para los profesionales) bastará con mezclar bien los ingredientes, trabajarlos amasando con cariño y lo más importante, dejar que reposen al menos una hora para que la pizza quede esponjosa, elástica y sabrosa. Como la masa de la pizza no deja de ser una receta de pan, es fundamental darle tiempo y dejar que evolucione hasta estar en su punto, antes de pasar a ocuparnos del relleno.

Para hacer una base de pizza mediana para 2 -3 personas necesitaremos los siguientes ingredientes: 200 g de harina de trigo, 3 g levadura fresca de panadería, 3 g de sal, 20 ml de aceite de oliva virgen extra y 125 ml de agua. Es importante que la harina sea de calidad. Puedes utilizar harina de fuerza (rica en gluten) y mezclarla con una pequeña parte de harina integral que le dará un toque más auténtico (con 25 g será suficiente).

Una vez mezclado, hacemos una bola y la dejamos reposar en un bol enharinado, cubierta con un paño de cocina, dejando a temperatura ambiente durante unos 60 minutos. En ese tiempo, la bola de masa habrá aumentado bastante de tamaño. Luego solo faltará estirarla sobre una mesa enharinada.

hacer pizza casera

Mientras la masa reposa, podemos hacer dos cosas para ganar tiempo: Por un lado, ir precalentando el horno a 225º. Si el horno tiene función de vapor la conectamos y si no la tiene, podemos meter dentro un tazón o mug lleno de agua para que dentro del horno haya un ambiente húmedo, que generará una base de pizza más crujiente. Por otro lado, podemos ir preparando la cobertura o relleno que tendrá nuestra pizza, picando las hortalizas en trozos de tamaño adecuado.

El relleno o cobertura de la pizza

La salsa de tomate es fundamental: Entre un tomate casero y un tomate frito de tetrabrik, hay tantas diferencias que seguro que las apreciaréis al primer bocado. Por ese motivo, de ser posible debéis hacer vuestra propia receta de tomate frito casero y extender dos o tres cucharadas de esa salsa sobre la base.

pizza con tomate

La mozzarella, es muy importante para conseguir el queso fundido que tanto nos gusta encontrar en cada bocado. Por ese motivo no debes usar cualquier queso y menos los que venden rallados. Compra mejor mozzarella de búfala campana auténtica y distribúyela sobre el tomate cortandola a pellizcos. Así la repartirás bien sobre toda la superficie que quedará mucho más jugosa. Además, si quieres puedes añadir trozos de otras variedades de queso como queso azul, cheddar, havarti o gorgonzola por poner algunos ejemplos.

Los productos que puedes añadir a tu pizza. Si hay algo unánime en el mundo de la pizza es que prácticamente se puede hacer pizza con cualquier ingrediente. Además de carne picada, rodajas de chorizo, champiñones, jamón de york, setas, bacon o anchoas, se puede utilizar prácticamente de todo. Lo fundamental es no pasarse con las cantidades y procurar hacer combinaciones que tengan sentido.

relleno o cobertura de la pizza casera

En cuanto a las hortalizas, tanto el pimiento verde en rodajas como la berenjena, calabacín y la cebolla pueden ser incluidos en pequeños trozos que aportarán mayor riqueza y variedad a nuestra pizza. Lo mismo es válido para frutas jugosas. El método más apropiado es el de ensayo y error, así que no dudes en hacer pruebas y combinaciones. Una de las pizzas más ricas que he probado estaba hecha con bacon, queso gorgonzola y pera, así que ya puedes imaginar que prácticamente todo puede ser incluido.

Horneado de la pizza

Si tienes el horno bien precalentado a 225º y con algo de vapor, podrás tener la pizza lista entre 5 y 10 minutos desde que la comiences a hornear. Puedes utilizar piedras de hornear, bases agujereadas o incluso poner la pizza sobre un papel sulfurizado y apoyada en la base del horno.

Cuando la pizza esté casi terminada, puedes darle el toque profesional gratinando durante 2 minutos en la parte alta del horno para fundir más los quesos y dar un acabado con burbujas chamuscadas, especialmente en los bordes. Al sacarla del horno es conveniente pasarla a un plato grande de madera que facilitará la tarea del corte en porciones.

pizza casera tras horneado

Al servirla, puedes añadir algunas hojas de orégano o decorar con anchoas, hojas de rúcula o cualquier otro ingrediente en crudo. Un chorrito de aceite de oliva virgen a hilo y unas vueltas de molinillo de pimienta, y corriendo a la mesa porque cuanto más caliente, más auténtica quedará tu pizza casera.

Con esto ya tienes todo lo que debes saber para hacer pizza casera. Ahora sólo hace falta que lleves a la práctica lo aprendido y que invites a tus amigos a comprobar como te has vuelto un maestro pizzaiolo. Y si tienes algún truco que aportar o quieres darnos tu combinación preferida de ingredientes, puedes hacerlo en los comentarios.

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