Un pequeño truco para domar nuestra barba: la mascarilla capilar

, 9 de diciembre de 2014

Jeffrey Herrero

Aquí un servidor es barbudo por convicción. Casi no recuerdo desde cuándo llevo barba, a excepción de las veces en que me he convertido en conejillo de indias para probar alguna afeitadora, como es el caso de la Serie 9000 de Philips.

Al margen de ello, no solo me gusta llevar barba, sino que me encanta conocer nuevos trucos y aplicar productos diferentes para que esté impecable. Por ejemplo, una cosa que no soporto es tener la sensación de que haya pelos que se quedan a su aire, completamente tiesos y desordenados, dando una imagen un tanto desaliñada.

Hasta el momento, no había conseguido domarlos con mi rutina diaria para el vello facial y, lo cierto, es que la solución es más sencilla de lo que esperaba: una mascarilla capilar.

Para que os hagáis una idea, mi rutina diaria consiste en lavar con un champú para barba y, tras secar utilizando secador, aplicar un aceite especial para este tipo de vello, que da brillo e hidrata la piel que hay debajo. Termino el proceso peinando con un peine de púas. Pues con nada de esto había conseguido domar mi barba (y mucho menos las canas que empiezan a salir). Hasta ahora.

Aplicación de una mascarilla capilar

Jeffrey Herrero

Hace unos días le comenté a un amigo barbudo esta inquietud mía ante los pelos rebeldes y mi necesidad de dominación. Su respuesta fue francamente reveladora. Hacía unos meses su peluquero le había sugerido una solución bastante sencilla a la par que económica: aplicar una vez por semana una mascarilla capilar. Sí, la misma que se usa para el cabello de la cabeza.

Cuando las palabras “mascarilla capilar” aún seguían resonando en el aire, mis pies ya habían puesto rumbo a mi supermercado habitual. Me pasé por la sección de droguería y seleccioné una mascarilla con un olor suave. Me fui a casa y realicé mi rutina, incorporando la mascarilla entre el champú y el aceite. Apenas hay que tenerla puesta un par de minutos y luego hay que aclarar muy bien.

Y voilá. Además de estar más suave, los pelos rebeldes han entrado en vereda creando un aspecto mucho más uniforme. Eso sí, antes de aplicarla por toda la barba, hacedlo en una zona pequeña de la misma para comprobar que no os produce ninguna reacción alérgica. En las primeras pruebas de cualquier producto, es mejor prevenir.

Por cierto, para cuando toque recortar, podéis optar por alguno de los barberos o sets de arreglo personal de Philips, aliados perfectos en nuestra batalla contra la sublevación de las barbas.

Imágenes | Jeffrey Herrero
En Mi mundo Philips | No es que nos guste llevar barba, ¡es que somos lumbersexuales!

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  • Pakus futurobloguero

    Una solución obvia y muy efectiva. Un abrazo