¿Tu embarazo es de riesgo? Hablamos sobre lo que supone con la ginecóloga Leire Pascual

, 22 de abril de 2016

Young smiling couple holding and looking at an ultrasound scan of their expecting baby at home, copy space

Cuando tu médico te dice que tu embarazo es de riesgo, te puedes asustar, aunque en la mayoría de los casos significa solamente que hay que hacer un mayor seguimiento desde la consulta del obstetra o de la matrona. Por ejemplo, una de las razones que supone un embarazo de riesgo es tener más de 35 años y hoy en día es muy habitual tener hijos a partir de esa edad. Cada embarazo de riesgo es diferente, y las complicaciones que se pueden derivar así como el seguimiento que supone es distinto en cada caso. Hoy hablamos con la ginecóloga Leire Pascual para que nos aclare las dudas sobre embarazos de riesgo.


Mi Mundo Philips: ¿Cuáles son los principales factores de riesgo en un embarazo?

Doctora Leire Pascual: Algunos de los factores de riesgo se deben a las características de la madre, por ejemplo, la edad, tanto si la madre es menor de 16 años como si supera los 35; el peso, tanto si su Indice de Masa Corporal es muy bajo o muy alto, incluso la altura, si ésta es menor de 1,50 metros puede suponer determinados riesgos para el transcurso del embarazo. También debemos considerar los malos hábitos de salud de la persona como el tabaquismo o el consumo alto de alcohol o de drogas ilegales.

En la mayoría de estos casos, el seguimiento será más cercano con el obstetra o con la matrona, haciendo que en lugar de consulta una vez por trimestre, las revisiones sean mensuales para poder prevenir en caso de que haya síntomas de que el embarazo no va bien. En este tipo de embarazos puede haber mayor probabilidad de hipertensión arterial, de crecimiento intrauterino restringido (es decir, de que los parámetros de crecimiento del feto sean por debajo de los normales para su semana de gestación), posibilidad de trombosis, partos prematuros, etc.

Cuando una embarazada llega a la consulta de maternidad por primera vez también debemos hacer un análisis de sus antecedentes médicos. Factores como la hipertensión crónica, las cardiopatías, el tromboembolismo, la nefropatía grave, la diabetes, el hiper o hipotiroidismo, la epilepsia o las enfermedades psiquiátricas pueden empeorar sus síntomas durante el embarazo o pueden suponer un riesgo para el feto.

En estos casos lo habitual es que el embarazo se derive a un especialista que hará los análisis necesarios para poder actuar acorde a cada caso particular.

P: ¿Los embarazos gemelares son también de riesgo?

R: Todos los embarazos múltiples lo son, aunque algunos más que otros, dependiendo de cómo se encuentren los fetos y de si hay algún otro factor de riesgo añadido.

P: ¿Cómo es el seguimiento de los embarazos con fecundación in vitro?

R: Las técnicas de reproducción asistida aumentan la necesidad de vigilancia, sobre todo en el primer trimestre, además en este tipo de embarazos se suelen sumar otro tipo de antecedentes personales de la paciente o de la pareja: edad, algún tipo de enfermedad, medicación añadida al embarazo, lo que aumenta las complicaciones durante la gestación.

P: ¿Nos debemos preocupar ante un embarazo de riesgo?

R: No. El embarazo es un estado natural de cambios en el que lo normal es que vaya todo bien, pero debemos saber que en algunas situaciones existe un riesgo añadido que hay que controlar para evitar problemas. Aún así, en ocasiones pueden surgir complicaciones y no podemos hacer nada al respecto para prevenirlas.

P: ¿Es preciso coger la baja laboral en caso de embarazo de riesgo?

R: El médico lo valorará dependiendo de la actividad del paciente en su trabajo. A veces basta con cambiar de puesto o de condiciones en la misma empresa (por ejemplo, no hacer el turno de noche). No es lo mismo una mujer con fecundación in vitro en una oficina que una diabética que no controla los niveles de azúcar cargando y descargando cajas.

En esos casos existe el permiso de riesgo laboral, que se produce cuando el embarazo, sea o no de riesgo, está en un ambiente laboral que aumente el riesgo de complicaciones, como trabajar a turnos, con sustancias peligrosas, cargando pesos que requieran esfuerzos. Ese permiso lo valora la mutua del trabajador y el departamento de riesgos laborales de la empresa, y es diferente a las bajas no laborales de las embarazadas que se suelen producir al final del embarazo por lumbalgia. Así que hay tres tipos de baja:  la normal, la baja por embarazo de riesgo y los permisos por riesgo en el embarazo.

P: ¿Puede haber complicaciones en el parto en los embarazos de riesgo?

R: Por supuesto. En los embarazos de riesgo puede haber partos pretérmino si las condiciones del embarazo obligan a terminar antes la gestación por riesgo para la madre o para el feto. También puede haber riesgo de cesárea si la mujer no dilata o hay urgencia por inducir al parto y no hay tiempo, riesgo de parto distócico, es decir, de parto en el que sean necesarias maniobras para ayudar a extraer el feto porque el feto sea demasiado grande o para abreviar el expulsivo del feto, riesgo en el parto de desprendimiento de placenta, etc.

P: ¿Qué podemos hacer las madres ante un posible embarazo de riesgo?

Siempre que se planifica un embarazo es aconsejable acudir a la matrona para que nos dé una serie de recomendaciones generales y empezar a tomar el ácido fólico preconcepcional. Esta visita previa es recomendable en todas las mujeres que quieren quedarse embarazadas. También es conveniente revisar el historial de vacunación para comprobar que tenemos todas las vacunas antes de quedar embarazadas.

Las pacientes con enfermedades crónicas habitualmente tratan el tema del embarazo con su especialista, ya sea nefrólogo, neurólogo o endocrino, para valorar el momento adecuado para la concepción y modificar si fuera necesario el tratamiento. Además, se les cita cuanto antes en una primera visita obstetricia para valorar de nuevo el tratamiento que toman o si necesitan controles más estrictos.

 

Siguiendo los pasos que nos indiquen nuestra matrona y nuestro médico, podemos estar tranquilas de que seguramente el embarazo seguirá su curso sin problemas. Insistimos que, en la mayoría de los casos, un embarazo de riesgo lo único que implica es un mayor control, lo que permite detectar problemas a tiempo y que podamos llevar a término la gestación con un final muy feliz.

 

Foto | iStock/Francesco Ridolfi

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