Trucos que te ayudarán a prevenir los cólicos del bebé

, 13 de septiembre de 2013

La definición exacta de cólico es un dolor punzante en el abdomen y se consideran un síntoma de la inmadurez del sistema digestivo del bebé. Lo que tú ves es que tu bebé sufre y se desespera. Tranquilo, no es una dolencia seria (aunque no lo parezca cuando el bebé está muy intranquilo) y en la mayoría de los casos, pasa cuando el bebé tiene tres o cuatro meses, aunque a los padres nos cuesta ver la luz al final del túnel si estamos varias tardes-noches oyendo los incesantes lloros del bebé. Aunque no existe un tratamiento para los cólicos, te damos algunos trucos y consejos para prevenir los cólicos:

Lactancia materna

Entre las innumerables ventajas que tiene la lactancia materna es que también ayuda a evitar los cólicos. Las encimas que contiene la leche materna ayudan al desarrollo de los intestinos, y la leche materna resulta mucho más fácil de digerir para el bebé que la leche de fórmula.

Rutina

En las primeras semanas, llevar una rutina más regular puede ayudar al bebé a hacer la digestión. Intenta que el bebé haga las tomas completas en lugar de tomar muchos tentempiés.

Válvulas anti-cólico para el biberón

Si das el biberón al bebé, asegúrate de utilizar un biberón que haya sido diseñado para que tu bebé succione como si lo hiciese del pecho. Busca biberones con tetinas que se asemejen a la forma del pecho y válvulas que extraigan el aire del biberón en vez de introducirlo en el vientre del bebé. Ha sido probado clínicamente que los biberones de Philips AVENT ayudan a reducir los cólicos y el malestar de los bebés, ya que limitan el aire que ingiere el bebé gracias a su válvula anticólicos.

Cuidado con los alimentos potencialmente problemáticos

Si estás dando el pecho hay algunos alimentos que pueden causar molestias estomacales al bebé. Los alimentos que pueden resultar problemáticos son brócoli, coliflor, coles de Bruselas y repollo, chocolate, leche de vaca, cebollas, cítricos y tomates. Si sospechas que un alimento está causando problemas al bebé, elimínalo durante un par de días para ver si ayuda.

Arroparlo

Envolver al bebé con una sábana o un chal puede reconfortarle y hacerle sentir más seguro, ya que le recuerda a su posición en el vientre materno.

Movimiento

Puede resultar de ayuda el movimiento que proporciona un balancín o una silla vibratoria. Mi segundo hijo tuvo algunos cólicos los dos primeros meses de vida, siempre hacia las 8-9 de la tarde. Yo trataba de salir de paseo poco antes de esa hora para que cogiera un sueño profundo y así “la hora mala” la pasara dormido.

Expulsar los gases (o eructar) adecuadamente

Para prevenir los cólicos es importante que el bebé expulse los gases que tenga en el abdomen. Si tu bebé come rápido, quizás sea necesario incluso que los expulse con mayor frecuencia. Resulta esencial colocarlo en una posición erguida, sobre tu hombro o sentado en tu regazo, alimentándole despacio. Intenta darle palmaditas firmes en la espalda o una serie de caricias ascendentes para que los gases asciendan y salgan del abdomen.

Masaje

Un suave masaje en la tripa puede ayudar a relajar los músculos del bebé, especialmente tras un baño caliente. Busca clases de masajes para bebés cerca de tu casa, elige un buen libro, o busca vídeos en internet, para que puedas aprender algunas de las técnicas básicas.

Cambiar de posición

Ciertas posiciones tranquilizan al bebé cuando tiene un cólico, especialmente las que implican una suave presión en el vientre. Se le puede poner boca abajo, pasando un brazo por debajo de su tripa. Aunque una vez que se duerma debes colocar de nuevo al bebé boca arriba en la cuna.

Foto | Inferis
En Mi mundo Philips | Los cólicos, la pesadilla de los padres

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